martes, 29 de abril de 2014

El bolígrafo del gel verde, de Eloy Moreno

¿Puede alguien vivir en 445 m2. Seguramente sí, seguramente usted conoce a mucha gente así. Personas que se desplazan por una celda sin estar presas; que se levantan cada día sabiendo que todo va a ser igual que ayer, igual que mañana; personas que a pesar de estar vivas se sienten muertas.

Ésta es la historia de un hombre que fue capaz de hacer realidad lo que cada noche imaginaba bajo las sábanas: empezarlo todo de nuevo. Lo hizo, pero pagó un precio demasiado alto.

Pero si de verdad usted quiere saber cuál es el argumento de esta novela, mire su muñeca izquierda; ahí está toda.

Empecé leyendo a este autor en su segundo libro: "Lo que encontré bajo el sofá" y me gustó muchísimo, lo suficiente para darle una oportunidad al primero.

El bolígrafo del gel verde siempre me había llamado la atención por su título así que tras acabar el primero decidí meterle mano a este. El libro cuenta una historia real donde un padre de familia normal y corriente se ve atrapado en una espiral de rutina y decide hacer algo para salir de esa vida que le ahoga.

Es difícil que en la vida real se pueda hacer lo que el protagonista hizo, sobre todo por como está el panorama laboral hoy en día, pero no es ni mucho menos imposible. Esta historia nos invita a soñar con un cambio en la rutina que podríamos conseguir al menos en pequeñas cosas.

Si alguna pega le veo al libro es que me ha costado mucho más engancharme que a "Lo que encontré bajo el sofá". Igualmente me ha gustado y tenía ganas de terminarlo, no es que se me hiciese pesado, pero sí que me costó más encontrar el punto donde entender la historia. Sin duda he comprobado que Eloy Moreno ha sufrido una buena evolución de una obra a otra y ha pulido para mejor ese estilo tan humano y cercano que le caracteriza.

¿Recomendaría El bolígrafo del gel verde? Sí. Y por si os queda alguna duda os dejo estas pequeñas perlas en forma de frases que me he ido encontrando a través de su lectura:

- Gente rica -sólo hablo de dinero- que necesita gente pobre para poder disfrutar de su riqueza.

- Una rutina más dentro de nuestras vidas, o una vida más dentro de nuestras rutinas.

- Hemos tenido que trabajar tanto porque, hoy en día, para todo se necesita dinero. Dinero para mantener a un niño al que apenas veíamos; dinero para controlar a una persona que nos limpiara la casa en la que apenas estábamos; dinero para vivir una vida que no hemos disfrutado.

- A veces, sólo es necesario que algo cambie, para bien o para mal es secundario.

- Hay relaciones especiales con personas y también hay relaciones con personas especiales. No hay diferencias, ambas te dejan huella, ambas te dejan un recuerdo para toda la vida.

- Cuando uno no sabe hacia dónde se dirige, difícilmente sabe cuánto le queda.

- Sólo era dolor, puro. Para quien lo ha sentido no hace falta que lo describa, para quien no lo ha vivido no servirá de nada que lo haga.

martes, 22 de abril de 2014

Bajo los tilos, de María José Moreno

Elena fallece en el avión que la traslada de Madrid a Nueva York. Su familia no sabía que había emprendido ese viaje. Elena guardaba un gran secreto.

Cuando su hija María recibe la trágica noticia, se ve envuelta en una espiral de preguntas sin respuesta. ¿Qué hacía su madre en ese avión?, ¿por qué iba a Nueva York?, ¿por qué no se lo había contado a nadie?...

Preguntas que la sumen en una difícil y tenaz búsqueda en el pasado de su madre hasta conocer sus más íntimos, oscuros y dolorosos secretos.

Una novela de sentimientos encontrados, dolor, angustia, felicidad, esperanza, reconciliación... Una novela de intriga, una novela real, posible. ¿Qué sabemos en realidad de nuestros padres? Solo lo que nos cuentan.


Los días libres que tuve en Semana Santa los aproveché para ir a Portugal. A la vuelta nos hicimos el viaje del tirón y, evidentemente, estaba cansada. Era temprano cuando me metí en cama, así que cogí el e-book y empecé a leer este libro que tenía pendiente con el fin de ocupar mi tiempo un ratito y pensando que me caería rendida enseguida.

No pude dormirme, el libro merecía mi atención. Me lo leí de una sentada y eso tiene mucho mérito teniendo en cuenta las horas que había pasado sentada en el coche y que aún tengo mal el tobillo y eso me agota.

