lunes, 26 de enero de 2015

Plenilunio, de Antonio Muñoz Molina

Otoño en una ciudad "alta e interior" del sur de España. La monotonía cotidiana se rompe cuando unos barrenderos encuentran, junto a un montón de desperdicios, el maltrecho cadáver de una niña. Alguien con un rostro soluble en los demás rostros esconde el enigma del espantoso crimen. Es preciso encontrar su mirada entre la multitud, descifrar esa mirada que guarda el último estertor de una vida salvajemente arrebatada. Plenilunio es la gran novela de la madurez creadora de Antonio Muñoz Molina, una narración llena de tensión y de ternura, en la que el relato y la reflexión se funden magistralmente para acercarnos a la abismal complejidad del ser humano.

Hoy recupro una reseña que hice en el otro blog hace casi tres años y las impresiones que me produjo en aquel momento:

Este libro parecía, en principio, básicamente policial, un asesinato, un inspector recientemente trasladado a una nueva ciudad (ya que era blanco de los terroristas) y poco más. Tenía toda la pinta de gustarme solo por eso, porque me encantan los libros de este género, por sus intrigas y sobre todo por sus sorpresas. Sin embargo me ha costado bastante leerlo porque es, para mi gusto, excesivamente descriptivo. En un capítulo describe más de lo que cuenta y la historia, aunque rica en detalles, es muy lenta en su avance.

Pero después de leerme 150 páginas de pesada y monótona descripción de hechos y personas (más o menos la mitad del libro), empecé a engancharme gracias a la historia que surge entre el inspector del caso de asesinato de la niña y la maestra de esta, Susana Grey. Me ha gustado mucho esa historia porque refleja cómo las personas, cuando pensamos que ya no tenemos nada que perder lo damos todo y arriesgamos. Estos dos personajes, de 50 años él aproximadamente y cerca de los 40 ella, deciden empezar una relación de un momento a otro, de manera intempestiva, porque consideran que a su edad no tienen tiempo de andarse con los miramientos y los prejuicios que uno tiene cuando es joven. Me ha gustado mucho esta idea, porque es algo que todos deberíamos aplicarnos desde siempre. Me ha venido muy bien leer esta historia y darme cuenta de que es mucho mejor vivir sin miedo, y disfrutar de las cosas tal y como vengan durante el tiempo que duren sin darle más vueltas.

Me quedo con los siguientes momentos del libro:

1. Me ha hecho mucha gracia la rabia que Susana Grey le tiene a su ex-marido y la forma en que lo describe. Os pongo dos ejemplos de cómo se refiere a él:

     a) "Era del modelo comprometido-atormentado", dijo, "¿no se ha dado cuenta de que las personas, creyédonos tan originales, somos siempre la repetición de un modelo, o de un prototipo más bien, que aparece en cada época y cambia o se pierde del todo al cabo de unos años? Yo, por ejemplo. Casi todo lo que soy se puede deducir sin mucha dificultad de un prototipo: maestra progresista, separada con un hijo, gastada por el trabajo con los niños, desalentada de la educación, tan cerca de los cuarenta años que casi me vale más la pena decir que los tengo ya". Con la frase de que todos somos como un patrón de repetición de conductas, estoy en gran parte de acuerdo.

     b) No sólo era el padre perfecto y el alfarero perfecto, era también el perfecto consumidor, el comprador de jamón york concienciado, así que no le costó nada convertirse un poco después en el adúltero problematizado, en el mártir perfecto de sus propios conflictos personales. Después de pasarse un año poniéndonos los cuernos a su amigo y a mí con aquella tía a la que yo le había abierto mi casa, apareció un día con más cara de tormento y de compromiso que nunca, más pálido, con la voz más suave, con la cara más de cera, y me notificó que por coherencia consigo mismo tenía que dejarnos al niño y a mí.

2. Hay dos frases muy ciertas respecto a las relaciones entre hombres y mujeres:

     a) La fuerza del deseo de un hombre no correspondido actúa automáticamente contra él, porque en lugar de acercarlo a la mujer deseada favorece en ella la voluntad íntima de volverse atractiva a los ojos de otro.

     b) Yo le puse una canción de Kurt Weill que canta Lotte Lenya: Pobre corazón idiota, huyendo de quien te adora, llorando por quien te ignora.

3. Me quedo con esta frase que me ha gustado especialmente por encima de todas porque dice mucho de cómo somos las personas: Y la niña salía a abrirle y se empinaba para darle un beso, cálida enseguida, porque el afecto parecía su disposición natural, igual que en otras personas es la hostilidad, o la indiferencia.

Resumiendo, el libro no me gustó demasiado, la historia entre los dos personajes principales ha dejado momentos buenos pero no los suficientes como para olvidar el cansancio que supusieron las 150 primeras páginas. Se nota el buen hacer del autor, aunque no sea mi estilo preferido describe muy bien; pero tanto describir tanto describir y luego en vez de dibujar bien el final (fuese bueno o malo) lo ha dejado demasiado abierto, yo prefiero los finales que cierren las historias (sean felices o tristes) y dejen poco a la imaginación, ¿y vosotros?

12 comentarios:

  1. Hay libros que se convierten en ladrillos simplemente por tantas descripciones u otras cosas.
    Tomo nota para no leerlo XD
    Biquiños!

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    1. Hay a quien le gustan las descripciones, pero no es mi caso. Biquiños!

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  2. Yo también suelo preferir los finales cerrados y, desde luego, dudo que tuviera paciencia para enfrentarme a 150 páginas de descripciones así que lo dejaré correr. Un besote!!!

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    1. Yo tampoco soy mucho de descripciones, si lo terminé fue porque hace dos años aún tenía esa inútil manía de acabar toda lectura empezada. Biquiños!

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  3. Lo leí hace ya unos cuantos años y me gustó bastante. Tengo pendiente repetir con el autor...
    Besotes!!!

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    1. Pues si repites y te gusta, cuéntamelo. Biquiños!

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  4. Cuestan a veces estas novelas que parece que tardan en arrancar :)

    Yo sin embargo sí que tenía "Plenilunio" anotada como posible lectura, así que no descarto animarme con ella, pese a esos peros. Tiene un algo que me llama ;)

    Biquiños!!

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    1. Si al final la lees, ya me contarás qué te parece a ti. Me da curiosidad. Biquiños!

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  5. Hace mucho que lo leí, y no debo recordar bien el final, pues creía que solventaba el caso.... Por lo que recuerdo, en general me gustó, pero si que es verdad que abusa de las descripciones y si bien en algún caso ayudan a meternos psicológicamente en la historia, se nos hace lento el avance en la misma.

    Besos.

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    1. Eso es exactamente, es muy lento. Con final abierto me refiero a la historia del inspector y la maestra, que tienes que intuir qué ha pasado. Biquiños!

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  6. A mí este libro ni fu ni fa, es cierto que el autor tampoco está entre mis preferidos.
    Buena entrada.
    Un abrazo rubia de sepia ;-)

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    1. Jajaja, soy rubia de sepia, ciertamente :) :) :) Biquiños!

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