miércoles, 31 de diciembre de 2014

París era una fiesta, de Ernest Hemingway / (y último día del año)

Publicada póstumamente en 1964, París era una fiesta es la obra más personal y reveladora de Hemingway, quien, ya en el crepúsculo de su vida, narra aquí los dorados, salvajes y fructíferos años de su juventud en el París de los años veinte, en compañía de escritores como Scott Fitzgerald o Ezra Pound, la llamada "generación perdida", según la popular denominación acuñada en aquella época por Gertrude Stein, la mítica madrina del grupo. Crónica de la formación de un joven escritor, retrato de una ciudad perdida, oda a la amistad y verdadero testamento literario, París era una fiesta es uno de los libros capitales para entender el siglo XX, así como el universo y la personalidad de uno de sus más grandes creadores.

Me han recomendado muy mucho este libro así que siento decepcionaros a unos cuantos porque tengo que deciros que no me ha gustado en absoluto. La sencillez de Hemingway se convierte, en ocasiones, en algo demasiado simple hasta para mí. Todo eso que me ha atraído del autor en su obra "El viejo y el mar" no lo he encontrado en este París que nos describe. Supongo que influye el hecho de que no conozco a ninguno de los autores sobre los que habla y que me parece que a veces cuenta cosas demasiado inconexas.

Si algo bueno puedo destacar del libro es la parte en la que habla de Scott Fitgerald: me ha parecido interesante, amena, me ha atraído su lectura; para mí esa es la única parte donde realmente cuenta algo; el resto me parecen divagaciones.

Y como no me gusta hacer leña del árbol caído, con un resumen de "no me ha gustado" paso a dejaros esta imagen de la que me he acordado al leer este libro:


Y como estamos a 31 de diciembre, desde este blog literario que aún no tiene un año os dejo una reflexión que espero podáis llevar a cabo en 2015:

La vida es como la lectura: no pierdas horas de tu vida leyendo un libro que no te merezca la pena; el tiempo es limitado, empléalo en aquellos libros que te aporten algo.

¡Felices fiestas!

lunes, 29 de diciembre de 2014

¿Por qué el continente es tan importante como el contenido?

En uno de mis primeros trabajos después de terminar la carrera me tocó, entre otras muchas cosas, hacer seguros. Y cuando estos eran de hogar, dos de las características más importantes a definir eran "contenido" y "continente".

Conforman el "contenido" todas esas cosas que hay dentro de la vivienda, tales como electrodomésticos.

Y el "continente" es lo que engloba esas cosas, es decir, las paredes que delimitan y dan estructura a la casa así como las instalaciones que van por su interior, tales como cañerías.

¿Y qué es mejor asegurar: el "contenido" o el "continente"? Estaréis de acuerdo en que ambos son importantes.

Pues eso mismo pasa en el mundo de los blogs: uno no va a visitar un blog que tenga un contenido que no le guste, que no le aporte nada, que se haga demasiado pesado; en definitiva, nadie apunta un blog a su lista de lectura si no le atrae lo que allí se cuenta.



Pero también es cierto que la forma en que ese blog se nos presenta ante los ojos tiene una amplia influencia a la hora de decidir si leer o no.

No me gustan los blogs con cosas que ralentizan que se cargue la página, tales como un gato haciendo monadas a un lado de la pantalla o polvo de hadas que cae desde un lateral, y cosas similares.

No me gustan los blogs que tienen tantos colores que le sangrarían los ojos hasta a Belén Esteban. (Y aquí hago un inciso: sé que mi blog no es precisamente blanco e impoluto pero va en consonancia con la cabecera y, además, creo que los colores no son demasiado chillones como para que duela la vista nada más abrir la página; aunque si a alguien le molesta, cualquier sugerencia será bienvenida. Además, el fondo de lectura es blanco, lo cual facilita mucho las cosas. Y ahí vamos con lo siguiente...).

No me gustan los blogs con fondos de lectura en colores extraños combinados con letras en colores aún más raros todavía.

Y, para terminar, no me gustan los blogs en los que el puntero de ratón aparece de una manera no convencional, porque si el ratón es la cara de un gato, cuando quiera subrayar o lo que sea ¿cómo lo hago?

