lunes, 14 de abril de 2014

El asesino hipocondríaco, de Juan Jacinto Muñoz Rengel

El señor Y. debe cumplir su último encargo como asesino profesional, pero para conseguirlo tendrá que superar un grave obstáculo: no le queda más que un día de vida.

En realidad, el enigmático asesino a sueldo que responde a las iniciales M.Y. lleva años muriéndose, desde el mismo momento en que vino a este mundo. Le persiguen tantas enfermedades que cualquiera podría considerarlo un milagro médico. Ahora, por encargo de un cliente misterioso que se mantiene en la sombra, debe matar al escurridizo Eduardo Blainsten antes de que le asalte una apoplejía terminal o una úlcera gangrenosa o un empeoramiento de su Síndrome de Espasmo Profesional...

Su incomprensible mala suerte irá frustrando uno tras otro todos sus intentos de homicidio, y estableciendo una mágica conexión entre sus propias penalidades y los grandes males físicos, psicológicos e imaginarios, que torturaron a Poe, Proust, Voltaire, Tolstói, Moliére, Kant y al resto de los hipocondríacos ilustres de la historia de la literatura y el pensamiento...

Hoy recupero la reseña de este libro de cuya existencia me enteré gracias a Marilú del blog CuEnTaLiBrOs, que participaba en el sorteo del blog Bitácora de (mis) Lecturas, que regalaba precisamente esta obra. Yo lo leí allá por Junio de 2012 porque me llamó la atención el título, solo por el título, me hizo muchísima gracia, porque yo me consideraba una persona muy hipocondríaca... hasta que descubrí al señor Y.

El libro se lee con mucha facilidad y es muy entretenido, incluso nos culturiza un poquito en relación a la vida (y sobre todo las manías) de personas como Poe, Voltaire o Kant, de las que ni idea tenía de que hubieran sido personas hipocondríacas.

Me ha sacado una sonrisa en más de una ocasión, no pensé que ninguna persona pudiera sobrepasar lo absurdo tanto como el señor Y. (aunque soy consciente de que el protagonista de esta historia está enfermo psicológicamente). Desde el primer capítulo necesito saber si el señor Y. va a matar de una vez por todas a su objetivo. Si lo consigue o no es algo que os dejaré descubrir a vosotros mismos.

Hoy termino con lo que me parece uno de los mejores párrafos del libro:

- Las estadísticas no son de fiar. Según el Departamento de Riesgos de la Universidad de Iowa, en Estados Unidos hay 700.000 médicos en activo, y al año mueren 120.000 personas por razones derivadas de la mala atención médica. Esto equivale a una media de 0,171 muertos por médico. Por otra parte, en Estados Unidos hay 80 millones de ciudadanos que poseen algún arma de fuego, y unas 1.500 personas mueren al año por causas accidentales relacionadas con esas mismas armas de fuego. Esto da una media de 0,0000188 muertos accidentales por arma. En consecuencia, según la estadística, tendríamos que pensar que un médico es 9.000 veces más peligroso que un arma de fuego, una conclusión probablemente exagerada.

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Estos días estaré fuera así que os deseo que disfrutéis de los festivos, a los que los tenéis. Y a los que no, paciencia. Hasta la semana que viene!

16 comentarios:

  1. "No conocía este autor. Lo tendré en cuenta. Abrazos. Carlos" - Cuentos y algo más: http://desapolillandorelatos.blogspot.com.es/

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    1. Pongo tu comentario así porque lo borré sin querer, ¿por qué blogger no tiene una papelera donde podamos recuperar cosas que eliminamos sin haber querido hacerlo?

      En cuanto al libro, yo lo leí enseguida y me gustó mucho, me hizo gracia, si lo lees ya me contarás. Biquiños!

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  2. Bueno, el párrafo ese del final ya merece la pena :) a ver si me acuerdo y lo busco en la biblioteca.

    Besotes.

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    1. Además es muy, pero que muy cortito, no te robará mucho tiempo ya verás. Biquiños!

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  3. Tienen muy buena pinta el libro.
    A ver si lo pillo.
    Gracias por la recomendación.

    Que lo pases muy bien.

    Besos.

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    1. Gracias Toro, si te animas ya me contarás qué tal. Biquiños!

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  4. Jajaja, magnífico párrafo. Hay que ver lo que se puede jugar con las estadísticas y las conclusiones que se pueden sacar, así nos va con la maldita costumbre de hacerles caso y creernoslas.
    El libro me da que puede ser bastante divertido ¿no?

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    1. Por eso mismo cuando veo el telediario frunzo el ceño antes de creerme nada, si es que pueden darle la vuelta a todo. A mí me hizo mucha gracias la verdad :) Biquiños!

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  5. No lo he leído, y eso que le había echado el ojo y lo había apuntado en su día. Supongo que un poco por lo mismo que tú. Lo de los hipocondríacos me llama la atención en una trama así, oiga :P

    Biquiños!!

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    1. Pues ya sabes, anímate que tiene miga. Biquiños!

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  6. Los hipocondríacos, ese sector de la población a mitad de camino de la locura jajajajaja!!
    conozco a unos cuantos que son así jajajaj!!!

    besitos!

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    1. Yo entre ellos, aunque no tanto como el del libro, que conste. Biquiños!

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    1. Tú y mucha gente, y yo que muchas veces estoy de acuerdo. Biquiños!

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  8. Para tenerlo en cuenta, sin dudas.
    Buen blog.
    Un abrazo.
    HD

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