jueves, 24 de julio de 2014

Ya lo dijo Thomas, de David Orell

Aún no me he ido pero ya tengo que volver, y es por una buena causa. Resulta que mi querido amigo David Orell ha publicado un libro de relatos en el que, por cierto, una servidora colabora con una pequeña aportación.

Sin embargo esta colección va más allá del simple compendio de textos, Ya lo dijo Thomas nos cuenta una historia, que es la que une todos los relatos entre sí, así que de manera independiente, o de forma conjunta, podréis disfrutar de un texto fresco y divertido que se os va a hacer muy pero que muy corto.

Trocitos de historia que nos invitan a reflexionar, que nos hacen reír y que nos sorprenden en el último momento, y todo ello con el sello inconfundible del autor, ese mismo que cada semana nos tiene enganchados a su blog (Kassius 9) y que en breve nos pegará el culo a la silla cuando publique una novela magistral (que ya he tenido la suerte de leer y cuya reseña os daré a conocer cuando llegue el momento): Silencio Absoluto.

Y mientras no podemos leer su novela que mejor que dejarnos llevar por sus textos a través de esta colección de relatos.

¿Qué es lo que dijo Thomas? Os animo a que lo descubráis sumergiéndoos entre las páginas de esta colección de relatos de David Orell.

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P.D. Al subir el libro a Amazon ha habido un problema con la edición que ha desembocado en un pequeño descuadre. En breve estará solucionado para que podáis disfrutar del libro al 100%.

martes, 22 de julio de 2014

Maldita, de Mercedes Pinto

Corren los años cincuenta y en el seno de una familia adinerada nace Lucía. Llega al mundo pesando apenas dos kilos y cuarto, marcada por la muerte de su madre y rodeada de los secretos, los odios y rencores acumulados de las cinco generaciones que la precedieron. Su padre, un terrateniente que goza de gran poder económico y social en la comarca, la repudia desde el momento en que fue concebida y la condena a vivir el resto de su vida en una casucha. Lucía crece completamente aislada, a merced de la familia de una hacienda vecina, y especialmente de Ángel, un joven muchacho. El encierro hace de ella una criatura especial. Es inteligente, trabajadora y dispuesta, pero incapaz de internarse en el mundo. Ella no lo sabe, pero ha nacido para cumplir una misión: deshacer todos los entuertos que han provocado en aquellas tierras los cinco Diego del Valle que sucesivamente las ocuparon.

Ufff, como decirlo: he sufrido, he sufrido mucho por esta niña, me he puesto de los nervios, al principio me costaba leer el libro y lo iba aparcando porque soy especialmente sensible con los derechos de los niños y me dolía todo lo que le pasaba a Lucía. Pero hablando con la autora por Twitter me dijo algo que me gustó: que los niños todo lo pueden, que se recuperan más rápido de lo que pensamos a pesar de lo desvalidos que son.

Así que cogí el toro por los cuernos y me decidí a acompañar a Lucía en su viaje y la verdad es que valió la pena. Todo lo que esa niña consigue por sus propios medios es increíble, la capacidad de superación está patente en toda la novela, pero también lo están todas las virtudes y, sobre todo, todos los defectos que perfilan magistralmente al resto de los personajes.

La historia tal y como Mercedes Pinto la cuenta ha conseguido trasladarme a ese pueblo, a ese cortijo, a esa casucha trasera y especialmente a los rincones más ocultos de los personajes que habitaban esos parajes.

Lo que se sucede me ha parecido muy real, demasiado real, de hecho soy consciente de que hay gente así, sin duda conocer la escala de grises que conforma a cada personaje ha sido lo que más me ha gustado y es lo que me lleva a recomendaros esta novela. La historia se merece una oportunidad pero conocer a cada una de las personas que la componen es el elemento definitivo para deciros que no podéis dejarla pasar.

Me encanta cerrar la primera temporada de reseñas de este blog que abrí el pasado marzo con una novela de calidad. Y para despedirme hasta agosto os dejo con las mejores frases, que sin duda os invitarán a reflexionar:

- A veces, en un solo instante, una persona se define.

- Como hombre sabio que era, él dudaba de casi todo.

- Tal vez crecer sea para todos los mortales lo mismo: ir cerrando puertas. Quizás seamos el resultado de todas las puertas que se cerraron, el producto de restar todas las cosas que no pasaron.

- Desde que tuvo uso de razón aprendió que la vida era una batalla agotadora, en la que permitirte la más mínima tregua para lamer tus heridas era darle una oportunidad al contrario y podía significar la muerte.