Por todo eso estaréis de acuerdo en que el "contenido" es tan importante como el "continente"; al igual que no disfrutamos lo mismo en una edición limitada que en edición de bolsillo.

Y a vosotros, ¿qué es lo que más os ha molestado del "continente" de algunos blogs?

martes, 23 de diciembre de 2014

Colaboro en el blog Pensamiento Lateral

Pensamiento Lateral es una web donde Marcos Martínez nos ofrece un nuevo modo de pensar basado en los principios del Pensamiento Lateral y el proverbio que reza: "Si buscas resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo".



Se trata, en definitiva, de un blog donde no sólo nos encontramos con entradas de temática variada que nos resultarán interesantes, sino donde también se nos proponen problemas para enseñarnos, poco a poco, a pensar de una manera diferente.

¿Es posible ver el mundo de forma distinta sin que nos cueste un esfuerzo titánico? Sí, es posible, y Pensamiento Lateral nos enseña cómo a la vez que nos entretiene.

Si sois curiosos y os gusta saber el por qué de las cosas; si queréis abrir los ojos y no os apetece leer siempre los mismos artículos, desde el mismo punto de vista; si estáis hartos de quedaros indiferentes ante lo que os cuentan y si queréis una invitación a ver más allá de la perspectiva que los mismos de siempre nos dan acerca de las mismas cosas, Pensamiento Lateral es una web muy a tener en cuenta.

¿Y por qué os cuento todo esto? Porque estoy segura de que a muchos os puede interesar y porque a partir de ahora yo también os contaré cosas allí. De hecho, mi primera entrada ya podéis leerla aquí.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Leer en diagonal

En esta sociedad de lo exprés en la que vivimos y en la que consumimos la información minutos después de que se produzca, tenemos mucho por leer y queremos hacerlo deprisa para no perdernos nada, porque hay tanto por ver que no nos da tiempo a todo.


Es ahí cuando nos encontramos ante una manera de proceder que puede ahorrarnos tiempo así como librarnos de la mala calidad, aunque sospecho que, a veces, también de la buena: la lectura en diagonal. Es decir, empiezas a leer un texto y vas poniendo tu atención en frases sueltas, mirando las palabras importantes y representativas del contenido hasta hacerte una idea de lo que ese texto pretende transmitir. Y sólo si la idea te parece digna de dedicarle al menos dos minutos de tu tiempo, es entonces cuando te paras y lees con atención.

Me he regañado a mí misma por hacer esto, porque últimamente leo en diagonal muy a menudo. No sé si es porque me he vuelto perezosa, porque no tengo tiempo, porque estoy estresada y dispersa o porque es habitual encontrarse, en esta amplia red que es internet, con mucho contenido de ínfima calidad. O por una mezcla de todas esas razones.

El caso es que he intentado ver si alguien había hablado seriamente de este tema, dando números, citando fuentes y todo ese rollo; así que he buscado en Google y, leyendo en diagonal entre los resultados de la primera página de búsqueda, sólo he encontrado uno que me parecía medianamente decente. He abierto el enlace, y la conclusión es que no estoy segura de que exista información relevante acerca de este tema, pues la información que he visto no me ha aportado demasiado.

Quizás haya influido el que me haya leído, ese artículo también, en diagonal.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Ana Karenina, de Leo Tolstoy

Siguiendo con mi propósito de recopilar todas las reseñas que he hecho en los blogs que he tenido (además de poner aquí las nuevas), hoy recupero esta de que escribí a principios de este año. Espero que os guste:

Ana Karenina, estremecedo­ra historia de adulterio en el ámbito de la alta sociedad rusa de la época. En ella Tolstoy refleja su visión de la sociedad urbana, símbolo de los vicios y el pecado, en oposición a la vida sana de la naturaleza y del campo. De ese mundo necio y patológico de la ciudad es víctima Ana Karenina, que se ha convertido en una figura clave de la literatura universal (información obtenida aquí).

