sábado, 31 de mayo de 2014

Una historia, una frase (IX): Todas las cosas buenas

* Pero es que es siempre lo mismo: pienso en ella una y otra vez.

- Lo que deberías es...

* Sí, sí, sí y bla, bla, bla. Ocupar mi tiempo ¿no? ¿Qué tiempo? ¡Si no tengo!

- Lo que quiero decir es que...

* Sí, sí, sí y bla, bla, bla. Ocupar la mente, ¿no? ¡Pero si ella no me deja ningún espacio libre! Soy peor que un móvil sin memoria ram al que le jode un programa que opera en segundo plano.

- No me digas que...

* Yo no digo nada, solo me remito a los hechos. El otro día hasta los cereales entre todos hacían esa forma tan característica que tiene en la comisura de sus labios.

- Deberías...

* Debería ser tantas cosas... Debería ser rico y nací pobre, así es la vida. ¿Por qué nunca hablas de lo que debería ella? Porque esa chulería suya que la hace creerse la última cocacola en el desierto no nos ayuda nada en nuestra relación.

- A ese ir y venir no se le puede llamar rela...

* Bueno, ud. no estaba ahí, doctor. Y si lo está ahora es porque mis amigos se han cansado de escucharme y me han dicho, y cito literalmente: "Búscate un psicólogo que yo tengo vida".

- Lo que quiero decir es que lo que teníais no era sano y que ese vaivén...

* Mire doctor, deje de interrumpirme ya, porfavor, que yo vengo aquí a hablar y desahogarme, porque sé que algún día volverá y que... Además, la energía y la persistencia conquistan todas las cosas.

- Cierto, la energía y la persistencia conquistan todas las cosas, también las cosas malas.

martes, 27 de mayo de 2014

Breviario de campaña electoral, de Quinto Tulio Cicerón

Como acabamos de pasar las elecciones europeas y creo que este libro viene muy a cuento, voy a aprovechar para rescatar esta reseña que hice en el otro blog el 8 de noviembre de 2012. Ahí va:

En el año 64 aC Marco Tulio Cicerón se presenta como candidato al Consulado, la más alta magistratura de la República Romana. Su hermano pequeño, Quinto, decide ayudarlo y le escribe el Commentariolum petitionis -así denominado en latín este Breviario de camapaña electoral-, una larga carta en la que le aconseja cómo batir a sus adversarios y así convertirse en cónsul.

Nunca pensé que leería un libro así pero la culpa es de Manu que con sus "no creo que te atrevas a comprarlo", y "si lo compras será por hacer la coña pero no lo leerás", pues me ha picado y lo he leído.

El libro es muy muy corto, se lee en media hora si te pones, aunque bien es cierto que es necesario hacer una reflexión después de leer cada capítulo para asimilar lo que Quinto Tulio nos cuenta. A este señor le he rebautizado como el "Amiguito" porque su libro se resume básicamente en el refrán "hay que tener amigos hasta en el infierno".

Todo lo que dice sobre cómo conseguir un cargo político se puede aplicar perfectamente hoy en día, descubrimos con esto que la sociedad, salvo tecnológicamente, no ha evolucionado en nada, seguimos con las mismas virtudes y sobre todo con los mismos defectos.

Tengo que decir que el libro lo he leído en gallego (cosa que no me gusta porque cuando traducen utilizan palabras demasiado rebuscadas que realmente no usamos cuando hablamos y por eso me cuesta entender). Por ello las frases que más me han llamado la atención y que os dejo a continuación son de traducción libre (es decir, la mía):

- Los que viven en los pueblos y en el campo se consideran amigos nuestros solo con que los llamemos por su nombre.

- Todos son así, prefieren una mentira a una negativa.

- “Esto es Roma”, una ciudad constituida por el concurso de los pueblos, en la que abunda la traición, el engaño y todo tipo de vicios, en la que hay que soportar la arrogancia, la obstinación, la envidia, la insolencia, el odio y la impertinencia a muchos.