- Era de la opinión de que la verdad no se conseguía preguntando, todo el mundo sabía mentir, y prefería llegar a ella por medio de la observación.

- Tal vez, la libertad es un concepto que va mucho más allá de muros y barrotes, y lo que de verdad nos hace prisioneros es el miedo, que nos acompaña allá donde estemos.

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Aprovecho esta entrada para deciros que en agosto realizaré un parón, no dejaré de leer pero sí de publicar para desconectar de todo. En septiembre volveré a la carga con nuevas reseñas, nuevos textos propios, y muchas cosas más, además de una sorpresa... Vale, no puedo aguantarme, una autora me va a mandar un ejemplar de su libro, con dedicatoria incluida, para que lo sortee en el blog. Así que estad atentos a mi regreso. ¡Feliz verano!

miércoles, 16 de julio de 2014

Una historia, una frase (XIII): El proceso

* Primero las corté en tiras pero cuando casi las tenía me di cuenta de que unirlas sería un despropósito. Así que volví a empezar, me busqué un vídeo en youtube con el paso a paso y me puse a cortarlas como mostraban.Una vez que ya tenía la primera y segunda fase terminada me puse a tocarme los huevos y revolvérmelos hasta que saliese el líquido homogéneo, y para acabar lo mezclé todo. Y aquí tienes el resultado: tu maridín te ha hecho la comida.

- Eso no explica por que parte del "líquido homogéneo", como tú lo llamas, está esparcido por el suelo, ni por que no coge ni una aguja en el fregadero, y tampoco entiendo que tuvieran que venir los bomberos.

* Mira, querida: la perfección es una pulida colección de errores.

- En fin... Vamos a comer el trozo de tortilla que no está quemado que en una hora entro a trabajar de nuevo.


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La frase de hoy es de Mario Benedetti. Espero que os haya gustado este texto con trampa. Biquiños a todos :)

jueves, 3 de julio de 2014

Harina de otro costal, de Ana Cepeda

Pedro Cepeda, un malagueño de 14 años, es enviado a la URSS en el año 1.937 junto con otros muchos de los llamados "niños de la guerra". Al acabar la Guerra Civil española los padres de estos niños comenzaron a reclamar la vuelta a sus hogares, pero las fauces del poder estalinista y los responsables de aquellos niños (PCE) se negaron tajantemente a dejarlos salir de aquella Unión Soviética que no tardó en sumergirse en otro conflicto bélico aún mayor: la Segunda Guerra Mundial.

El gran sueño de Pedro era regresar a su Málaga natal al lado de los suyos. Tras muchas peticiones legales, y visto que sus esfuerzos habían sido en vano, no dudó en intentar salir de forma clandestina (escondido en un baúl diplomático de la embajada argentina).


El libro cuenta la vida de este superviviente, escrito por su hija Ana Cepeda, basado en las memorias que él dejó.


Si no me equivoco creo que soy la primera en reseñar este libro y eso me llena de satisfacción. Me alegra daros a conocer Harina de otro costal y ser la primera en recomendar una obra que para mí debería ser un imprescindible de todo lector.

Nunca me han llamado la atención las obras sobre historia, siempre me han parecido tediosas y aburridas, sin embargo Ana Cepeda consigue que me adentre en la Segunda Guerra Mundial desde el punto de vista de un niño español exiliado en la URSS que se va haciendo mayor en un país que no es el suyo. Un niño que lucha por sobrevivir y al que hunden en un pozo cada vez que intenta sacar arriba la cabeza para no ahogarse. Un niño, Pedro Cepeda, que se mantuvo firme en sus ideas y luchó por su sueño: volver a su patria.

La autora, hija del protagonista de este libro, se ha encargado no solo de ordenar y reestructurar un manuscrito en el que su padre escribió sus memorias, sino también de aportarle datos fidedignos sobre la época gracias a un trabajo de investigación que me imagino ha debido de ser grande. Las fotos de la Rusia de la Segunda Guerra Mundial ilustran perfectamente los pasajes que se cuentan, y todo ello lo ha aderezado con un estilo narrativo singular, entremezclando la voz de su padre, como protagonista, con la suya propia, como relatora de la historia que tenemos en nuestras manos.

