jueves, 10 de diciembre de 2015

El manuscrito hecho en un mes que acabó siendo una gran novela de terror

Si hay alguien que ha conseguido reconciliarme con la literatura de terror hasta el punto de que, en la actulidad, me apasiona y se ha vuelto un género tan imprescindible en mi vida lectora como la novela negra, ese es Jaume Vicent. Este redactor y copywriter es, sobre todo, un escritor de este género que apunta maneras. Ya hablé de de él cuando reseñé Viejas huellas, un Penny Dreadful que nos permite darle un mordisco a su primera novela: "Blackwood: piel y huesos".

La novela todavía no la tengo entre mis manos, pero me llegará pronto. Le tengo ganas desde que leí aquella historia corta que me enganchó de principio a fin, por eso estoy muy contenta de que la historia entera haya salido ya a la venta en forma de novela. Así que, mientras no tengo el placer de poder hablar de ella más en profundidad, he invitado a Jaume a que viniese al blog y me contase alguna primicia de este libro, y me ha dicho cosas muy interesantes. Os dejo con él:

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Llevo mucho tiempo hablando con Cris, los dos nos mandamos mensajes privados a través de Twitter y no paramos de preguntarnos: ¿Ya sabes algo de tu libro? La tónica general era no saber nada o saber poco, respuestas generales en la línea de: “Bueno está en marcha”, “Está en proceso de edición” o la típica “Ya falta poco”.

Uno de esos días resulta que mi respuesta fue: Creo que la semana que viene ya estará, lo que supuso un cambio en la dinámica de nuestras conversaciones. Uno agradable, supongo, al menos lo fue para mí.

Cris me pidió entonces que escribiese un artículo para Detrás de la pistola… a lo que yo accedí encantado. Luego me metí de nuevo en mis cosas, vino el puente y el día en que se lo tenía que entregar ni me acordaba. Así que aquí estoy, haciendo las cosas a última hora, como casi todo lo que hago en mi vida.

El lunes contaba en mi blog como Blackwood: Piel y Huesos, mi novela era una promesa que le hice a un niño hace mucho tiempo. Yo soy ese niño y, por suerte, he podido verla cumplida. Pero, ¿cómo llegué a hacerlo? Pues del mismo modo que con este artículo, lo hice llegando tarde…



Blackwood nació como un proyecto para un concurso literario. Llevaba bastante tiempo escribiendo, sobre todo en cuadernos, había escrito algunos relatos (la mayoría flojos) y tenía terminada una novela, que a día de hoy sigue esperando a que la revise. Pero la literatura y la escritura todavía no eran una preferencia en mi vida, simplemente me gustaba escribir y leer, disfrutaba haciéndolo.

En aquel momento me planteé participar en ese concurso, debía presentar una novela con un mínimo de 50.000 palabras, ya lo había hecho antes así que pensé que sería capaz de hacerlo de nuevo. El único problema es que llegaba tarde, descubrí ese concurso a falta de un mes para que terminase el plazo.

Por aquel entonces (estoy hablando de hace unos cuatro años) estaba en paro y comenzaba a pensar que “valía para poco” así que escribir Hambriento (así es como se llamaba Blackwood) fue para mí un reto personal, una forma de demostrarme que no todo termina con la crisis, que hay vida después del trabajo y que perderlo no te convierte en un paria.

Por entonces todavía no estaba acostumbrado a escribir (al menos no tanto como ahora) y tampoco sabía lo que sé ahora, pero recuerdo aquella extraña experiencia con mucho cariño, era la segunda vez en mi vida que me sentaba y dejaba que otras personas (mis personajes) tomasen las riendas y contaran ellos su historia.

Al final fue mucho más sencillo de lo que pensaba, incluso terminé dentro del plazo de tiempo, como era novato y no tenía mucha idea de cómo funcionaba el mundo editorial envié el manuscrito sin revisar ni corregir al concurso. Supongo que no me importaba ganar, lo importante había sido demostrarme que podía hacerlo, que podía terminar algo.

Durante mucho tiempo no volví a abrir aquel archivo, hasta que un día mi pareja, me preguntó por él. Le dije que estaba por ahí, olvidado, a lo que ella me dijo: “tienes que retomarlo, me encantaba”. A mi pareja le encanta esa historia, incluso tuvo una pesadilla con el protagonista.