La historia está contada en primera persona por María y tiene un punto de partida muy curioso: Su madre muere a bordo de un avión en el que nadie sabía que iba. A partir de ahí la invaden un montón de sentimientos que van desde el abandono hasta el perdón, pasando por la comprensión de algo que no esperaba.

Nos encontramos con unos sucesos que bien podrían ser reales, y que tocan (aunque de refilón) episodios vividos dentro del franquismo y que seguro están basados en hechos ciertos. La opresión de la mujer en aquella época tanto por el padre como por el marido, las ansias frustradas por estudiar porque antes sólo te permitían casarte y tener hijos como fin último de tu existencia... Todo ello se contrapone con la vida de la protagonista, que creció en otra época y que por lo tanto queda en shock cuando descubre ciertas cosas vividas por su madre que hoy en día considera inconcebibles.

En definitiva, hoy os traigo la reseña de una historia diferente contada de manera sencilla y directa y que me ha enganchado. Os la recomiendo si queréis abstraeros un buen rato, además el precio del libro electrónico no llega a los dos euros. Si os decidís espero que la disfrutéis tanto como yo lo he hecho.

Y para terminar, dos frases que me han llamado mucho la atención:

- Sabía que ella también me amaba; no pude compartir nunca su decisión. Me marché despechado, pero me duró muy poco, por eso no paré hasta que la localicé. He tenido un buen trabajo, una buena casa y lujos, pero me faltaba ella a mi lado.

- La capacidad de supervivencia que tenemos ante tamaña acumulación de conflictos, de los que conseguimos emerger como si no hubiera acontecido nada.

lunes, 21 de abril de 2014

Vuelven, de Jason Mott

Harold y Lucille Hargrave han vivido durante décadas con la pena de haber perdido a su único hijo, Jacob, en un trágico accidente en 1966.Ahora, ya entrados en la tercera edad, disfrutan de una vida tranquila. Hasta que un día, un agente gubernamental aparece en su puerta de la mano de Jacob, que sigue teniendo ocho años y el mismo aspecto que tenía el día de su muerte. A lo largo y ancho del mundo, los muertos están volviendo del más allá. Nadie sabe cómo ni por qué, o si se trata de un milagro o un anuncio del fin de nuestros días. Ni siquiera Harold y Lucille saben cómo reaccionar ante la vuelta de su hijo, lo que sí saben con certeza es que se trata de Jacob.

Como os ha pasado a muchos este libro me ha llamado la atención por el resumen que podemos encontrar en su contraportada. La historia es novedosa, impactante, tanto que hasta han hecho una serie, un visto y no visto para la adaptación de un libro, según mi entender.


Ya he leído varias reseñas no demasiado buenas del mismo, y las comprendo. "Vuelven" no despeja claramente el origen del problema y entiendo que a muchos eso pueda no gustaros. Sin embargo a mí me ha dejado un buen sabor de boca porque he podido darle mi interpretación al asunto, y porque la historia principal y la caracterización de los personajes me han parecido más que suficiente. El libro es muy entretenido, interesante, fácil de leer, y además engancha.

También coincido con muchos de vosotros en que me hubiera gustado saber más de las historias secundarias, eso sí que lo he echado realmente en falta. Quizás con ellas se hubiera alargado la lectura pero tal y como está redactado no me hubiera importado.

En definitiva, a pesar de esos pequeños detalles a mí sí me ha gustado, sobre todo porque describe cómo nos comportamos las personas ante una situación extraordinaria y desconocida. Se ven los matices de los personajes, las ambigüedades, las luchas interiores, y eso me ha encantado.

Y para terminar, he aquí las mejores frases con las que me he topado:

- En la era de la información, no debías fiarte nunca de una persona que no pudieras encontrar en Google.

- Pero los medios de comunicación eran el último lugar donde había que buscar la verdad. Uno podía considerarse afortunado si hallaba los hechos, como para además esperar encontrar la verdad.

- Si hay una cosa en la que Estados Unidos serán siempre líderes mundiales -declaró Harold- es en el número de gilipollas armados.

- Era una criatura llena de gracia y distinción. Lo intimidaba, y ése era el motivo por el que la amaba tanto.

- No tenía muy clara su opinión sobre Bellamy, pero se figuraba que si a esas alturas no lo odiaba era que probablemente le gustaba mucho. Por lo general, las cosas funcionaban así.

- Pero supongo que el hecho de que no pueda imaginarme algo no significa que no pueda suceder.

- Cuando el mundo estaba lleno de magia como lo estaba en aquellos tiempos, le recordaba a Lucille que eran los momentos normales los que habían tenido importancia a lo largo de la vida.

- Era una pequeñez, pero las pequeñeces eran importantes.

