lunes, 16 de marzo de 2015

Haz algo diferente, de Marcos Martínez

El otro día estaba muy pero que muy agobiada en mi trabajo, era uno de esos días en los que tenía ganas de llorar por el estrés y me costaba trabajo aguantarme. Por algo que no viene al caso, no tenía coche, así que mi madre había quedado en venir a recogerme al trabajo para irnos al centro comercial a tomar un café y hacer la compra. Sin embargo, aproveché que salí antes para ir a hacer un recado a la oficina de Correos y fui andando al centro comercial. Desde mi trabajo hay una distancia de cuarenta minutos andando, aproximadamente. Pero a mí no me llevó tanto porque hice parte del trayecto en autobús. ¿Por qué? Porque hacía mucho que no iba en uno y me apetecía romper la rutina haciendo algo diferente.

El resultado a todo eso es que llegué al centro comercial muy relajada, como si hubiese pasado un día maravilloso. Había despejado la mente y todo gracias a la tontería que suponía romper la rutina. ¿Has hecho algo así alguna vez?

Cosas tan insignificantes como esa no arreglarán los problemas de tu vida pero sí pueden sacarte una sonrisa y hacer que afrontes esos problemas de mejor humor. Eso es lo que pretende Marcos Martínez con su libro: que cambiemos pequeñas cosas para ver si conseguimos resultados diferentes, que miremos los problemas desde otra perspectiva; quizás no encontremos una solución, pero si no lo intentamos no lo sabremos nunca. Como dijo Einstein: "Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo". Y para que encontremos la manera de pensar de forma diferente Marcos nos reta, nos reta 50 veces y nos ayudará a que encontremos las soluciones a esos retos por nosotros mismos.

El libro me ha gustado mucho, es muy ameno y muy fácil de leer, aunque no se lee del tirón porque apetece pararse a pensar y reflexionar a medida que vamos avanzando en su lectura. Sin duda, os lo recomiendo.

Y, por si aún os quedan dudas, termino este post con dos grandes frases que me he encontrado en el libro y que me han encantado.

- Es curioso cómo muchas veces, por educación, le sujetamos la puerta a un extraño para que pase antes que nosotros y solo en contadas ocasiones lo hacemos por un amigo, por alguien que de verdad nos importa.

- Dile a un hombre que hay 400 billones de estrellas y te creerá. Dile que la pared tiene pintura fresca y la tocará.

lunes, 9 de marzo de 2015

Carta de una desconocida, de Stefan Zweig

"Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora."

El miércoles leí esta reseña en el blog de Trotalibros y el miércoles me leí esta esta novela corta que hoy os traigo al blog. Una sola carta de una mujer que no conocemos es suficiente para tenernos totalmente enganchados durante la hora aproximada que dura la lectura de este libro.

Me ha dejado boquiabierta el hecho de que en tan pocas páginas y con tan pocos personajes, sin ninguna ubicación y con una sola trama el autor consiga que no podamos parar de leer. Una lección maestra sobre cómo usar las palabras justas, las expresiones exactas, para conseguir llegarnos y que no olvidemos esta historia jamás.

Sin duda, un libro que deberíais leer, que no os quitará mucho tiempo, y que os recomiendo.