lunes, 26 de octubre de 2015

El mito de la segunda parte, de Valentina Truneanu

Quien crea que segundas partes nunca fueron buenas está invitado a la lectura de este libro irreverente, donde será recibido con advertencias, preámbulos y regalos, encontrará relatos de diferentes exten­siones, espacios y tiempos, y podrá degustar (o disgustarse con) continuaciones, versiones y recreaciones de otras historias, acom­pañadas de algunas independientes y amenizadas con intromisiones personales y publicitarias.

Quince años después de su primera publicación, esta segunda edición de El mito de la segunda parte trastoca el fresco humor de la escritura adoles­cente en el humor cáustico de una madurez por venir, corrige errores arrastrados con vergüenza a través del papel e incluye nuevos relatos, entre ellos algunos premiados y publicados previamente en antologías, revistas y suplementos culturales.


Gracias a la campaña de crowdfunding de mi primera novela he conocido a Valentina Truneanu, una de mis mecenas que también es escritora, y gracias a la que supe de este libro de relatos en el que todos los textos están unidos por la misma cosa: el humor.

La mayor parte de los relatos los escribió cuando era adolescente, pero en esta segunda edición están corregidos y ampliados. A veces enseña un texto tal y como lo escribió en su día, y sorprende; pero luego lo lees reescrito y, leyendo casi la misma historia, vuelve a sorprenderte otra vez. Siempre destilando humor en la dosis justa, como cuando vas a Asturias y ves escanciar la sidra a alguien que sabe.

Muchos de los textos necesitan referencias para entenderlos, otros puedes leerlos de manera conjunta con los antiguos o de forma separada; pero todos (y digo todos, sin excepción), bajan tan deliciosamente como cuando tomas un vaso de leche caliente en una fría tarde de invierno.

Si queréis más información sobre este libro podéis encontrarla en el blog de Valentina Truneanu. Yo, para terminar, voy a mostraros cómo son los que más me han gustado:

- Historia de la reencarnación del pastor mentiroso: para mí es una reescritura del cuento clásico hecho con gran maestría y con un final sorprendente.

- Salvado por la campana: un microcuento espectacular, del que se puede aprender muchísimo sobre cómo contar historias en pocas palabras y, aún así, sorprender.

- Lo que descubrí con las papitas chips: Es simplemente genial, no hay cómo describirlo.

- Cuento de terror (1): un cuento de terror muy cómico, una de las cosas que más me gustó fue como lo hiló, sin esperarlo, con su segunda parte. Para que luego digan que las segundas partes nunca fueron buenas; sin duda con este libro Valentina deja patente que esa frase no es más que un mito.

jueves, 22 de octubre de 2015

Valorar en Amazon algo que no has comprado en Amazon debería estar prohibido


Sobre el tema de opinar o no opinar en literatura puede que ya esté todo escrito. Hay gente que opina sobre todo, tanto si le ha gustado como si tiene que ponerlo a caer de un burro; gente a la que le encanta hablar mal de lo que ha leído y se dedica exclusivamente a ello; y personas que sólo hablan de las historias que le han gustado. Yo me inclino más hacia esta última postura así que cada vez que leo un libro que me gusta voy a Amazon y lo puntúo, y dejo mi opinión.

Pero ¿cómo sabe Amazon que has leído aquello sobre lo que has opinado? No tiene manera de saberlo, y lo entiendo. Pero tampoco comprueba que realmente tengas el libro; es decir, tú puedes opinar en Amazon de cualquier cosa aunque no la hayas comprado allí.

jueves, 15 de octubre de 2015

No todos somos iguales, y menos mal

Habréis oído a mucha gente decir que todos somos iguales pero eso no es cierto, y yo me alegro de ello. Qué fácil sería insultar al que te insulta, amargar al que te amarga y contestar mal a esa gente para la que soltar borderías es una forma normal de expresarse. Pero, afortunadamente, no todos somos iguales.

Es difícil mantenerte firme y fiel a tus principios cuando te encuentras con alguien que te saca de tus casillas, que hace un comentario fuera de tono sin pensar si la manera de decir algo es la adecuada o puede herir los sentimientos de alguien. Lo más cómodo sería reaccionar de la misma manera en que esa persona te trata para que se sintiese igual de molesta que tú, pero si todos actuásemos así el mundo sería menos agradable (todavía), por eso perseverar en nuestro intento de que nadie nos condicione tiene un gran valor.


Lo mismo pasa a la hora de escribir. No todos tienen la misma habilidad para juntar letras ni para expresar, no todos consiguen hilar bien una historia y transmitirla de manera que llegue al lector. Y, los que lo hacen, no lo llevan a cabo de la misma manera. A eso es a lo que muchos llaman "tener voz".

Algunos te dirán cómo tienes qué hacerlo. Una cosa es un corrector de estilo y otra cosa es esa persona que intenta que apliques su forma de escribir y de hacer las cosas porque le parece que es la única correcta y genial. Cada uno tiene su propia voz, eso es algo que deberíamos repetar y hacer respetar siempre. Pero, ¿de qué estoy hablando exactamente?

