lunes, 19 de mayo de 2014

Sinfonía agridulce

¿Por qué? Porque su molde era férreo, no era como esos de los pasteles que tocas una pestañita y se deshacen para dejar paso al bizcocho, no lo era. La manilla de su molde estaba oxidada y  no se movía, o quizás nunca existió y me empeñé en verla, no lo sé.

Pero estaba ahí, en su molde, sin poder ni querer cambiar, sin necesidad de hacerlo, y entonces es cuando te das cuenta de que hay tartas que son tan amargas que es mejor no probar.

Hay quien come melón con jamón y le encanta, pero te aseguro que mezclar dulce y óxido nunca será una buena idea.

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P.D. El relato de hoy está inspirado en la canción "Bitter Sweet Symphony" de The Verve, diría que una de mis canciones preferidas, sino la que más.

5 comentarios:

  1. no conozco la canción pero conozco tartas así...
    sabes, no sé porque ultimamente llevo dos post tuyos que me pongo a pensar en el trabajo nada más que los leo... y supongo que es porque es donde gente más complicada tengo...

    total, que sí, que hay tartas que es mejor no probar, pero por esos chavales, que los hay, que los tengo... tal cual los describes, "gente que no quiere cambiar"... al final, lo consigues... consigues que no den ese sabor amargo... es una historia de meses e incluso años... pero se consigue...


    lo que no tengo tan claro es que con adultos funcione... y sé que hay muchas buenas tartas por el mundo, entonces... porque dar vueltas a algo que sabes que sabe mal!!??



    y oye, que son las 10.20 am---- tú estás segura que a estas horas ya está permitido poner a pensar a las neuronas?? .... madre....

    un besico!!

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  2. Me encanta esa canción!!! El óxido no es bueno ni mezclado ni sólo. Mejor las cosas frescas. Un besote!!!

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  3. Justo ayer tarde escuchaba la canción y hoy veo que hablas de ella...
    lo que decía Gus, tenemos muchas cosas parecidas ajajaja!!!
    biquiños!!

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  4. Yo del melón con jamón va a ser que no, debo de ser un chapado a la antigua, jajaja. Así que creo que del dulce y amargo tambié huyo.

    Las tartas y los moldes engañan. A veces las que mejor pinta tienen saben fatal. O a veces saben bien, pero sientan mal. Conclusión: a comprar donuts de toda la vida de Dios, hombreyá! :P

    Biquiños! ;)

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  5. Hay muchos moldes viciados y oxidados. Sería necesario destruirlos, renovarlos ... o mejor, cultivar una nueva repostería sin moldes.

    Saludos y Enhorabuena por tu blog!

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