lunes, 18 de abril de 2016

¿Cuál es el precio de escribir lo que quieres?


Seguro que habréis oído muchas veces hablar del "carpe diem", de que la vida es corta y de que es mejor arrepentirse de lo que hayas hecho y no de lo que no te hayas atrevido a hacer. Todo ese rollo es muy bonito, pero a veces la realidad te engulle y te arrastra como cuando en un parque acuático te tiras de un tobogán y, cuando descubres que es demasiado alto y tienes taquicardias por la velocidad, ya no hay marcha atrás ni tienes donde agarrarte.

Una vez llegas abajo puedes arrepentirte y jurar que nunca volverás a hacer nada así, que la seguridad de los pies en tierra firme es lo mejor que hay; o puedes levantar la cabeza e intentar buscar tu próximo objetivo, porque crees que sentir ese cosquilleo en el estómago, desagradable y rico al mismo tiempo, es mejor que no sentir nada.


La vida es pura rutina, y la sobrellevamos porque podemos compensarla con esos fines de semana soleados, que nos pasamos sin hacer nada y mirando al mar. Pero, al final, es más el tiempo que nos pasamos atrapados en el vaivén de una atracción de feria que andando hacia algún lugar.

¿Cuántas veces habéis caminado para cambiar algo que no os gustaba? No respondáis, esa no es la pregunta que importa. Lo que de verdad quiero saber es cuántas de esas veces habéis caminado porque lo habéis decidido en vez de porque no os quedaba otro remedio.

Es necesario que el pensamiento se distraiga cuando estás haciendo las cosas importantes, que no se dé cuenta de lo que haces. Es la única manera de no echarte atrás. (Tres reinas crueles - Isaac Belmar)

He pensado en estas cosas a raíz de la última novela que he leído: la historia de un caminante que se dirige hacia algún lugar porque no le queda más remedio, ¿o sí? Gabriel aprenderá muchas cosas de sí mismo mientras va poniendo un pie tras otro hacia un destino que, en el fondo, siempre ha tenido claro. Parece que tres reinas crueles han sido las cerillas que han encendido la mecha para que él consiga ponerse a caminar. Pero alguien le sigue, y no son sólo sus propios demonios.

Descubrir quiénes son esas tres reinas ha sido toda una sorpresa, y saber lo que siente en realidad el protagonista, también.

Aunque pierdas la vida, no pierdes respirar, porque ambas cosas nunca fueron lo mismo. (Tres reinas crueles - Isaac Belmar)

He visto en él el reflejo de muchas cosas cotidianas explicadas de una manera dura pero más comprensible que cuando las tenemos delante. He disfrutado esta novela y me he visto en alguna parte de ese camino, sentada en una piedra mientras veía a Gabriel irse a lo lejos. Y al llegar al final de esta historia he comprobado algo que ya sabía: que apoyar a Isaac Belmar es un acierto siempre y, esta vez, al aportar mi granito de arena en su campaña de crowdfunding para "Tres reinas crueles" he acertado de nuevo.

Hacer esta reseña me resulta difícil, porque nadie puede transmitir lo que este libro mejor que su propio autor, en cada una de sus acertadas frases que van directas a donde tienen que dar.

"Tres reinas crueles" es una historia relatada de una manera sencilla y con las palabras justas, porque lo bueno, si es bueno, no hace falta adornarlo para disfrutarlo. Y explica algo complicado con ejemplos que todos hemos vivido alguna vez. Estoy de acuerdo con muchas de las conclusiones a las que llega el protagonista, con otras no; pero siempre, a lo largo de toda la novela, he disfrutado viendo cómo aprendía gracias a su camino y viendo cómo me enseñaba cosas a mí.

Esta historia es de esas en las que pensaré pasados unos días, pasados unos meses, y que recordaré cuando pasen los años. Tenía unas expectativas muy altas y no me ha defraudado, al contrario. Creo que es uno de esos pocos libros, como "Drácula", por el que me saltaré mi norma no escrita y lo volveré a leer de nuevo.

He tenido que privarme de transcribir muchas frases porque no quería plagiar la novela de Isaac en un simple post, pero no quiero terminar esta reseña sin transcribir las tres que más me han hecho sentir:


Pero cuando llegues allí, ella te decepcionará, porque se volverá real. Olerá, aunque seguro que mejor que tú, y se cabreará y envejecerá. Entonces tú verás que es tonta a veces y ella verá que tú puedes ser muy imbécil. Y os haréis feos y viejos los dos. Bueno, tú ya eres feo y viejo. Pero mientras ella esté sólo en tu cabeza, eso no pasa. En tu cabeza todo es perfecto, ella hace lo que dices y no se ensucia al tocarla. Pero cuando llegues, ay, cuando llegues.