Para mí la voz del escritor es aquello que consigue que, al leer, sepas a quién estás leyendo. No se trata de que un escritor hable de sí mismo o que cuente su vida, sino de que se sepa que es él el que ha movido los hilos, el que tenía la pluma en la mano cuando abriste la primera página del libro y el que la sigue moviendo entre sus dedos ahora que llegas al final de la historia.

Supongo que es tan difícil encontrar tu propia voz como cruzarte con alguien que esté de buen humor un lunes por la mañana, pero nadie dijo que tener fuerza de voluntad fuese fácil. Saber que has encontrado tu voz es tan sencillo como saber que estás enamorado: lo sabes, y punto; y no necesitas que nadie te lo explique.

Ahora bien, ¿cuál es el camino a recorrer? Eso ya es más complicado de saber. Yo intento encontrarlo a la vieja usanza: siguiendo el método de ensayo y error; pero si Harry Potter se encuentra en la sala y tiene la fórmula mágica que nos muestre el camino directo le agradeceré que me deje un comentario.

¿Y tú? ¿Ya has encontrado tu voz?

sábado, 10 de octubre de 2015

Las cosas de palacio van despacio, pero van

Cuando inicié mi campaña de crowdfunding ya expliqué aquí que mediante los apoyos de ese proceso se financiaba un proyecto que todavía estaba por realizar; no se compraba un libro que en unos días los mecenas recibirían en casa, sino que se financiaba una novela que tendría que recorrer un largo camino hasta materializarse en algo tangible.

Como comprenderéis, el mundo editorial es algo más lento que subir un archivo a Amazon y darle a autopublicar; máxime teniendo en cuenta que hubo varias campañas de crowdfunding que se completaron con éxito antes que la mía y que, por lo tanto, se encuentran antes en la cola de producción.

El pasado lunes la persona de Libros.com encargada de corregir mi novela me mandó la primera corrección, y durante toda esta semana yo hice mis deberes y revisé el archivo, tratando con mucho mimo todos los cambios que hemos considerado apropiados. Por lo tanto, el libro va a entrar en la cola de maquetación este mismo mes. Como veis, el proceso sigue su curso, tanto la editorial como yo lo aceleramos todo lo que nos es posible, para que salga cuanto antes, sí, pero con la calidad que os merecéis todos los que apoyasteis esta novela.



Espero que a principios del año que viene podáis tener "Detrás de la pistola" en vuestras manos. Mientras tanto, seguiré informando siempre que pueda de cómo va el proceso, agradeciéndoos siempre, eso sí, todas las palabras de ánimo que me transmitís cada día, todo el apoyo y, sobre todo, toda esa paciencia de la que hacéis gala con tanto mimo y que yo os agradezco.

Gracias por todo :)

jueves, 8 de octubre de 2015

Viejas huellas, de Jaume Vicent

La primera vez que leí las palabras "Penny Dreadful" fue en la página Excentrya. En ese momento yo no sabía que Jaume Vicent (el autor de ese blog) había publicado un relato que se encuadraba dentro de este género, o más bien formato. ¿Pero qué son los Penny Dreadful? Jaume lo explicaba así en su blog:

"(...) los viejos Penny Dreadful no eran más que historias cortas que se vendían por capítulos junto con los periódicos, al precio de un penique. Con el tiempo este tipo de publicaciones fueron evolucionando hasta convertirse en los famosos magazines de pulpa de papel, que más tarde se convertirían en el Pulp".

Me sorprendí al saber que el artífice de promover este tipo de historias fue, nada más y nada menos, que Charles Dickens; y que a él le siguieron autores como Hammett, Lovecraft o Poe; y, más recientemente, Stephen King.

Tras leer el citado artículo en Excentrya (que podéis encontrar íntegro aquí), sentí mucha curiosidad por este tipo de historias, así que me decidí a comprar el relato Viejas Huellas, que Jaume Vicent publicó a través de la editorial Pulpture, y que está disponible por tan sólo 50 céntimos de euro (un poquito más, pero muy poquito, si vives fuera de Madrid y tienes que pagar los gastos de envío).

Primero he de decir que se trata de un relato muy corto que viene en un formato maravilloso, tal y como podéis ver en la foto. De verdad me creo que esté leyendo algo antiguo, la letra interior imita a la de una máquina de escribir y todo eso en conjunto hace que ya antes de empezar a leerla te estés metiendo en la historia.

Pone en la portada que es una historia corta de intensa ficción; ¡y tan intensa! La leí de una sentada con la respiración entrecortada y el corazón acelerado; pude empatizar con los protagonistas, sentir el miedo y la atmósfera lúgubre, fría y desesperanzadora que envuelve el relato. Y el final me dejó sin aliento, literalmente (después de leer la última página tardé unos segundos en volver a respirar).

