lunes, 20 de julio de 2015

El vigilante, de Peter Terrin

Dos vigilantes, aislados en el aparcamiento de un edificio de lujo, esperan la llegada de su relevo y de las provisiones que les mantienen con vida. Tienen prohibido comunicarse con los residentes, y la situación se agrava cuando observan cómo todos excepto uno abandonan el edificio en el mismo día. La suposición de que en el mundo exterior haya ocurrido una catástrofe, la falta de provisiones y la posibilidad de que todo sea una prueba para conseguir un ascenso les llevarán al límite de su resistencia.

El miedo al exterior y al otro, la necesidad de aguantar y sus obsesiones hacen de esta obra una maravillosa metáfora sobre la sociedad actual y la soledad del ser humano. 

Hoy os traigo al blog una propuesta diferente, un libro que no libera la mente, sino que la aprisiona. A medida que vas leyendo sientes una fuerza que te aplasta el pecho y que te corta la respiración, porque no sabes más que el vigilante, no tienes más información de la historia de la que él tiene y por eso sientes el mismo miedo que él siente.

Un sólo personaje que habla, diálogos escasos y capítulos minúsculos, no hay grandes cliffhangers, no hay nada objetivo que enganche como en una serie de esas policíacas hechas para el gran público y, sin embargo, el libro tiene algo, un no sé qué, que hace que no puedas parar de leer.

Conocí este libro a través de la reseña que hizo Isaac Belmar en su blog Hoja en blanco (y que podéis leer aquí). En ella nos decía, entre otras muchas cosas, que el final no quedaba claro pero que a él no le importaba. Yo os diré que para mí el desenlace está perfectamente cerrado, creo que el autor conduce a que pensemos qué es lo que le sucede al vigilante; lo que no terminamos de saber es la realidad del mundo en el que viven, y eso es lo que desconcierta de la historia y hace que sigas pensando en ella incluso días después de haberla terminado.

Sin duda, es una lectura que recomiendo, y que nos deja grandes frases como estas:

- Somos como el ojo izquierdo y el ojo derecho: juntos vemos la profundidad.

- Tal vez todo el mundo sabía lo que ocurría, pero nadie quería que se lo recordasen.


Y vosotros, ¿habéis leído este libro? ¿Qué os parece la situación que plantea? Me gustaría saber vuestra opinión a través de los comentarios.

8 comentarios:

  1. No lo he leído, pero creo que lo haré gracias a tu reseña porque la verdad es que me atrae.
    Gracias por descubrírmelo.
    Las frases que has elegido me gustan mucho.
    Besos.

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    1. A mí me convenció Isaac Belmar y la verdad es que no me he arrepentido. Ya me contarás qué tal. Biquiños!

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  2. Le tengo ganas a este libro. Pero tengo pendiente comprarme el tuyo antes. Jajajaja. Besotes!!!

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    1. Jajaja, tranquila que no paso lista :P Biquiños!

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  3. Yo lo disfruté un montón, fue una experiencia... distinta, bastante sensorial. Como dices, la historia te aprisiona y los últimos compases son espectaculares, a pesar de ser confusos a mí también me pareció que era una muy buena forma de cerrar la historia.
    Besos.

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    1. Justo así está muy bien definida, tal como lo has hecho tú: sensorial, esa es la palabra. Biquiños!

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  4. Me gustó mucho cuando lo leí aunque tengo que reconocer que no es un libro fácil, y además es el típico libro que no recomendaría a cualquiera. Con eso no digo que sea mejor ni peor, simplemente que se trata de un libro con el que o te engancha o disfrutas o te agobia tanto que lo dejas. Os dejo mi reseña por si queréis echar un vistazo: http://30dediferencia.com/2015/01/06/libros-el-vigilante-peter-terrin/

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    1. Me acabo de pasar y estoy muy de acuerdo con tu opinión, claustrofóbica también es la palabra. Gracias por pasarte y comentar :) Biquiños!

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