Gabriel recuerda lo que le dijo una vez su padre cuando le enseñó a pelear, que el golpe más peligroso no es el más fuerte, sino el que no ves. Ese da con el poder de la sorpresa cuando todo parece que está bien. Esos golpes pueden partirte un diente, pero sobre todo te parten la ilusión y las ganas de seguir luchando, te hacen pensar: ¿es que no voy a descansar? ¿No voy a encontrar por fin ese sitio en el que echarme pensando que esta era la paz que me prometieron? Mientras estés vivo, hijo, no habrá paz.


Terminar es lo importante, es lo único cierto y bueno de todo lo que sé.


Y para terminar mi reseña, voy a responderos a la pregunta que la encabeza: el precio a pagar por escribir lo que quieres es que consigas lectores incondicionales incluso antes de la palabra "Fin"; porque yo era, soy y seré una incondicional de Isaac Belmar.

Mi más sincera enhorabuena a Isaac Belmar por este libro, cada vez que lo leo recuerdo por qué pienso que es un grande.

12 comentarios:

  1. Felicidades por esta preciosa y certera reseña Cris. Como tú he leído y apoyado a Isaac Belmar, y sí, también me declaro una fan incondicional de su forma de escribir, de su misterio, de su estilo. Es este un ejemplo de intensidad en la escritura, de hacer de una historia cotidiana el mejor ejemplo de la LITERATURA. Me ha pasado como tú, he tenido que ponerme a hacer la reseña días después, sosegada, pausada, porque mientras leía al autor se me aceleraba el corazón y no paraba de pensar en lo bonito que escribe.
    Aprovechando este post quiero recordar que fue gracias al primer libro de Isaac que en parte conectamos en Twitter Cris. Abrazos grandes, y recordemos lo bonito de la literatura y lo capaz que es de unir almas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Sabes, Tensy? Tú eres de esas personas que, cuando miras atrás, te parece imposible que exista algún momento en el que no hayan estado. Así que no recordaba que fue ese momento en el que nos conocimos, pensé que siempre has estado, porque me parece inconcebible estar por la blogesfera y no conocer tu página.

      Cierto, esta lectura requería de una reseña meditada y especial, y así la ha tenido, en tu caso y en el mío. Qué casualidad que las dos primeras reseñas sean de dos gallegas, y mira tú dónde va a terminar la historia. No sé, por una vez me parece todo muy poético y muy genial.

      Gracias por pasarte :) Biquiños!

      Eliminar
  2. Pues me has dejado intrigada con quiénes serán esas reinas... Un besote!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues yo no me lo imaginaba, pensé de todo menos lo que eran. Cuando pienso que ya nada puede sorprenderme, llega gente como Isaac, y ¡zasca! Biquiños!

      Eliminar
  3. Qué gran reseña! Desde luego sabes dejar con ganas. Libro más que apuntado.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con ganas me dejó este autor, me hubiese leído otras tantas páginas, no quería que la historia terminase :( Biquiños!

      Eliminar
  4. Tiene buena pinta el libro. Se te ha olvidado añadir que en ocasiones, el precio es ese, aunque los lectores sean poquitos.
    Otras veces también tendrás que lidiar con la incomprensión o con los comentarios condescendientes, o recomendaciones en plan "Por qué no escribes algo en plan Los juegos del hambre y pegas el pelotazo.
    A veces cuesta mantenerse uno en su línea, pero pienso que la autenticidad merece la pena.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí me dicen "¿Por qué no escribes algo en plan 50 sombras de Grey? Cuando seas millonaria ya escribirás lo que quieras." En fin...

      Eliminar
  5. ¡Una reseña genial, Mandi! :D
    Voy a tener que leer algo de Isaac, sí o sí :D
    Bicos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, o sí. Y además, si quieres empezar a conocerle, en su blog hay relatos muy buenos. Bucea un poco por allí, te lo recomiendo. Biquiños!

      Eliminar
  6. Anoche terminé de leer "Tres reinas crueles" y estoy totalmente de acuerdo contigo: la prosa de Isaac Belmar es personalísima, y por eso me ha gustado tanto. Me encanta encontrar autores así, con tanta personalidad, que saben desmarcarse del resto. No había leído nada largo de Isaac, pero sí algunos relatos y sus estupendas entradas en Hoja en Blanco, y me he hecho lectora-fan de este escritor. La semana que viene publico reseña en mi blog. Por cierto, la tuya es estupenda por apasionada :-))) Besotes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias guapa, me alegro de que te haya gustado. Estaré atenta para leer tus impresiones, me encanta leer a Isaac y me encanta ver opiniones de los demás, porque de sus textos hay muchas apreciaciones y seguro que se me ha escapado alguna. Biquiños!

      Eliminar

Un post sin comentarios es peor que un día sin conguitos. A mí me encantan y me alimentan (los comentarios, quiero decir) así que anímate a dejarme el tuyo, me alegrarás el día.