- Ningún hombre es una isla, y ningún escritor escribe solo.

lunes, 14 de abril de 2014

El asesino hipocondríaco, de Juan Jacinto Muñoz Rengel

El señor Y. debe cumplir su último encargo como asesino profesional, pero para conseguirlo tendrá que superar un grave obstáculo: no le queda más que un día de vida.

En realidad, el enigmático asesino a sueldo que responde a las iniciales M.Y. lleva años muriéndose, desde el mismo momento en que vino a este mundo. Le persiguen tantas enfermedades que cualquiera podría considerarlo un milagro médico. Ahora, por encargo de un cliente misterioso que se mantiene en la sombra, debe matar al escurridizo Eduardo Blainsten antes de que le asalte una apoplejía terminal o una úlcera gangrenosa o un empeoramiento de su Síndrome de Espasmo Profesional...

Su incomprensible mala suerte irá frustrando uno tras otro todos sus intentos de homicidio, y estableciendo una mágica conexión entre sus propias penalidades y los grandes males físicos, psicológicos e imaginarios, que torturaron a Poe, Proust, Voltaire, Tolstói, Moliére, Kant y al resto de los hipocondríacos ilustres de la historia de la literatura y el pensamiento...

Hoy recupero la reseña de este libro de cuya existencia me enteré gracias a Marilú del blog CuEnTaLiBrOs, que participaba en el sorteo del blog Bitácora de (mis) Lecturas, que regalaba precisamente esta obra. Yo lo leí allá por Junio de 2012 porque me llamó la atención el título, solo por el título, me hizo muchísima gracia, porque yo me consideraba una persona muy hipocondríaca... hasta que descubrí al señor Y.

El libro se lee con mucha facilidad y es muy entretenido, incluso nos culturiza un poquito en relación a la vida (y sobre todo las manías) de personas como Poe, Voltaire o Kant, de las que ni idea tenía de que hubieran sido personas hipocondríacas.

Me ha sacado una sonrisa en más de una ocasión, no pensé que ninguna persona pudiera sobrepasar lo absurdo tanto como el señor Y. (aunque soy consciente de que el protagonista de esta historia está enfermo psicológicamente). Desde el primer capítulo necesito saber si el señor Y. va a matar de una vez por todas a su objetivo. Si lo consigue o no es algo que os dejaré descubrir a vosotros mismos.

Hoy termino con lo que me parece uno de los mejores párrafos del libro:

- Las estadísticas no son de fiar. Según el Departamento de Riesgos de la Universidad de Iowa, en Estados Unidos hay 700.000 médicos en activo, y al año mueren 120.000 personas por razones derivadas de la mala atención médica. Esto equivale a una media de 0,171 muertos por médico. Por otra parte, en Estados Unidos hay 80 millones de ciudadanos que poseen algún arma de fuego, y unas 1.500 personas mueren al año por causas accidentales relacionadas con esas mismas armas de fuego. Esto da una media de 0,0000188 muertos accidentales por arma. En consecuencia, según la estadística, tendríamos que pensar que un médico es 9.000 veces más peligroso que un arma de fuego, una conclusión probablemente exagerada.

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Estos días estaré fuera así que os deseo que disfrutéis de los festivos, a los que los tenéis. Y a los que no, paciencia. Hasta la semana que viene!

miércoles, 9 de abril de 2014

Lista definitiva #hogueradelibros

"Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres" (Heinrich Heine).

Tomando prestada esta frase del blog de Macondo (que fue allí donde la vi ayer) hoy os traigo la lista definitiva de #hogueradelibros, no sin antes volver a recordar a los despistados que este hastag constituye una frase simbólica mediante la cual se pretendió aglutinar los libros que por un motivo u otro no nos han gustado, y no siendo para nada real que la gente que lo utilice se vaya a poner a quemar libros sin ton ni son.

De hecho, y si queréis un par de puntualizaciones os diré que:

- Nunca he tirado/roto/quemado/etc. un libro. Si no me gusta lo regalo, seguro que hay alguien que lo agradece y que le saca provecho porque, por suerte o por desgracia, no todos tenemos los mismos gustos.

- Jamás quemaría un libro, ni siquiera el "Mein Kampf", pues hasta este es de utilidad, sirviéndonos para recordar aquella parte de la historia que no debería volver a repetirse jamás.