Hoy os traigo al blog una obra extensa que, aunque en algunas partes se hace densa, engancha desde el principio. Las disertaciones de los protagonistas sobre las clases de la sociedad rusa, la distribución de las tareas del campo o pensamientos filosóficos, hacen que ciertas partes del libro se hagan pesadas. He llegado a la conclusión de que quizá ciertas partes de la obra me superan y son demasiado para mi comprensión.

Por lo demás el hilo argumental es sencillo y trata temas comunes a todos los tiempos: el amor y desamor, el actuar con inteligencia en las relaciones sociales para obtener los fines propuestos, la familia, la convivencia, el divorcio, etc.

La protagonista es un personaje con una evolución brutal a la que puede conocerse en su vida de casada con un hombre mucho mayor que ella, hasta verla convertida en amante de un hombre más joven. El verse separada de su hijo tras la separación hace que no pueda disfrutar de su faceta como madre en toda su plenitud. Una mujer que cambia su posición en la sociedad por una vida feliz, vida que se ve atormentada por no poder desarrollar su lado social al ser repudiada por el resto de damas y familias de bien.

Sin duda Ana es una mujer muy compleja, y aunque no puedo secundar moralmente todo lo que hace, sí puedo comprenderla si la miro en el contexto de la sociedad en que vivía. Sin duda su final ha sido consecuente con su evolución.

Pero el libro no solo se centra en la Karenina, sino que muestra otros personajes con los que ella tiene relación a lo largo de su vida; y éstos resultan igualmente interesantes brindándonos otra protagonista, Kitty, que es una mujer totalmente opuesta a Ana.

En cuanto al final, aunque los últimos párrafos me han parecido un poco fuera de lugar y, según mi entender, no aportaban nada trascendente a la historia, sí son útiles en la medida de conocer cómo seguía la vida de todos aquellos a los que Ana Karenina había marcado con su presencia y su trato.

Es un libro que recomiendo, porque aunque os pudiesen resultar agotadores, como a mí, ciertos pasajes del mismo, narra una historia y desmenuza unas personalidades y conflictos morales que vale la pena conocer.

Como siempre, para terminar os dejo las frases que más me han gustado: 

- Tal pregunta no tenía otra respuesta que la que la vida da a todas las preguntas irresolubles: vivir al día y procurar olvidar.

- Entre ambos se habían establecido, pues, aquellas relaciones tan frecuentes en sociedad, caracterizadas por el hecho de que dos personas mantengan en apariencia relaciones de amistad sin que por eso dejen de experimentar tanto desprecio el uno por el otro que no puedan ni siquiera ofenderse.

- «Es un hombre bueno, leal, honrado y, en su especie, un hombre excepcional», pensaba Ana, volviendo a su cuarto. Pero, mientras pensaba así, ¿no se oía en su alma una voz secreta que le decía que era imposible amar a aquel hombre? Y seguía pensando: «Pero no me explico cómo se le ven tanto las orejas. Debe de haberse cortado el cabello...».

- Yachvin, jugador y libertino, de quien no podía decirse que fuera un hombre sin principios, porque profesaba principios francamente inmorales.

- La ficción puede engañar a un hombre prudente y perspicaz, pero el niño menos despejado la descubre por hábilmente que se la encubran y experimenta ante ella un sentimiento de repugnancia.

- Todo hombre sabe con detalle las complicaciones que le rodean y supone, sin querer, que esas complicadas condiciones y su aclaración son una particularidad personal suya, sin sospechar que los demás viven también entre condiciones personales tan complicadas como las propias.

- Antes, sucedía que el hombre de ideas libres estaba educado en normas religiosas, en la ley y la moralidad, llegando a las ideas libres mediante luchas y trabajos. Pero ahora surge un tipo nuevo de gente de ideas libres que crece sin saber siquiera que existen leyes de moral y religión y que hay autoridad. Se desarrollan en la negación de todo, es decir, como salvajes.

- No hay situación a la que el hombre no se acostumbre, especialmente si todos los que le rodean la soportan como él.

