lunes, 22 de junio de 2015

Encajar un derechazo en el ring de la escritura

Un escritor es como un púgil pero con un adversario en cada esquina del ring:

     - A su izquierda tiene a la hoja en blanco, 210 por 297mm y 80gr de peso por metro cuadrado, su arma más conocida es cortar por las esquinas; la más dolorosa, el miedo que infunde su color, el temor a no rellenarla nunca.

     - A su derecha se encuentra la autocrítica, una dama del boxeo que se presenta al final de cada día, hasta en sueños, y que priva a su adversario de un sueño reparador, pues no lo deja descansar jamás.


     - Al fondo a la izquierda tenemos al proceso editorial y todo lo que ello implica, desde el rechazo de editoriales hasta la pérdida de tu ejemplar en ese limbo compuesto por los miles de libros de una plataforma de autopublicación.

     - Y detrás de nuestro boxeador, en la última esquina (aquella que por momentos parece vacía), se encuentran las críticas, agazapadas, capaces de salir en cualquier instante y de cualquier forma, a traición.

Tú que me lees, como escritor de libros, de un blog o de simples tweets, dime: ¿estás preparado para lidiar con todas o algunas de estas esquinas del cuadrilátero? Todas estarán ahí en el proceso de tu escritura, lo quieras o no, porque en la era de internet no tienes dónde esconderte.

Hoy quiero hablaros, en especial, de la última de estas esquinas. La idea para este post me surge a raíz de una conversación con una twittera que siempre dice lo que piensa y que a veces me hace ver cosas de las que podría avergonzarme y en las que podría mejorar enormemente (siempre lo hace con respeto, que quede claro).

Encajar que te señalen un fallo es complicado y debes estar preparado. Bien es sabido que no todo el mundo es capaz de hacerlo. Es más, muchos no lo hacen, ni contestan a la persona que les habla y, algunos incluso, si contestan lo hacen de malas maneras.

Pero, seamos sinceros, son estas críticas las que nos hacen crecer y las que nos llevan a ser más exigentes con nosotros mismos. Así que, como escritor, disfruta de las buenas críticas pero prepárate para encajar las malas, aunque duelan. Recordad que ningún hombre se hizo boxeador con un cuerpo sin cicatrices.

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20 comentarios:

  1. El gran mito del boxeo es creer que puedes ganar o ser el mejor sin recibir, igual que el mito de la escritura es creer que puedes hacerlo sin recibir. Sangrar por los golpes es parte inevitable de aprender una cosa y la otra.

    También es un mito lo de tomarte bien las críticas cuando llegan, sólo hay grados de disimulo, pero es cierto que son lo que te hace bueno. Tendemos a confundir placentero con bueno y doloroso con malo, y son cosas muy distintas, que muchas veces no tienen que ver.

    Ahora, que el boxeo también es una habilidad muy útil cuando se trata de lidiar con los críticos...

    Me gustó.

    Isaac

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    1. Nunca se puede ganar sin recibir, creo que está más que demostrado. Y es verdad, es un primer momento ninguna crítica mala sienta bien, la cuestión es cómo se encajan estas críticas después. Me alegro de que te haya gustado. Biquiños!

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  2. Las críticas, siempre que vengan con respeto y afán de hacernos mejorar, siempre deberían ser bien recibidas. Sea en este ámbito o en cualquier otro. Un besote!!!

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    1. Sí, siempre que sean con afán de mejorar. De los que escupen bilis por la boca porque no tienen más vida es mejor pasar. Biquiños!

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  3. Sí que hay personas a las que les cuesta un poco más lo de encajar críticas, en esto y en todo, creo. No sé, a mí me gustan las críticas, las constructivas, claro, a las que son vacuas ni oído. Cuatro ojos siempre ven más que dos y más ni te cuento, y escuchar siempre es una manera de no dejar de mejorar, como dices.

    Un biquiño, Cris!

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    1. Ya te digo que cuatro ojos ven más que dos, no sabes lo que me ayudaron los lectores cero en la corrección de la novela. Me dijeron cosas que, después de leerlas eran tan obvias, que me quise arrancar los ojos. Pero aquí sigo xddd! Menos mal que aprendemos por el camino. Biquiños!