Pero es que, además de todo eso, he de decir que tengo que quitarme el sombrero ante la manera de juntar las letras y de hilar las frases de este pedazo escritor. Sólo con leer las primeras líneas ya sabes que la historia te va a gustar. La calidad de las metáforas y de todos los recursos estilísticos es tan alta que no sé qué puedo decir más que, por favor, me dé unas clases de cómo se hace.

No hay ni una sola comparación manida, trillada o fuera de contexto; al contrario, relaciona cosas que a mí no se me habrían ocurrido y que consiguen que de verdad entiendas al detalle qué es exactamente lo que el autor quiere transmitir con cada una de las palabras.

Es muy difícil explicar por qué es genial algo que sabes que lo es sólo con verlo, así que os animo a que os hagáis con un ejemplar y disfrutéis de su lectura. Si de una historia tan corta hago una reseña tan larga será porque merece la pena, ¿no creéis?

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P.D.: Recordad que sigue activo en el blog, hasta el 14 de octubre, el sorteo de un ejemplar de "Neurogénesis", de Lluvia Beltrán. Pasaos por aquí si queréis más información.

jueves, 1 de octubre de 2015

Neurogénesis, de Lluvia Beltrán: Reseña y sorteo

“Me miro al espejo y no consigo recordar quién es esa mujer que me observa. ¿Cómo he llegado hasta aquí?, ¿cuál es mi historia?, ¿por qué no consigo deshacerme de este maldito dolor de cabeza?”

Muchas preguntas sin responder en una sociedad decrépita y desesperanzada. Un gobierno con mucho que ocultar. Un hombre que lucha contra sus propios demonios y no quiere olvidar, y una mujer con mucha fuerza y ganas de recordar. Pasado y presente son piezas clave en esta novela distópica que nos muestra un futuro enfermo demasiado real.


Poco más de un año después de reseñar y sortear Fotografiar la lluvia, vuelvo con otra reseña y sorteo de esta autora, y lo hago porque este libro también me ha gustado, pero mucho más que el anterior.

Si en Fotografiar la lluvia nos encontramos con una autora novel con mucha sensibilidad y con una gran maestría a la hora de transmitir, ahora tenemos a una Lluvia Beltrán que ha aumentado esas cualidades exponencialmente, porque ha evolucionado y crecido como escritora. Y ello se nota en esta novela con tintes distópicos cuya atmósfera nos envuelve y ahoga a partes iguales.

Su realismo aterroriza, porque nos habla de una sociedad sin seguridad social en la que los enfermos son condenados al ostracismo en unos edificios lúgubres y en condiciones inhumanas, lejos de esas personas que, estando sanas y teniendo dinero, no se preocupan de los más necesitados.

Yo me he visto ahí y he sentido angustia en todas y cada una de las páginas. La lectura se me hizo dura pero, aún así, no pude evitar seguir la historia hasta llegar al final. Y así, recorriendo esas páginas, pude enfadarme, reconciliarme y volver a enfadarme con los personajes de esta historia; no hay uno que se haya salvado de eso, todos han conseguido mover en mí sentimientos contradictorios y me han hecho replantearme muchas cosas.

Esta es, sin duda, una de esas historias a las que seguiré dándole vueltas en mi cabeza aunque pase el tiempo, y es por eso por lo que recomiendo a todo el mundo que la lea.

Y para agradecer a la editorial Algón Editores que haya tenido la amabilidad de mandarme el ejemplar, voy a sortear esta novela, pues quiero poner mi granito de arena en dar a conocer a una autora que se lo merece y cuyas historias engancharán a todo el que se acerque a ellas.

Participar es muy sencillo y los puntos se consiguen así:

- 1 punto por seguirme en mi cuenta de Twitter.

- 1 punto por seguir a la autora en su cuenta de Twitter.

- 1 punto por promocionar el sorteo en Facebook.

- 3 puntos por promocionar el sorteo en Twitter (deberéis incluir el hastag #neurolluvia).

- 5 puntos por hacer una entrada de blog hablando del sorteo.


Si queréis participar, debéis dejarme un comentario en esta entrada con los puntos que tengáis y los enlaces que los justifiquen. El plazo termina el 14 de octubre y el día 29 del mismo mes daré a conocer al ganador.

¿Os animáis? Yo sí lo haría.

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P.D.: Por cierto, que se me olvidaba. Por si aún os queda alguna duda sobre si leer este libro o no, os dejo dos frases geniales que me han hecho reflexionar:

- A sus veintitrés años aún no había conseguido terminar un libro, tal vez porque los que le habían obligado a leer le habían resultado insoportables y siempre se las había apañado por no tener que llegar hasta la última página habiéndoselo tragado entero.

- Pero supongo que la gente actúa así, de esa forma tan estúpida y egoísta, creyendo que todos mentimos, o que encontrarán algo mejor que unos cuantos euros.