viernes, 21 de septiembre de 2018

No me hace falta entender de SEO para contarte esto



Muchas veces he querido volver al blog en estos cinco meses de ausencia, y me he contenido por aquello que dicen por ahí de no escribir cuando te da el ataque de locura e inspiración y que después todo se desinfle.

Soy escritora noir y no he metido mi palabra clave en el primer párrafo, así que ya vuelvo mal, supongo. No tengo el blog todo lo optimizado que debiera, de hecho ni siquiera debería tener este blog, la norma dice que me cree una página de autor con un dominio propio y que use Wordpress, que además tiene un montón de plugins (o cómo se llamen, o cómo se escriban) que te ayudan a optimizar todo lo que debes, leyendo tu texto antes de que lo publiques y señalándote las partes débiles.

Cuando pulse el botón de publicar no será el día adecuado para hacerlo, ni tampoco la hora correcta. Y mi médico me ha dicho que no debería comer Nutella, porque no es bueno para mi intestino y otras pequeñeces como que soy intolerante a la lactosa y esto lleva leche, pero a quién le importa si vamos a morir y de algo hay que hacerlo.

Me gustan algunas canciones de lo nuevo de OT, incluso alguna de Justin Bieber, y estoy escribiendo con Queen de fondo, porque también me gusta y porque la vida está llena de incoherencias, vete tú a saber si eso es lo que la hace realmente interesante (y acabo de usar un adverbio, cuando todo el mundo sabe que para ser un bestseller y escribir de puta madre hay que matarlos a todos... y no decir tacos).

Cuando dejé el blog dije un montón de cosas, entre ellas que era una escritora que no leía. No es que tenga mucho tiempo para hacerlo, pero la verdadera razón era que cada vez que lo hacía me sentía culpable. Llevo una vida tan ajetreada, con tantas cosas que hacer, tanto trabajo, que cuando hago algo que me gusta me siento mal porque pienso que debería estar haciendo otra cosa. Si no disfruto ahora que tengo 30, ¿cuándo lo haré? ¿Voy a conseguir todo lo que me proponga por el mero hecho de esforzarme tanto? La verdad es que no. Sin esfuerzo no se consiguen las cosas, pero con él, a veces, tampoco. Es duro, pero es la verdad.

Hacerme esas dos preguntas me cambiaron el chip, de la vida en general y también de la escritura. Escribiré cuando quiera, de lo que me plazca y sobre lo que me dé la gana. No me parece mal el SEO, he visto cómo hay gente a la que le funciona, lo que sí me parece horrible es dejar de disfrutar al hacer eso que nos apasiona. No puede ser. Y no voy a dejar de disfrutar por adherirme a reglas en las que no creo.

Que no me digan que no puedes llegar a mucha gente si no cumples las reglas porque hoy he visto un vídeo de promoción de una novela que era un power point cutre, y otro anuncio de un libro que decía que era "un thriller apasionante que te dejará sin respiración" (toma topicazo).

Si tu blog no cumple con los cánones, pero disfrutas con él, entonces adelante. Escribe de lo que quieras, publica cuando quieras, haz lo que te dé la regalada gana (que dirían en un buen culebrón sudamericano). Disfruta, de verdad. Puede que si no sigues las pautas no consigas vivir de la escritura, pero te aseguro que si no disfrutas tampoco lo conseguirás.

Creo que la extensión de este artículo tampoco es la que debiera, una que siempre ha sido parca en palabras y muy directa. Pero lo compenso con la imagen, que todo post debe tener una y con eso sí cumplo (supongo que como bloguera rebelde debía tener un punto débil).

He decidido ser otra oveja negra en esto, porque si tengo que fracasar prefiero hacerlo a mi manera.

Bienvenidos de nuevo.

jueves, 19 de abril de 2018

Honestidad


Tras la última entrada que publiqué, donde te preguntaba qué es lo que más te gusta a ti, me he dado cuenta de que hace mucho tiempo que no me río con lo que hago, y eso es grave.

lunes, 2 de abril de 2018

¿Somos lo suficientemente buenos para ser diferentes?


¿Lo somos? ¿Cuántas veces te han dicho que no hagas esto o lo otro, o que eso que haces está mal porque no sigue la corriente y que por eso no tiene ningún sentido? Supongo que a veces tendrán razón y que no todas las ideas de bombero funcionan, pero en esto de los blogs, por ejemplo, si tú eres como yo, que estás aquí porque estás a gusto, porque es tu afición, y no pretendes ganar millones metiendo publicidad entre cada post, qué más te dará lo que les funcione a otros, ¿no?

Cuando mostré en este blog la portada de mi primera novela recibí un comentario que decía algo así como que hoy en día hay ilustradores profesionales y que no tenía por qué conformarme con esa portada. Sólo le faltó añadir "esa portaducha de mierda" para ser totalmente sincero.

lunes, 26 de marzo de 2018

La teoría de la relatividad en la escritura


Más de una vez me dijeron que nunca sería escritora, y yo, que soy más de hechos que de palabras, hice esto. Y cuando estaba en esa fase de publicar mi primera novela, vi que tenía más apoyos que cadenas con piedras para hundirme en el mar, pero estas últimas no me importaban, asumo que no podemos gustar a todo el mundo y parte de las tareas del escritor es convivir con ello. Sin embargo, me pasó una cosa curiosa:

lunes, 19 de marzo de 2018

Las 5 escenas más típicas y cansinas de lo noir


Ayer por la tarde estaba viendo una peli, "Siete hermanas", que por cierto vaya caca de traducción para el título, el original molaba más ("Qué le ha pasado a Lunes"). Pero en fin, que me pierdo. La peli estaba situada en un escenario distópico de superpoblación donde sólo se podía tener un único hijo y a los hermanos se les criogenizaban para poder descongelarlos en un futuro, cuando hubiese menos gente en el mundo.

La peli, de intriga, y con una Noomi Rapace muy maestra haciendo siete papeles distintos a la vez, tenía escenas muy típicas de las historias de intriga y suspense que ya cansan hasta al apuntador. Seguro que te sonará más de una:

lunes, 12 de marzo de 2018

Abogada del diablo (sobre el secuestro de Fariña)


Seguro que sabrás que la semana pasada la titular del Juzgado de Instrucción número 7 de Collado Villalba ordenó el secuestro del libro "Fariña", un ensayo periodístico del autor Nacho Carretero sobre el narcotráfico gallego en los años ochenta y noventa. Inmediatamente después de que esta noticia saltase a los medios hubo una avalancha en las redes sociales en contra de este acto judicial y a favor de la libertad de expresión, pero yo no estoy de acuerdo con ello, y te explico por qué.

lunes, 5 de marzo de 2018

¿Sobre mí, o sobre qué?


¿Qué es lo que más me gusta de los posts que leo por la bloggesfera? Que quien los escribe me enseñe una parte de la verdad de su persona. Seguro que conoces a Isaac Belmar (y, si no, deberías) y esa parte desencantada, realista y de tipo duro que hay detrás de cada palabra. Yo sé que hay más, pero esa máscara muestra más de lo que oculta, al menos para mí.

Para que un post me llegue tiene que tener algo de quien lo escribe, y por eso cada post que escribo tiene algo de mí. De verdad, lo tiene. Muchas veces parece que sólo hablo de escritura, que te cuento por qué un libro puede ser mejor o peor, que te explico qué podemos hacer para escribir artículos de calidad. Pero entre todo eso hay algo de mí: algo que me ha ocurrido esa semana, o ese mes, o hace diez años.