Y sin más dilación os animo a que leáis la siguiente lista y me comentéis vuestras impresiones, pues hay libros aquí que yo no me esperaba y para mí siempre es interesante y enriquecedor conocer las opiniones de los demás. Ahí va:


- El libro gordo de petete: La que molaba era la Carolina.
- Viento y ceniza, de Diana Gabaldón: Llargo y aburrido. Terminado por ser de una saga, mejor leer solo los 3 primeros libros).
- El Guardián entre el centeno: El mejor libro acerca de nada que he leído en mi vida.
- La tía Tula, de Miguel de Unamuno: Cuando lo leí no me enganchó la historia, quizá debiera darle otra oportunidad.
- La biografía de cualquier personaje histórico, porque no he encontrado ninguno que cuente las cosas de manera interesante.
- Rayuela, de Cortázar: No necesito que un autor me haga sentir inculta cada tres párrafos. Lucimiento constante del autor.
- De la tierra a la luna, de Julio Verne: Me lo tuvieron que leer poniendo voces mis amigas para que no me durmiera.
- Dune, de Frank Herbert: Obra cumbre de la SciFi, premios Nébula y Hugo, etc, etc. Más lenta que una maratón de berberechos
- Del Orinoco al Amazonas, de Alejandro de Humboldt: 424 páginas de descripción de paisajes y NO PASA NADA. 7 intentos, 35 páginas leídas.
- El péndulo de Foucault, de Umberto Eco.
- 50 sombras de Grey: Fatalmente escrito y lleno de estereotipos. / Y toda la basura que ha puesto de moda. Incluido el inquietante "Melocotón loco".
- El imposible Olvido, de Antonio Gala: Ni pude olvidarlo ni terminarlo.
- Cualquiera de los escritos por Dan Brown.
- Leviatán, de Paul Auster: Me costó horrores acabarlo, denso y lento.
- Cualquier libro que en su portada lleve el nombre de Mariló Montero.
- Cualquiera de Crepúsculo.
- Los pilares de la tierra: Pesa mucho.
- Apocalipsis Island, de Vicente García.
- El café de los corazones rotos, de Penelope Stokes.
- El Talmud.
- El alquimista.
- Soy de pueblo, de Raquel Córcoles.
- Los ojos amarillos de los cocodrilos: Porque la protagonista es una pesada insufrible.
- Siempre habrá un lugar para soñar,  de Luis Anguita.
- Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven.
- Todas las de Moccia.
- Q, de Luther Blissett, porque me duermo cada vez que lo abro #tostón.
- Un padre de película.
- La montaña mágica, de Thomas Mann.



Y otros libros que no sé si encajan exactamente en esta iniciativa pero que, igualmente, por aquí los dejo:

- Libro de instrucciones de una mesa de Ikea.
- La Biblia.
- La guía telefónica.
- El Corán.
- Los librillos OCB.

Y para terminar, agradeceros enormemente a todos vuestra colaboración y vuestro apoyo en la elaboración de esta lista singular (si me olvido de alguno tirarme de las orejas xddd!):


@Dessjuest
@Kassius9
@mystoriespro
@Plagiando_Alter
@EcheCousaDoDemo
@MaraJSS
@mrepolo
@adellabrac
@MnicaSerendipia
@ThoryKira
@pimentelnaval
@DorothyTacones
@atientasaramaga
@CreatiBea
@matibascorner
@IsiOrejas
@JatzMe
@CazaEstrellas
Toro Salvaje

miércoles, 2 de abril de 2014

#hogueradelibros

Hoy vengo a traeros una propuesta curiosa inspirada en el "100 novelas" de Serendipia (si no conocéis su blog estáis tardando). En esa ocasión bajo el hastag #100novelas estuvimos una semana en Twitter diciendo qué libros considerábamos imprescindibles.

Pues bien, yo os propongo todo lo contrario: Tras la reseña de "La caverna" que hice ayer (y que, si la habéis leído ya sabéis que el libro no me gustó), se me ha ocurrido gracias a un tweet de @kassius9 que podríamos volver a usar Twitter para decir qué libros son, para nosotros, totalmente prescindibles.

Es decir, comentar aquellos libros que, por la razón que sea, no nos han gustado, no recomendaríamos, o aquellos que por mucho que lo intentamos no hemos sido capaces de terminar de leer.

Para hacerlo deberéis usar el hastag #hogueradelibros y poner título del libro, autor y motivo por el que no os ha gustado, si no os coge el comentario en un único tweet podéis usar los que queráis, sólo tenéis que indicarlo, por ejemplo, si váis a usar dos tweets ponéis al final (1/2) y (2/2).

Tenéis de plazo desde hoy hasta el martes que viene a las 00:00 y el miércoles pondré en el blog una lista de las obras que hayamos ido recopilando entre todos durante la semana.

¿Qué os parece? ¿Os animáis? Aquí va el primero: "#hogueradelibros La caverna, de José Saramago, porque es aburrido y está escrito sin puntuar."

Espero ver los vuestros!!!