- Creo que tiene que ser muy prudente y muy hábil el que vive rodeado de tantos hombres con vicios tan diversos y tan graves, para poder evitar la hostilidad, los cotilleos, la traición, y para que una misma persona pueda adaptarse a tal variedad de costumbres, de discursos y de intenciones.

viernes, 23 de mayo de 2014

Una historia, una frase (VIII): El balcón

Era todo nuevo pero no porque se hubiese comprado hace poco sino porque nunca había sido usado. Las mantas estaban en el armario, encima de la cama solo una colcha y era suficiente porque allí siempre daba el sol. Las ventanas eran puertas correderas que daban a un balcón donde corría el aire. Fuera se estaba mejor que dentro, igual que pasa con los problemas.

Si miraba hacía atrás se veía a si mismo reflejado en las puertas del armario, pues estaban formadas de espejos. Pero él nunca miraba atrás. Así que decidió apoyarse en el borde del balcón que tenía a la altura del pecho y mirar a las estrellas mientras el viento le erizaba el pelo de los brazos a la vez que lo reconfortaba.

¿Dónde estaba? Con él, siempre estaba con él, porque nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Pensaba y miraba la playa que se veía desde ese pedacito de paraíso, ignorando el claxon de un coche que exigía a otro que no estorbase en su camino.

Él no lo sabía pero allí estaban los dos, estaban al borde del precipicio, pero dieron un paso adelante. Hacer o no hacer, todo constituía una decisión que no le servía. Hoy no había estrellas fugaces que sacasen una expresión de asombro, hoy no pediría deseos, hoy no se desgarraría ni patalearía. Las lágrimas recorrían su cara hasta llegar a su barbilla pero lo hacían en silencio, estaba cansado de escucharse en aquella situación.

Aunque tomó la decisión de no seguir sufriendo sabía que el camino era arduo y duro y que todavía le quedaba mucho por recorrer. ¿Qué es lo que tenía aquel balcón que le recordaba sentimientos tan tristes? Lo que tenía es que le daba la tranquilidad suficiente para estar en silencio y trasladarse a otro lugar.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Haikus oscuros, de Luis Bermer

Hoy recupero esta reseña que hice en mi antiguo blog el 16 de noviembre de 2012. Espero que os guste (imagino que a Jatz sí xd!):

Esta semana me han hecho compañía en los tiempos muertos del trabajo los Haikus oscuros que me ha regalado su autor Luis Bermer. Ha sido una lectura totalmente diferente, creo que nunca me había encontrado con algo así. Algunos de estos Haikus me han llegado dentro, por otros he pasado sin que hayan pasado por mí y creo que esto es porque un haiku de este estilo solo te llamará la atención si se refiere a algo que has vivido y que, por lo tanto, comprendes a la perfección. Por eso deduzco que Luis Bermer es una persona que ha vivido mucho y que aquí lo transmite compartiéndolo con quien tenga la suerte de leer esta obra.

He de decir que Haikus oscuros termina con dos textos y que el autor me ha hecho sufrir otra vez, pasar más que miedo, angustia; al igual que lo había conseguido con Lluvia de castigo (próximamente traeré esta reseña de nuevo al blog). Ni leyendo algo suyo de corte poético puede estar una tranquila; supongo que si esto no fuese así no estaríamos hablando de Luis Bermer.

Sin duda recomiendo esta lectura que, aún haciéndote pensar, es muy amena y que, además, es algo completamente diferente que no deberíais pasar por alto. Aran lo explica mejor que yo: "Me han encantado, porque como él mismo dice en la introducción, en los haikus captas el sentido poético y real en unas pocas palabras", así que si os interesa leer su reseña sobre este mismo libro podéis encontrarla en su blog Espíritu Libre.

Y para terminar, aquí os dejo mis Haikus Oscuros preferidos:

- La muerte eterna, que por siempre vence, es el olvido.

- ¿Puedes contestar por qué te recuerdo, si nunca te vi?

- Bombea el corazón, La vida es un latido, aquí, ahora...

