lunes, 14 de marzo de 2016

El abecedario del terror: K





KARAOKE






La última vez que fui al karaoke con mi familia decidí demostrarles que yo era más que una simple niña malhumorada; quería que viesen con sus propios ojos que tenía dotes artísticas. Pedí mi canción preferida, pero, además, hice coreografía y todo. ¡Me quedó genial! Aún puedo recordar la melodía y tararear su letra: "Mátalas, con una sobredosis de..."

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P.D. Recordad que cada micro de esta saga nos cuenta la historia completa de esta terrible niña. Podéis leerla desde el principio aquí.

9 comentarios:

  1. Y parecía tan poético este microrrelato. Vaya sorpresa nos tenías reservada para el final, Cris. ¡Genial!.

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    1. Parecía, pero de esta niña nunca se puede esperar nada bueno. Biquiños!

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  2. Qué rica, qué mona... La pueden llevar a "La Voz". Jajajaja. Besotes!!

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    1. Jajajaja, eso me ha hecho mucha gracia. Creo que no conseguiría los votos del jurado porque los mataría antes xd! Biquiños!

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  3. Si cuando parecía que era un poco normal esta niña...
    Besotes!!!

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  4. Seguro que esta niña gana alguno de esos concursos que tan de moda se han puesto.
    Por cierto, no me gustan los karaokes, sin embargo la letra K me encanta, será porque no tenemos muchas palabras en español que empiecen con k.
    Besos, guapa.

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    1. A mí me gusta cantar, pero ir a los karaokes me da vergüenza ajena. Pues venga, te reto a que escribas un relato donde una palabra con letra "k" sea la protagonista, y no sea "karaoke". ¿Cómo lo ves? Biquiños!

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    2. Se conocieron en Kioto, ella era keniata y él kazajo. Su historia giraba en torno a sus trabajos en la fábrica de Kawasaki. Un buen día decidieron dejarlo todo, robar una moto y realizar kilómetros y kilómetros buscando ese destino que los uniría para siempre.

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