Las ganas de llorar me invaden incluso al escribir estas líneas, los sucesos que cuenta son tremendamente aterradores y, aunque no me ha costado imaginarme que esas cosas pasaban (porque sé que pasaban), el hecho de leerlas de alguien que las ha vivido hace que me sean más cercanas y que pueda ponerme en la piel del protagonista. Sin embargo no se regodea con descripciones ensordecedoras ni recargadas, la sencillez con la que cuenta algunos de los pasajes más duros es más que suficiente para entender lo que nos quiere transmitir.

Si tuviera que describir brevemente este libro lo haría calificándolo como una joya de la literatura que he tenido la suerte de que caiga en mis manos. Es extenso y necesita digerirse con calma, pero no se hace nada pesado porque se disfruta con su lectura. Deberíais leerlo, sin lugar a dudas.

También me gustaría decir que el libro Harina de otro costal ha superado con creces las expectativas con las que empecé a leerlo porque se trata de la primera obra de la autora. No dudaba de su calidad literaria pero sin duda me ha sorprendido puesto que, aunque ya tenía la historia gracias al manuscrito de su padre, su forma de organizarla, su trabajo de investigación y sobretodo su manera de contarla han sido un verdadero regalo.

Este libro es de Queimada Ediciones, creo que tienen planeado sacarlo en formato digital pero no sé exactamente cuando será eso, así que si os apetece leerlo podéis comprarlo aquí.

Y como todo buen libro está plagado de frases maravillosas, he tenido que escoger mucho para no poner la mitad de lo que he leído. Aquí os dejo con las que, en mi opinión, son las mejores:

- Es que a ella, esto de la guerra le quedaba muy grande. En casa no entendían de política, ni querían entender, eso sólo causaba problemas.

- Es la historia quien juzga los hechos.

- Recordad siempre que el peor rico es el pobre.

- Es verdad que la Historia es lenta en andares y camina tropezando una y mil veces.

- La incomunicación humana, cuando es involuntaria, se convierte en el más terrible de los tormentos de hora en hora.

 - Del hombre a la fiera hay solo unos centímetros de distancia y éstos, lamentablemente, siempre están a favor de la última.

- La decencia de la mujer es patrimonio de cada una de nosotras. Nacemos con decencia pero eso no es el virgo, por supuesto.

- Los canallas no tienen color ni ideología.

martes, 1 de julio de 2014

El vendedor de tiempo, de Fernando Trías de Bes

Una persona descubre que el sistema tiene todo su tiempo y piensa como puede hacer para recuperarlo... a partir de ahí va derivando hacia una interesante aventura en la que se dedica a vender tiempo a otros consumidores.

Realmente interesante fábula sobre como las deudas nos hacen no disponer más que de tiempo para devolverlas, en estos momentos que corren de crisis crediticia y créditos ahogantes para las familias es una muy interesante reflexión.

Aunque es un libro que nos explica conceptos de economía y empresas lo cierto es que lo hace de una manera entretenida y tan sencilla que cualquiera podría entenderlo. Empieza con la historia de un señor al que se le ocurre la genial idea de vender tiempo. Pues sí, al principio pensé que me estaba tomando el pelo con este leitmotiv tan absurdo, pero lo cierto es que a través de él y de una manera apabullantemente sencilla explica conceptos muy complejos.

Me ha gustado mucho lo que cuenta y como lo cuenta, en cuanto pueda rescataré para este blog la reseña de El libro negro del emprendedor, del mismo autor, otro libro del estilo que agradecí mucho en su momento. Sin duda os recomiendo su lectura porque estamos ante un libro diferente que trata temas que nos interesan a todos.

Las mejores frases para mí, las siguientes:

- La gente tiene poco tiempo para leer. Así que imagínese el lector el poco que le queda a uno para escribir.

- Sintió ganas de llorar, pero se contuvo porque no llevaba pañuelo.

- Era peligroso convertirse en alguien importante.

- El ranking de países por índice de riqueza ordenado de mayor a menor es casi clavado al de índice de depresiones en el mismo orden.

- El sistema que nos esclaviza es muy, muy sutil: somos esclavos de nuestra libertad, de nuestro sistema libre.

- Pero el mundo está lleno de personas con la capacidad de no sumarse a la locura y el frenesí. Este libro no es más que una invitación a pensar y actuar de forma diferente.

- Querido lector, como le dice Gandalf a Frodo en El Señor de los Anillos: "Solamente a ti corresponde decidir qué hacer con el tiempo que se te ha dado".

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Recordad que ya tenéis disponible en Amazon la novela Daniel Renau, Ell@s: No esperéis su piedad.