- La razón no ha descubierto que se amase al prójimo, porque eso no es razonable.

jueves, 11 de diciembre de 2014

A punto

Hoy voy a recuperar un texto que escribí hace dos años y que en su día publiqué en el blog de David Orell. Me he acordado de él por las entradas sobre pensamiento lateral que he empezado a leer hace poco en el blog de Marcos Martínez. Espero que os guste. Ahí va:



Me vuelco contigo, te toco, te mareo, de un lado a otro, de delante hacia atrás, te quito eso con lo que te cubres...frío. Pero yo sé cómo calentarte. Te sigo tocando, cada vez más rápido, hasta que te monto.

Es como espuma blanca lo que resulta al final, nunca he probado algo tan delicioso, o quizás sí. Solo me queda calentarte hasta que no quede nada de ti tal como te veo ahora. Te mezclo con el resto de mis aromas, llega la explosión final, te meto dentro, te enciendo pero no te dejo arder, me gusta disfrutar de ti a fuego lento.

En media hora todo ha terminado, ya no te veré igual que antes, me quemas, así que dejo que te enfríes para meterte nuevamente en la boca. Te huelo y luego te muerdo y la explosión de sabores es mil veces mejor que en la ocasión anterior...

Por todo eso te aseguro que uno de los mejores pasteles que he probado es aquel que se hace con claras de huevo montadas a punto de nieve.

martes, 9 de diciembre de 2014

Asquerosamente sano, de Jorge Romera

Jorjune es un tipo de mediana edad solitario y taciturno, atiborrado de fobias y neurosis. Antaño un joven dinámico, musculoso y mujeriego, un buen día decide hacerse vegetariano, filósofo y corredor de fondo.

Tras dos décadas de una dieta a base de copos de avena crudos, zanahorias y yogures desnatados, lecturas desordenadas, abstinencia sexual y conductas compulsivas que harían salivar de placer y envidia al mismísimo Woody Allen, Jorjune sufre un accidente en mitad de uno de sus entrenamientos. En ese momento su vida dará un giro copernicano y la pregunta “¿puede alguien como yo, con cuarenta y dos años, volver a ser el que era?”, comenzará a martillear las caóticas neuronas de su cerebro con la insistencia del polluelo rompiendo el cascarón que le protege pero le separa de la vida real. Y es posible que Pascal tuviese razón cuando dijo aquello de que todas las desgracias humanas provenían de nuestra incapacidad para permanecer solos en nuestra habitación, pero…, qué aburrimiento, ¿no? Escuálido, tímido como un ratón, en el paro y desahuciado por los pocos que lo conocen (“¿Ligar, tú? Pero si te has pasado veinte años fuera de circulación. Estás en el límite de la edad. Has perdido el último tren”. “Incluso un muerto puede levantarse y andar con la debida motivación –recuerden a Lázaro- pero a mis cuarenta y dos años yo ya estaba acabado”), Jorjune se propone curarse a sí mismo y conocer mujeres, en el sentido bíblico de la expresión, preferiblemente. Internet será la vía por la que se introducirá en el universo femenino, un camino empedrado de citas a ciegas, perfiles falseados, reveses variopintos, tropezones legendarios y aventuras tan surrealistas como la vida misma. Y, lo crean o no, esto que están a punto de leer está basado en una historia real.


Hoy os traigo al blog una novedad; un libro que, si las cuentas no me fallan, no hace ni un mes que se ha publicado y ya ha agotado los ejemplares que la editorial Queimada Ediciones se reservaba para la venta directa (aunque aún podéis comprarlo en los distribuidores autorizados).

Asquerosamente sano nos trae la historia de un tío con muchas manías cuya vida da un giro en dos ocasiones: la primera para llevar una existencia tranquila y apacible, y la segunda para recuperar el tiempo perdido. Es en este segundo tramo donde se centra el libro contándonos el desarrollo de un personaje que se sale de lo común.

La novela está llena de sarcasmo, de comparaciones que te sacan una sonrisa en cada página, está impregnada por el personal estilo del autor que te coge de la mano para no soltarte a lo largo de la historia. Lees las primeras líneas y la forma de narrar de Jorge Romera te llama la atención y no te da un respiro hasta que acabas. Hay que estar atento porque sus líneas están plagadas de muchísimas cosas buenas que no querrás dejar escapar. Además, y como complemento perfecto, ilustran esta historia un sinfín de comparaciones literarias que harán las delicias de cualquier ávido lector.