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  4. Muchas veces Cris quien te critica sabe menos que tú. Mola que seas humilde pero no asumas todas las críticas, ten más fe en ti misma; muchas, muchas veces seguro que son los demás los que se equivocan!

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    1. Quien te critica mal, desde luego sabe menos, o por lo menos no aplica lo que sabe en la crítica. Quien te critica bien puede que sólo tenga otro punto de vista diferente, por eso procuro escuchar. Gracias por pasarte. Biquiños!

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  5. Equivocarse es de sabios, pero de más sabio es aprender de los errores, las críticas constructivas nos hacen crecer, nos ayudan a mejorar, de esas hay que aprender aunque duelan cuando se reciben. De las destructivas, ni caso, ajo y agua para el "crítico" y un billete directo a Parla que está de moda, ya sabes. Besines de una amiga con cerebro ;)

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    1. Jajaja, tú sí que sabes Covi. De las críticas malas hay que saber pasar, pero yo no es que sepa, es que me sale solo, estoy tan acostumbrada a tantas tonterías que hay en este mundo que me resbalan como pompa de jabón. Eso es lo que mucha gente no puede aceptar, hay gente que no interesa, que no deja huella, y no hay nada que puedan hacer para remediar eso, ni siquiera ponerse groseros. Gracias por el apoyo guapa. Biquiños!

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  6. Buenos días. Ayer leí esta entrada de tu blog y me pareció uno de los mejores post que he tenido el placer de leer en mucho tiempo. Lo digo de verdad. Algunos de tus post, de hecho, son muy interesantes (no tanto las reseñas como los que tratan sobre asuntos cotidianos: caso de "Todas las ideas que perdimos" o "Cómo canaliza la energía un escritor". No soy crítica literaria ni aspiro a serlo, pero en mi soberbia opinión creo que eres buena en esto y que debes escribir más artículos de este estilo (personales). Bueno, sólo venía a decir esto. Uno no ha de despedirse sin decir lo que piensa. Gracias. Un saludo.

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    1. Muchas gracias por tus palabras, viniendo de ti me emocionan aún más si cabe, teniendo en cuenta que de tus entradas de blog aún me queda mucho por aprender. Tendré en cuenta que te gustan más estos artículos que las reseñas, probablemente el blog esté muy descompensado, así que procuraré equilibrar la balanza. Creo que me has dado una buena idea. Biquiños!

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  7. Coincido en que es un gran post :)
    Más o menos ya se ha dicho todo, que hay que diferenciar entre las críticas constructivas y las meramente destructivas. Y que incluso las primeras hay que valorarlas, entender si es solo una opinión personal o si tiene sentido para uno mismo.
    En fin, la teoría es fácil, ahora nos queda lidiar a cada uno con la práctica ;)
    ¡Bicos!

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    1. Sobretodo valorar que sean críticas de verdad, y no puntas de lanza enviadas a traición, que de esas también hay. Gracias por tus palabras. Biquiños!

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  8. Qué buena comparación! Y cuánta razón llevas. Hay que aceptar las críticas, sobre todo las constructivas, las que están hechas con respeto. Las demás, mejor ignorarlas. De esas no se aprende nada.
    Besotes!!!

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    1. Sí que se aprende Margari, que el arte de ignorar también es difícil de aprender :P Biquiños!

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  9. Nunca he publicado nada ni creo que publique jamás.
    Escribo por diversión.
    Y para matar mis demonios.
    No lo hago, ni quiero ni podría, de forma profesional.
    Espero que tengas mucha suerte.
    Voy a ver ese link.

    Besos.

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    1. Se nota que escribes por diversión, cuando alguien disfruta con lo que hace, los demás disfrutamos también, y a mí me encanta pasarme por tu blog. Gracias por pasarte por el link a ver mi propuesta. Biquiños!

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  10. De las críticas negativas se aprende más que de las positivas. Toda crítica es una ayuda excelente para el escritor sí sabes cómo tomarla.

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    1. Hay que aprender a tomarlas, es como el alcohol, la primera copa de tu vida siempre se te sube a la cabeza, para bien y para mal. Gracias por pasarte. Biquiños!

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