- La despedida. El ayer ha pasado. Y para siempre.

- Coraza negra, protege mi corazón de ahí fuera.

- Puedes creerlo: nada de lo que sientas es original.

- Ser humano: el más inhumano de todos los seres.

- Perdiste la fe en la raza humana. ¿Podrás soportar?

lunes, 19 de mayo de 2014

Sinfonía agridulce

¿Por qué? Porque su molde era férreo, no era como esos de los pasteles que tocas una pestañita y se deshacen para dejar paso al bizcocho, no lo era. La manilla de su molde estaba oxidada y  no se movía, o quizás nunca existió y me empeñé en verla, no lo sé.

Pero estaba ahí, en su molde, sin poder ni querer cambiar, sin necesidad de hacerlo, y entonces es cuando te das cuenta de que hay tartas que son tan amargas que es mejor no probar.

Hay quien come melón con jamón y le encanta, pero te aseguro que mezclar dulce y óxido nunca será una buena idea.

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P.D. El relato de hoy está inspirado en la canción "Bitter Sweet Symphony" de The Verve, diría que una de mis canciones preferidas, sino la que más.

jueves, 15 de mayo de 2014

Una historia una frase (VII): La mujer es como una sombra

Imagen sacada de aquí.
* Te me haces pesado hasta con cuatro cañas, tío.

- Lo que tienes es envidia, porque soy alto y guapo, con este cuerpo musculado, inteligente y buena persona.

* Y modesto.

- También, modesto también, algún defecto tenía que tener.

* En fin... Eres de lo que no hay, pero cualquier día esa vanidad se volverá en tu contra. No sé por que no llamas a la chica de ayer, era muy mona.

- “La mujer es como la sombra: si le huyes, te sigue; si la sigues, huye”. Y si no, mira esa rubia de ojos azules que lleva todo el día detrás de mí.

* Esa es tu casera, ¿le has pagado ya el alquiler?

- Ah. Pues no.

* ¡Zas! En toda la boca.

lunes, 12 de mayo de 2014

Relato con foto: Punto muerto 3

Mi querida M, de My Stories Project, me ha invitado a participar en su relato "El punto muerto", que ella en su día empezó porque yo le envié una imagen para que la usase en uno de sus lunes de "Relato con foto". Desde aquí quería agradecerle esta propuesta por la que me siento muy honrada e invitaros a todos a que ojeéis su blog de paso que vais a leer la historia, porque solo allí la encontraréis entera. El primer capítulo está aquí, el segundo (que escribió David, de Kassius9) está aquí, y el tercero, que es el mío, está aquí, pero para ir abriendo boca os dejo un trocito del mismo a continuación. Espero que os guste!

A pesar de que era un completo desconocido su voz sonaba amigable, pero el hecho de que debajo de la cazadora de pana desgastada estuviese vestido con ropa nueva y perfectamente lavada y planchada la desconcertó. Lo peor era que siempre acababa igual: picada por la curiosidad que en ocasiones era una de las peores víboras con las que un ser humano se puede encontrar. Como aquel día que miró a Marcos fijamente a los ojos y le preguntó: "¿Todavía piensas en ella?" Y su silencio tan demoledor fue la peor de las respuestas, obligándole a terminar con la relación. ¿Por qué tenía que saberlo todo? Porque antes de saberlo ya intuía y la curiosidad le hacía olisquear como un sabueso en busca de su presa. Siempre quería saber más, sin importarle lo que la verdad implicase.

Ella quiso preguntar, pero él no la dejó hablar:

- Antes de que digas nada déjame decirte que no admitiré preguntas. Tú has venido, tú tienes que aceptar mis reglas si quieres continuar. ¿De acuerdo?

Y ella, sin saber lo que esperaba de aquella situación, asintió con la cabeza.

- Bien. Sé que eres una chica lista y que te estarás preguntando por que llevo una cazadora raída encima de esta ropa de marca, o por que tengo el trastero vacío. Lo cierto es que ni yo mismo lo sé muy bien.