Por la sinopsis puede parecer surrealista, pero yo veo una historia plausible y llena de humor con un final que descoloca, igual que todo lo que va apareciendo a medida que la trama avanza. Os animo a leer el libro y a pasaros por el blog del autor, pues solo con su post de promoción de la novela crea otra historia con vida propia que es el vivo ejemplo de su savoir faire a la hora de escribir.

Y para terminar, algunas frases con las que me quedo:

- Y descubrí que la soledad es menos solitaria con un libro entre las manos.

- ¿Nosotros seríamos nosotros sin el recuerdo?

- Un viaje de mil kilómetros comienza por el primer paso.

- A veces la historias más complejas comienzan de la manera más simple.

- Nunca subestimen el peso de la química: ¿sabían que un simple déficit de B-12 puede producir sentimiento de culpa?

- ¿Hemos prendido realmente la lección cuando nos jactamos de que realmente hemos aprendido la lección? A mí me da que no.

- Cuando uno se pregunta por su felicidad es que ya no es feliz, o eso dicen.

- Lo que dice un loco no tiene por qué ser necesariamente una locura.

- En cualquier caso aprendí una lección valiosa: piensa siempre antes de tomar una decisión. Sí, pero tampoco te pases. No vale la pena.

jueves, 4 de diciembre de 2014

El viejo y el mar, de Ernest Hemingway

Con un lenguaje de gran fuerza y sencillez, El viejo y el mar narra la historia de un viejo pescador cubano a quien la suerte parece haber abandonado, y del desafío mayor al que se enfrenta: la batalla despiadada y sin tregua con un pez gigantesco en las aguas del golfo. Escrito en 1952 por encargo de la revista Life, este relato lo confirmó como uno de los escritores más significativos del siglo XX, obteniendo el Premio Pullitzer en 1953 y allanado su carrera hacia el Premio Nobel de Literatura, que recibió en 1954.


Por recomendación de Isaac Belmar (el autor de esta novela que reseñé aquí) he leído por primera vez a Ernest Hemingway, empezando por un relato corto que ha sido muy diferente a lo que acostumbro a leer.

Me ha parecido increíble estar enganchada a una historia de algo que, en mi día a día, no me interesa en absoluto. Supongo que sería porque más que un relato de un suceso común nos encontramos ante un texto con un trasfondo en el que la lucha y la superación personal están patentes.

Ya lo decía Lao Tsé: "El que vence a sus enemigos es fuerte, pero el que se vence a sí mismo es poderoso". Y esta es la reflexión con la que yo me quedo. Os invito ahora a que vosotros leáis esta pequeña gran historia y saquéis vuestras propias conclusiones.

Y para terminar, unas frases para no olvidar:

- Es mejor tener suerte. Pero yo prefiero ser exacto. Luego, cuando venga la suerte, estaré dispuesto.

-  Que piense que soy más hombre de lo que soy, y lo seré.

- Ahora no es el momento de pensar en lo que no tienes. Piensa en lo que puedes hacer con lo que hay.

- ¿Y qué es lo que te ha derrotado, viejo?”, pensó. –Nada –dijo en voz alta–. Me alejé demasiado. 

lunes, 1 de diciembre de 2014

Reto: 5 líneas (12/14)

Este reto que nos propone Adella Brac, del blog Las palabras soñadas, consiste en escribir, cada mes, un relato de 5 líneas que incluya las tres palabras propuestas. Pincha aquí para saber más.

Este mes, además, el reto es doble, ya que el relato, además de ser corto, debe estar relacionado con la navidad.

Las palabras para diciembre son: vestido, papá y compartir.

"Desde niña me hacían esperar hasta las doce de la mañana del día seis para abrir los regalos, pero como mamá está de guardia en el hospital y no puede regañarme, yo, que ya soy mayorcita, he decidido abrirlos ahora por la noche. La caja que viene a su nombre tiene dentro un vestido de esos para ponerse en la cama. Ahora mismo voy a enseñárselo a papá. Bueno, en realidad él no es mi padre, es el novio de mi madre, y ella siempre me dice que hay que saber compartir."

-------------------------

P.D. Podéis leer todos los textos del mes de diciembre aquí.