lunes, 12 de mayo de 2014

Relato con foto: Punto muerto 3

Mi querida M, de My Stories Project, me ha invitado a participar en su relato "El punto muerto", que ella en su día empezó porque yo le envié una imagen para que la usase en uno de sus lunes de "Relato con foto". Desde aquí quería agradecerle esta propuesta por la que me siento muy honrada e invitaros a todos a que ojeéis su blog de paso que vais a leer la historia, porque solo allí la encontraréis entera. El primer capítulo está aquí, el segundo (que escribió David, de Kassius9) está aquí, y el tercero, que es el mío, está aquí, pero para ir abriendo boca os dejo un trocito del mismo a continuación. Espero que os guste!

A pesar de que era un completo desconocido su voz sonaba amigable, pero el hecho de que debajo de la cazadora de pana desgastada estuviese vestido con ropa nueva y perfectamente lavada y planchada la desconcertó. Lo peor era que siempre acababa igual: picada por la curiosidad que en ocasiones era una de las peores víboras con las que un ser humano se puede encontrar. Como aquel día que miró a Marcos fijamente a los ojos y le preguntó: "¿Todavía piensas en ella?" Y su silencio tan demoledor fue la peor de las respuestas, obligándole a terminar con la relación. ¿Por qué tenía que saberlo todo? Porque antes de saberlo ya intuía y la curiosidad le hacía olisquear como un sabueso en busca de su presa. Siempre quería saber más, sin importarle lo que la verdad implicase.

Ella quiso preguntar, pero él no la dejó hablar:

- Antes de que digas nada déjame decirte que no admitiré preguntas. Tú has venido, tú tienes que aceptar mis reglas si quieres continuar. ¿De acuerdo?

Y ella, sin saber lo que esperaba de aquella situación, asintió con la cabeza.

- Bien. Sé que eres una chica lista y que te estarás preguntando por que llevo una cazadora raída encima de esta ropa de marca, o por que tengo el trastero vacío. Lo cierto es que ni yo mismo lo sé muy bien.

Mi padre y mi tío Jorge estuvieron muchos años sin hablarse y nadie en la familia sabe muy bien por que. Pero ese distanciamiento que tenían perduró incluso después de la muerte de mi padre. Al morir mi tío varios años después me sorprendió que me llamaran para la lectura del testamento, un documento en el que había repartido todo de manera igualitaria entre sus tres hijos. Todo salvo un pequeño trastero que no tenía apenas valor y que legó a su único sobrino, junto con una carta.

En esa carta me dijo que...

(Lo dicho, para seguir leyendo y ver que contenía la carta pasaos por el blog My stories project a leer la continuación. Espero que os guste!).

6 comentarios:

  1. Yo diría que tú haces poesía prósica.

    :P

    Y también me encantas.

    Besos.

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  2. Era socialista fijo, lo de la chaqueta de pana no engaña :)

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  3. a mí me ha encantado!!! al mismo tiempo que me ha puesto nerviosa lo bien que escribes!!! y el nivelon que has dejao...

    me ha encantado, en serio, de verdad de la buena de "tía" de miniM...
    ha sido un gran placer leerte... y la de veces que te voy a tener que leer jajajjajajaja... hasta que le encuentre sentido... jajajjaja.... "mi" sentido claro... y todo esto metiendo un bol de sugus que le dije a Tomate... sois unos craks, usted, M y Kassius...
    unos auténticos craks!! orgullosa de ustedes!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  4. Yo ya vengo con los deberes hechos. Me estoy volviendo adicta a esta historia. Jajaja. Besotes!!!

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  5. Ya veréis como el Sugus lo hace muy bien, confiamos mucho en ella :) Biquiños a todos!

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  6. Oye, yo comenté ya en donde My Stories...que conssssssssste.

    Besos!

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