Le hice caso; la exhumé, me pusé la bata de forense y me puse a diseccionar, abrir, quitar y rebuscar. Una vez localizados los síntomas de su posible defunción comencé la parte más complicada, la que más trabajo me dio: corregir y reescribir.

Del manuscrito original, aquel pequeño bastardo de 200 páginas, queda muy poco: la ambientación, el pueblo y el monstruo. El resto es todo nuevo, conforme avanzaba en la corrección se me fueron ocurriendo nuevas ideas, nuevos personajes, incluso una historia paralela que acaba confluyendo y mezclándose con la principal. Fue un trabajo duro ese de tachar, cortar y seccionar algunas partes pero disfruté creando nuevos personajes y fue genial tener la oportunidad de cambiar por completo la historia desde el principio.

Sin embargo, llegó un momento en el que, cada vez que releía la obra, me encontraba con la necesidad de cambiar algo, de introducir un nuevo personaje, una nueva escena… En ese momento tuve muy claro que tenía que parar, necesitaba dejarlo; yo ya no era objetivo, necesitaba una segunda opinión.

Les mandé el manuscrito a los chicos de Pulpture y lo que recibí fue mucho más de lo que esperaba: estaban ilusionados, les encantaba y les parecía genial poder estrenar su línea “Fóbia” con una novela grande como esta.

El resto fue coser y cantar, ellos los revisaron (oooootra vez), yo trabajé con sus correcciones y revisiones (again and again) y, por fin, quedó lo que tenéis entre manos: una novela de terror de 300 páginas. Una obra de terror atmosférico con ritmo y unos personajes sencillos y creíbles, tipos que tienen los mismos problemas que tú y que yo, pero que se han visto de cara con el horror de algo que no entienden.

En ella reconocerás mis influencias más cercanas como Stephen King o Lovecraft, pero también te encontrarás con el ritmo de películas como La Cosa de Carpenter. Blackwood: Piel y Huesos es una novela de terror para los amantes de terror. Ni más ni menos.

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Como veis, la relación escritor - novela siempre es larga y, en este caso, ha sido también fructífera. En la imagen que os he dejado más arriba se puede apreciar Viejas huellas (aquella historia corta que podéis leer por tan sólo 50 céntimos), la propia novela (que podéis comprar aquí) y un par de regalitos que obtendréis si compráis la novela (un marcapáginas de edición limitada y otro relato corto totalmente gratuito que nos cuenta más cosas sobre la historia en la que está basada el libro).

Si vivís en Madrid, este sábado día 12 de diciembre el autor hará la presentación de "Blackwood: piel y huesos" en la Librería Tuu (situada en la C/ Padilla, número 78). Pero si no podéis ir y queréis el libro firmado, si lo compráis antes del sábado la Editorial Pulpture os lo enviará dedicado por el autor sin coste adicional.

Y, si después de todo lo que habéis leído hoy en mi blog aún estáis indecisos, podéis pasaros por el blog de Jaume Vicent, Excentrya, y leer cualquiera de los numerosos relatos que pone a nuestra disposición de manera gratuita; así podréis comprobar de primera mano por qué tengo razón cuando digo que es un pedazo escritor de terror de los pies a la cabeza.


6 comentarios:

  1. Es un género que no me suele apetecer, así que no creo que me anime de momento a leer la novela, sin embargo, me ha encantado leer esta entrada porque siempre me interesan los procesos creativos de otros escritores :)
    Gracias a los dos por compartirlo. ¡Y suerte! ;)
    Bicos.

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    1. A mí tampoco me apetecía leerlo, pero gracias a Jaume me reconcilié con él. Si algún día te animas, ya sabes por dónde empezar. Biquiños!

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  2. Tengo que echarle un ojo, sin duda. Un besote!!!

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    1. Tú que estás en Madrid y puedes ahorrarte los gastos de envío, puedes empezar por esos folletines de 50 céntimos, a mí el primero me encantó, me recuerda a aquellos de "Pesadillas" que tenía el final escrito en tinta invisible y sólo podías leer en la oscuridad. Biquiños!

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  3. Muy interesante esta entrada! Y es un género que, aunque dosificado, por el bien de mi corazón, me suele gustar. Así que me apunto bien el nombre de este autor y me guardo el enlace de su blog para cotillearlo este finde.
    Besotes!!!

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    1. Sí, además en el blog suele colgar un montón de relatos, no tiene desperdicio. Biquiños!

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