lunes, 27 de octubre de 2014

Perdimos la luz de los viejos días, de Isaac Belmar

Ella se marchó, así empiezan las historias que merecen contarse.

Se marchó de la mano de la enfermedad dejando solo a un hombre pequeño, al que no le queda nada excepto vengarse de la vida que se la arrebató. O al menos, de los que la hicieron sufrir a ella.

Pero ese hombre pequeño nunca se vengó de nadie, ni levantó la voz, ni mangó nada cuando era crío. Así que busca a quienes sí son capaces de hacerlo, a un extraño Papa que reina en un agujero de la ciudad llamado las Cien Puertas, con sus secuaces tatuados y llenos de pendientes de oro. También encontrará en ese camino a un extraño asesor, que le guía en todos los pasos de su contrato de venganza. 

Y como siempre en su vida, las cosas no salen bien. Ella empieza a aparecerse en sueños y él va perdiendo la cordura. Además, algo raro le ha sucedido al mundo, ha perdido la luz que tenía. Así que ese hombre pequeño tendrá que averiguar qué pasa en realidad, mientras intenta escapar de sus tratos con el diablo.



Debo confesar que empecé con esta historia sin haberme leído previamente la sinopsis, porque sigo al autor en su blog Hoja en blanco desde hace un tiempo y después de ver todo lo que escribe allí y como lo escribe estaba segura de que esta novela me iba a gustar.

Isaac Belmar tiene la habilidad de empezar a contar una cosa e ir enlazando y relacionando hasta que te cuenta algo totalmente distinto, así que cuando comienzan sus letras nunca sabes por donde va a salir, y eso me gusta.

Además, el autor tiene el don de dar directamente donde tiene que dar, haciendo que nos tambaleemos mientras nos sumergimos en la lectura, consiguiendo que sintamos intensamente y se nos remueva hasta lo más profundo hablando de las cosas más intrascendentes. Y este don ha sabido plasmarlo a la perfección en "Perdimos la luz de los viejos días", un libro donde nos cuenta una historia sobre la lucha personal contra una vida injusta en un mundo que ha cambiado.

El protagonista es un hombre triste que se ve atrapado por la cadena de su propia venganza y que quiere reparar, aunque sea un poquito, todo el daño que ha sufrido, no él directamente, pues normalmente nos duele más lo que le pasa a quien queremos que lo que tenemos que soportar nosotros mismos.

He de decir que el autor da una explicación perfecta, coherente, comprensiva y clara del título del libro, aunque yo creo que también tiene otra interpretación que se puede conseguir a medida que avanzamos en la trama. Y hasta aquí os voy a contar, porque la historia es corta y si os digo algo más estaría destripando unos acontecimientos que valen la pena leer de primera mano para vivirlos por nosotros mismos a través de esas páginas.

En definitiva, sin lugar a dudas os recomiendo que os animéis a leer "Perdimos la luz en los viejos días", estoy completamente segura de que no os arrepentiréis.

Y para acabar voy a poner unas frases del libro, y he de confesar que me ha costado mucho, pero que muy mucho, no copiar el libro entero. Ahí van:

- Fue el más tonto de los detalles el que lo rompió todo, el que me sacó para siempre de los raíles.

- Ella era una niña normal, con sus cosas, pero buena y normal, lo cual comprobé después que ya era mucho, porque las pocas otras con las que tuve algún contacto, estaban completamente locas.

- Gracias -que es lo que dice el hombre normal cuando lo estás jodiendo.

- Me sonó a un tenemos que hablar, esa historia de terror en tres palabras.

- Nadie está a salvo de nadie si tienes Internet.

- Me acuchilló la sensación más perra en la vida, la del momento en que te das cuenta de que ya es demasiado tarde.

- Siempre igual -negó con la cabeza-, todo el mundo quiere todo, pero nadie está dispuesto a pagar el precio. ¿Sabes lo primero que se aprende en mi oficio? Que nada es gratis.

- La novela terminó, pero la lectura nunca tiene que hacerlo...

-------------------------
P.D. Si compráis la novela podréis conseguir gratis un ejemplar del libro de relatos "La pregunta que importa". Toda la información la encontraréis pinchando aquí.

11 comentarios:

  1. Me da a mí que tiene que dar mucha angustia el pobre hombre. Y generalmente huyo de las angustias. Un besote!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que va, no da tanta angustia como pueda parecer, es un tío combativo que se toma la justicia por su mano, y las reflexiones son lo mejor. Biquiños!

      Eliminar
  2. No me termina de convencer la novela, Cris. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Está claro que un libro llega a las manos de un lector cuando tiene que llegar. Si algún día te animas ya me contarás que tal :) Biquiños!

      Eliminar
  3. A mí también creo que me llamaría más por autor que por la propia trama, porque también sigo "Hoja en blanco" y la verdad es que me encanta cómo enfoca la literatura y todo lo que nos cuenta por el blog.

    Si a ti te ha gustado, yo me lo apunto para algún rato, que no pinta mal :)

    Biquiños!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que no me esperaba una trama así, me gustó muchísimo, le da una vuelta de tuerca a una situación común. Seguro que te gusta, ya verás, además se lee en un santiamén. Biquiños!

      Eliminar
  4. Yo también le sigo y leo muchas de sus publicaciones, y precisamente este título me ha interesado mucho desde que le conocí por su blog :)

    Biquiños!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya sé que le sigues, la culpa de que esté enganchada a sus letras es toda tuya, que me pasaste un artículo de ya no recuerdo qué que me gustó un montón. Biquiños!

      Eliminar
    2. Muajajajaja! de las mil paridas y petardadas que te mando, siempre encuentras joyitas como estas :D Admítelo, es así :)

      Biquiños!

      Eliminar
  5. Te he leído, confieso, un poco en diagonal... para no contagiarme de tus impresiones, aunque creo que no hacía mucha falta. A mí también me ha gustado mucho por las mismas o parecidas razones. Me alegro de haberlo leído.
    Besucos.

    ResponderEliminar
  6. Pues no tiene mala pinta este libro. Lo tendré en cuenta para futuras lecturas.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar

Un post sin comentarios es peor que un día sin conguitos. A mí me encantan y me alimentan (los comentarios, quiero decir) así que anímate a dejarme el tuyo, me alegrarás el día.