lunes, 13 de junio de 2016

Tres consejos sobre escribir que podemos aprender de un libro sobre alpinismo

En noviembre de 2012 participé en un bloggero invisible de Kayena y regalé este libro que, curiosamente, llegó a mis manos gracias a un sorteo realizado en el colegio (de esto hace ya muchos años). Es un libro duro, pero del que se puede aprender mucho, supongo que por estas dos cosas me impactó cuando lo leí. El autor es un alpinista español (probablemente, el más conocido en nuestro país), que cuenta dos de sus expediciones: una que hizo en solitario y otra en compañía.

Nunca he entendido qué puede motivar a una persona a arriesgar su vida así, supongo que este libro me acercó a comprenderlo un poco más. Lo que sí es cierto es que las historias que cuenta son un buen ejemplo de superación personal, lucha y constancia, y están narradas con mucha sencillez y realismo y sin caer en ningún momento en los tópicos de la autoayuda.

Pero ¿qué puede enseñarnos sobre el oficio de escribir un libro que cuenta historias sobre escalar montañas? Pues podemos aprender tres cosas muy útiles, y voy a ejemplarizarlas con tres grandes frases del libro:


1.- LA AMENAZA DE LA PÁGINA EN BLANCO SÓLO ESTÁ EN NUESTRA CABEZA:

Cuando nos sentamos a escribir y vemos el folio en blanco, o la hoja de word, o la parte de atrás del trozo de papel donde escribimos la lista de la compra el día anterior, en muchas ocasiones nos bloqueamos y no somos capaces de echar fuera ni una sola de esas palabras que nos rondan por la cabeza. El problema está en que, como escritores, somos demasiado perfeccionistas, y queremos que todo salga rodado a la primera. Si esto os pasa a menudo, dejadme contaros un secreto: la fase de corrección existe, no es un mito, os lo juro. Escribid lo que queráis como se os ocurra, sin pensarlo demasiado, que ya tendréis tiempo de reorganizar las palabras a vuestro antojo. Sólo así podréis escribir sin miedo. Lo bueno de una historia es que podéis cambiarla las veces que queráis hasta el minuto antes de darle a imprimir.

Lo más difícil es decidirse por primera vez.


2.- UNA HISTORIA ACABADA ES MEJOR QUE UNA HISTORIA PERFECTA:

Precisamente porque los escritores somos perfeccionistas, nos cuesta cerrar nuestra historia y dejar que el público la vea. Siempre pensamos que lo que hemos puesto sobre el papel no es suficiente, que podría estar mejor. Y, en parte, tenemos razón. Pero es gracias a escribir, publicar y recibir el feedback como aprendemos y conseguimos que la siguiente historia sea mejor. No tengas miedo de poner esa palabra fin, es necesario. Una historia es lo que es por lo que tú eras en el momento en que la escribiste, por eso debemos dejarla marchar para seguir aprendiendo y poder escribir la siguiente, y hacerlo mejor.

Tenemos que salvar la cima que no es más que un obstáculo que nos impide vislumbrar el horizonte.


3.- NO TEMAS HACER SUFRIR A TUS PERSONAJES:

Escribir sobre algo que nos aterra, que nos pone los pelos de punta, que nos remueve por dentro, es ir por el buen camino. A veces se pasa mal escribiendo, y por ello los lectores lo pasarán mal leyendo, pero eso está bien, porque de lo que se trata cuando cuentas una historia es de transmitir, ¿quién quiere una historia plana y sin chicha? Yo, desde luego, no.

A veces, vencer es dar un paso hacia la dificultad.


Yo siempre digo que de todo libro se puede aprender algo, y de este he aprendido muchas cosas sobre escribir. Quién me diría cuando leí esta historia de un montañero por primera vez que podría seguir escalando en mi camino de escritora gracias a ella.

Y vosotros, ¿qué pensáis de estos consejos? ¿Habéis puesto alguno de ellos en práctica? Y ¿de qué libro que no tenía nada que ver con escribir habéis aprendido, de manera inesperada, cosas sobre este oficio? Me gustaría conocer vuestra opinión en los comentarios.

8 comentarios:

  1. Pues la verdad es que no me había dado por pensarlo. Debe de ser porque no me considero escritora sino más bien "relatora" de historias. Disto mucho de ser profesional y creo que no lo pretendo. Simplemente me lo paso bien. Jajaja. Besotes!!!

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    1. Y cómo nos encantan tus historias, lo harás de manera más o menos profesional, pero para mí el que escribe y engancha (como tú) es escritor. Biquiños!

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  2. Hola, Cris!

    Pues ya sabes que yo siempre pongo en práctica el de hacer sufrir a mis personajes. El resto, por desgracia, pocas veces... Tengo muchas historias sin terminar, que se me marchitan en el disco duro por bloquearme y no avanzar... Siempre por lo mismo, buscamos que todo sea perfecto, cuando eso es imposible.
    En fin, gran artículo, como siempre!
    Un abrazo!

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    1. La perfección no existe, quién nos lo diría cuando empezamos en esto de escribir, ¿verdad? Biquiños!

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  3. Yo a la página en blanco no puede decirse que le tenga terror.
    Perfeccionista sí que soy.
    No me da ningún miedo hacer sufrir a mis personajes.
    Me pasa como a Alter, que no me considero escritor. Solo me gusta escribir.
    Besos.

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    1. Eso de no tenerle miedo a la página en blanco es todo un logro, cuéntame el secreto ;) Biquiños!

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  4. Me gustaron las ideas que has dado porque como guias de montaña quería compartir mis experiencias con más personas aficionadas a la montaña, lo tendré en cuenta para ir poquito a poco mejorando

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    1. Me alegra que te hayan gustado. Gracias por pasarte y comentar :) Biquiños!

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