lunes, 13 de julio de 2015

Quién me iba a decir a mí que ibais a hacerme octogenaria

Esta no es una historia sobre personas, esta es una historia sobre una historia.

Había una vez un cuento encerrado en un sistema binario de ceros y unos que luchaba por salir. Soñaba con saltar cual ardilla de la tele de libro a libro, ya fuera en soporte digital o en el de papel. Para salir del cascarón en el que se escondía sólo necesitaba 100 empujones. Si 100 manos le tocaban la espalda y le ayudaban a ir hacia delante conseguiría que muchas personas entrasen en su mundo, leyesen sus líneas y se evadiesen por unos momentos de la realidad.

Para ello se propuso un plazo. Durante todos esos días dio mucho la lata pidiendo los empujones y habló sobre el proceso de salir a la luz en diferentes sitios, incluso hizo un vídeo; todo para que lo conociesen y le diesen una oportunidad.

Un día se despertó y se dio cuenta de que algo más de 80 personas estaban ahí, confiando en él. Eso le llenó de una gran alegría. Pero aún no eran suficientes personas.

En este momento en que os estoy contando su historia faltan 19 empujoncitos de nada y es el último día del plazo propuesto. ¿Lo conseguirá a tiempo? Pronto lo sabremos. En vuestras manos está decidir su final...

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P.D. Los apoyos en la web de la editorial son necesarios, eso es obvio, pero si podéis hacer difusión también me ayudaréis un montón. ¿Os animáis? ¡Muchas gracias!

6 comentarios:

  1. Difunding, difunding!

    A ver si llegamos a esos cien!

    Un biquiño!

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    1. Voy a hacer ahora una entrada que vais a ver... Biquiños!

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  2. ¿Recuerdas cuando decía que tú eres muy grande y me contestas que más bien eras todo lo contrario?
    Pues que sepas que ahora con tu libro te acabas de hacer todavía más grande. Y para así serás siempre. ¡Felicidades, queridiña!

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    1. Vosotros me hacéis grande, y yo aún no me lo creo. Biquiños!

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