Mi padre y mi tío Jorge estuvieron muchos años sin hablarse y nadie en la familia sabe muy bien por que. Pero ese distanciamiento que tenían perduró incluso después de la muerte de mi padre. Al morir mi tío varios años después me sorprendió que me llamaran para la lectura del testamento, un documento en el que había repartido todo de manera igualitaria entre sus tres hijos. Todo salvo un pequeño trastero que no tenía apenas valor y que legó a su único sobrino, junto con una carta.

En esa carta me dijo que...

(Lo dicho, para seguir leyendo y ver que contenía la carta pasaos por el blog My stories project a leer la continuación. Espero que os guste!).

Una vez más

La arena entre los dedos, el pelo mojado, sentarse mirando al mar, las olas que vienen y van, el sol dando en la cara, la brisa acariciando los brazos, el aire levantando cometas, la mente en blanco, el vacío que da la paz.

Y luego los recuerdos, esos que no se van, que no hacen daño, pero que no hacen bien, o sí. Al fin y al cabo todo escritor tiene una historia en la que inspirarse. Hay cosas que se quedan en eso, y otras que sirven para vivir la vida y ser feliz.


No me mientas mientras me miras, pero si al final me mientes por lo menos mírame.

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P.D.: Pues como que me acabo de sacar una sección de la manga, los relatos inspirados en canciones. Este viene en honor a la canción que da título al post, de Carlos Rivera.

viernes, 9 de mayo de 2014

Una historia, una frase (VI): Interés

* ¿Y entonces qué te dijo?

- Nada en concreto, no le pregunté.

* Pero es tu primo, joder, ¿cómo no sabes nada más?

- Estaba a otras cosas.

* ¿A otras cosas de qué? ¿Mirando al aire?

- Puede.

* ¿Cómo que puede? Me desesperas.

- Bah, no es para tanto.

* Claro que lo es, no has cambiado nada desde que tenías 15 años. Tu primo y su padre son los jefes, van a hacer un ERE, últimamente discutís mucho y ¿no se te ha ocurrido preguntarle si te van a despedir a ti? Desde luego hijo mío, es que no hay cosas sin interés, tan solo personas incapaces de interesarse.

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P.D. La frase de hoy tampoco sé de quien es, y la imagen, buscando algo con lo que ilustrar esta entrada, no sé como me ha salido esto y la verdad es que estoy intentando encontrar algún nombre que no lleve esas letras y no puedo xddd! ¿Os animáis a intentarlo?

martes, 6 de mayo de 2014

Nivaria, de Óscar R. Arteaga

“Sigo aquí, no he ido a ninguna parte, y si lo hiciera no hay duda de que vendrías conmigo, porque nuestro destino es el de estar juntos, por siempre. Contra eso ni tú ni yo podemos luchar”.

Mara Saldaña Pinto nunca pensó que aceptar el primer trabajo de fotógrafa se convertiría en el comienzo de un hermoso e intenso viaje personal que la llevará a descubrir todo un mundo interior a través de diferentes escenarios como Tenerife, Palencia, Lisboa o Marruecos.

En Nivaria se alternan con fluidez de forma paralela dos momentos del pasado de la protagonista que desembocarán en un único desenlace, siendo su hilo conductor la propia Mara quien, a su vez, estará acompañada de otros personajes perfectamente perfilados por el autor y dotados de personalidad.

Nos encontramos ante una historia que, como bien nos adelanta el autor, es contada por la protagonista en primera persona y relata su vida actual rememorando también una historia del pasado. Cada historia se va intercalando, capítulo a capítulo, y me he topado con que esto ha sido muy enriquecedor. Está tan bien contada que cuando estás leyendo una parte quieres saber más y te olvidas de la otra. Esta forma narrativa está perfectamente hilada y compactada, formando un conjunto que da lugar a que todo desemboque en un final común, y eso me ha gustado mucho.

