lunes, 14 de diciembre de 2015

El abecedario del terror: G




GOLONDRINAS






Mi madre se llamaba Samanta, al igual que yo, y eso era lo único que teníamos en común. A la edad de tres años me obligaba a desmenuzar el pan para tirarlo desde el alféizar de la ventana y darle de comer a aquellos bichos tan estridentes. A mi padre tampoco le gustaban porque lo despertaban esos días en que necesitaba dormir para paliar el dolor de cabeza que había venido junto con las cervezas de la noche anterior.

No me gustaba que sacase el cinturón, salvo cuando lo usaba para contribuir a la extinción de esa especie.


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P.D. Recordad que cada micro de esta saga nos cuenta la historia completa de esta terrible niña. Podéis leerla desde el principio aquí.

6 comentarios:

  1. Y ahora vamos explicándonos un montón de cosas. Un besote!!!

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    1. ¿Tú crees? Para mí, lo que me pasó con el nombre, es que no concebía que se llamase de otra forma. Biquiños!

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  2. Se podía dar con el cinturón en...
    Besotes!!!

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    1. En el culete y espabilar xddd! Gracias por seguir la historia. Biquiños!

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  3. Una infancia de cuento eh...
    Vaya tela.

    Biquiños, jajajja

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    1. De cuento de terror, pero de cuento al fin y al cabo. Biquiños!

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