miércoles, 19 de noviembre de 2014

Tocados: Tú tienes la llave


Adrián Díaz está aparentemente viviendo su sueño. Está a punto de ser "Hamlet" sobre los escenarios y va a abandonar la hostelería para dedicarse a su vocación de actuar a tiempo completo. Lo que casi nadie sabe es que Adrián está "tocado" o, dicho de otro modo, tiene trastorno obsesivo-compulsivo. Cuando padece su última crisis de ansiedad durante un ensayo, el director le da un ultimátum: o busca ayuda profesional de forma inmediata o será reemplazado por un sustituto.

Julia Whyler es una psicóloga retirada que se especializó en el trastorno obsesivo-compulsivo tras sufrir su mayor trance personal y que vuelve a la vida pública -sin demasiado entusiasmo y aún lastrada por su traumático pasado- para presentar su primer libro: "Tú tienes la llave".

El encuentro entre ambos marcará un antes y un después en sus vidas para siempre. Con la ayuda de Julia, Adrián se enfrentará a su pasado en un extraordinario viaje emocional y tratará de encontrar la llave que le permita salir del laberinto en el que se encuentra. Pero ambos desconocen que solo Adrián posee la llave para que también Julia salga del suyo.



Se denomina TOC (o Trastorno Obsesivo Compulsivo) a la enfermedad caracterizada por "la intrusión de pensamientos no deseados y recurrentes que acaban convirtiéndose en obsesiones y que provocan la consecución de acciones repetitivas y estresantes (compulsiones). Entre estas acciones, pueden estar lavarse las manos, repetir frases al hablar, abrir y cerrar las puertas, chequear que las llaves del gas están cerradas, etc..." (definición extraída del blog Diario de un TOC, también de Damián Alcolea). Esta enfermedad está considerada por la Organización Mundial de la Salud como uno de los cinco trastornos psiquiátricos más discapacitantes.

"Tocados: Tú tienes la llave" ha llamado mi atención porque está escrito por una persona que padece TOC, y quien mejor que aquel que tiene que convivir con ello para contarnos una historia sobre alguien que tiene que lidiar día a día con esta enfermedad.

Entiendo que debe ser muy difícil vencer un trastorno cuando es el propio paciente el que, conscientemente, sabe que es irracional, que no tiene fundamento, y que no realizar las conductas repetitivas una y otra vez no le acarreará ninguna desgracia y, sin embargo, su mente no le deja salir de ese círculo vicioso al que se enfrenta todas las mañanas desde que se levanta.

Es como... Acabo de cerrar la puerta de mi casa dando dos vueltas a la llave y cuando estoy llegando al portal tengo que volver a subir y comprobarlo otra vez, porque si no quizás vendrá un ladrón y me quemará la casa. A mí me pasa algo parecido a eso, y me da rabia tener que comprobar si dejé encendida la plancha del pelo, la calefacción, o si la puerta está bien cerrada, cuando sé perfectamente la respuesta a eso porque acabo de comprobarlo todo hace menos de un minuto.

¿Tengo TOC? Afortunadamente yo solo tengo manías, y son manías porque me ocupan una parte insignificante de mi tiempo diario y de mis rutinas. Pero imaginaros tener que hacer todas esas comprobaciones absurdas una y otra vez durante, por ejemplo, una hora o media hora antes de salir de casa. Imaginaos tener que cruzar los pasos de peatones pisando solo las rayas blancas y, cuando no lo haces, tener que empezar el recorrido de cero. O lo que es peor, ¿qué pasaría si el paso de cebra estuviese sin pintar? ¿Llegaría un "tocado" a su destino? Me pongo en su lugar y siento que debe ser horroroso, sobre todo porque tu mente te obliga a hacer algo que tu propia mente sabe que no es necesario.

Y así os he puesto en situación de lo que cuenta esta novela de Damián Alcolea, una historia impregnada, estoy segura, de vivencias personales del autor que le dan un realismo que asusta. Una historia que nos da a conocer una de las enfermedades más discapacitantes y más desconocidas, puesto que quien la padece suele tardar bastante tiempo en pedir ayuda porque se siente avergonzado.

Si no me equivoco, esta es la primera novela del autor, que me sonaba por su aparición en El Internado, aquella serie de Antena 3. Y para ser la primera me he quedado gratamente sorprendida, pues cuenta con una prosa ágil, sencilla y que va directa al grano, sabiendo transmitir al lector todo lo necesario para entender al protagonista y para no querer soltar la mano de Adrián Díaz en ese camino de superación y lucha personal que ha emprendido.

Esta novela es una lectura diferente que nos permite conocer, de una manera amena y sencilla, una enfermedad que afecta a muchas personas. Sin duda, os recomiendo su lectura.

Y para terminar, como Damián Alcolea parece ser igual que una servidora, es decir: un coleccionista de frases, el libro está plagado de ellas, así que aquí os dejo una compilación de las mejores, compuestas tanto por frases conocidas como por aquellas creadas por el propio autor:

- Hay un proverbio oriental que dice: "Quien ha creado una puerta y un cerrojo también ha hecho una llave".

- Si tienes un sueño, tienes una brújula.

- Si dudas de ti mismo, estás vencido de antemano (Henrik Johan Ibsen).

- La existencia no admite representantes (Jorge Bucay).

- No podemos resolver los problemas usando el mismo tipo de pensamiento que teníamos cuando los creamos (Albert Einstein).

- Todos tenemos que luchar por dejar el pasado en su lugar.

- El mundo es redondo y cualquier lugar que pueda parecer el fin puede ser el principio (Ivy Baker Priest).

- Nunca subestimes el poder de una historia.

10 comentarios:

  1. Qué entrada tan interesante, me han dado ganas de leer este libro. Me lo apunto.
    Gracias guapa.
    Besos.

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    1. Léelo, es diferente, ameno, y se aprende mucho. No te arrepentirás. Biquiños!

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  2. Yo también tengo muchas manías y, en ocasiones, pienso que ando rozando el TOC. Parece una lectura interesante, sin duda. Un besote!!!

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    1. Menos mal que solo lo andamos rozando, porque qué mal que lo debe pasar esta gente. Biquiños!

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  3. Gracias por tus palabras, Cris, y tu maravillosa crítica a mi obra.
    Enhorabuena por tu fantástico blog!!
    Un abrazo!! Y otro a tus seguidores!!

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    1. Gracias Damián por pasarte y sobretodo por haber escrito el libro, creo que difundes una enfermedad poco conocida de una manera muy sencilla, y estoy segura de que ayudará a que los más tímidos pidan ayuda si la necesitan y no se sientan bichos raros, porque a veces nosotros somos nuestros peores enemigos en ese aspecto. Biquiños!

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  4. Una lectura interesante y un tanto diferente a lo que suelo leer. No me importaría animarme con este libro.
    Besotes!!!

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    1. Pues ya sabes Margari, en la variedad está el gusto. Biquiños!

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  5. ¡Mola! Este tipo de libros guardan agradables lecturas, sea cual sea la trama. ¡Lo apunto en futuribles!
    Biquiños

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