En cuanto al argumento: ¿Novela romántica? Sí ¿Convencional? No. La protagonista es una mujer de esta época que se mueve por más intereses que por el amor, que de hecho ni siquiera lo busca, lo cierto es que no sabes nada de su vida amorosa hasta bien pasada la mitad del libro. Y eso me gusta porque se centra en la parte intimista de su personalidad como persona y sobretodo como mujer que ha crecido en un ambiente predominantemente machista y que, aún así, ha sabido hacerse un hueco. Sus reflexiones y pensamientos son muy realistas y aportan una perspectiva sin la cual la historia no tendría sentido.

Si a todo esto añadimos pasajes en los que se nos da a conocer otra cultura, como es la árabe, y como la vive una mujer extranjera, ya tenemos los elementos perfectos para pasar un buen rato y leer sin parar.

Lo que me más me ha gustado ha sido especular y no dar en el clavo, el autor pone algunos comentarios en boca de la protagonista que dan pie a que pienses que te van a vender una historia romántica convencional cuando no es así, por eso cuando empieza a destripar la historia de fondo me quedo sorprendida porque no es lo que yo esperaba.

Si algo negativo he de decir es que, aunque el título del libro está perfectamente justificado, para mí está metido un poco a calzador, aunque eso no influye para nada en mi opinión sobre la historia, la cual os invito a conocer.

Si queréis abstraeros en un mundo distinto a través de una chica diferente, esta es vuestra historia. Yo agradecí poder sumergirme en ella después de unos días duros en el trabajo. Además el precio es un regalo.

Y como regalo, os dejo las frases que más me han gustado:

- Pero el destino es caprichoso y cuando más intentas zafarte menos lo logras, aflorando una y otra vez ante ti aquello de lo que pones empeño en borrar.

- Observaba las imágenes elucubrando lo mordaz que llegaba a ser el mundo: había tenido todo lo que cualquier persona hubiese deseado y se sentía mísera; sin embargo ellos, sin poseer nada, eran dueños de todo lo que Mara jamás logró pues el dinero no alcanza a comprobar la felicidad, el amor, la sinceridad, la calidez, labondad o la rectitud.

- De acuerdo con la teoría de Chloe sobre los hombres, cuando dos o más individuos del sexo masculino se agrupaban, instantáneamente eran víctimas de una metamorfosis mucho más esperpéntica que la propuesta por Kafka, por la cual se transmutaban en nerviosos cuadrumanos con el inconveniente de que en el proceso se deterioraban sus neuronas, tendiendo de modo espontáneo a ponerse en ridículo con repetitiva tozudez.

viernes, 2 de mayo de 2014

Una historia, una frase (V): Agua bendita

Y entonces me acerqué y le dije que no recordaba por que se habían separado nuestros caminos, que solo necesitaba tiempo, y solo necesitaba un espacio que el otro no había sabido dar. Le dije que ya no era tan importante no ver a la persona que quieres poniendo cualquier excusa, que todo se relativizaba a través del tiempo. Que veía normal que un ex llamase a otro ex a todas horas y se le contestase cuando la pareja actual no estaba delante, al fin y al cabo nadie debería meterse en conversaciones privadas.

Me acerqué muy lento hasta casi rozar su oreja con mis labios y le dije que no podía vivir sin él, que a pesar del tiempo que había pasado no había conseguido olvidarlo. Y le pedí perdón.

Y justo cuando iba a besarlo, estando yo a un centímetro de su boca, lo miré fijamente a los ojos y le espeté: "Espera, que el que necesitaba espacio eras tú, el que ponía excusas para no pasar demasiado tiempo conmigo eras tú, el que hablaba con su ex a escondidas eras tú; así que por esa regla de tres quien tendría que pedir perdón serías tú".

Hice un recorrido desde su boca hasta su mejilla y le di un tierno beso, luego me separé y pronuncié mi última frase para él: "Cuando te des cuenta de todo lo que has hecho mal y de todo lo que has perdido, tírate de los pelos si quieres, pero no vuelvas a llamarme".

¿Fui mala? No creo.

Orgullo y agua bendita, a cada uno el que necesita.