lunes, 3 de octubre de 2016

¿Por qué no compartimos nuestros fracasos como escritores?


Es muy emocionante hablar sobre la publicación de tu novela, sobre tu editorial, sobre todo el proceso de edición, sobre presentaciones, sobre reseñas favorables de tus lectores, sobre... sobre... y sobre. ¿Pero qué hay de los fracasos? ¿Por qué nos cuesta tanto contar que algo nos ha ido mal? ¿Es que los grandes escritores han sido siempre tan buenos que los publicaron a la primera? Sabéis que no. Podría volver a contaros cuántas editoriales rechazaron el manuscrito de Harry Potter o hablaros del suicidio del autor de una de las grandes obras de la literatura (La conjura de los necios) porque se sentía un fracasado porque nadie quería publicarlo.


Thomas Edison dijo acerca del proceso de creación de la bombilla: "No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla." El contar cómo uno se equivoca puede ayudar a que otros no lo hagan, pero casi nunca hablamos de nuestros errores.

Uno de mis lectores me ha dicho que un arco y una ballesta se parecen, pero no son lo mismo, por lo que en mi novela hay un pequeño error, ya que hago una referencia a Guillermo Tell diciendo que disparaba con lo primero cuando, en realidad, lo hacía con lo segundo. También me ha contado una anestesista experta en marketing online (que siempre da muy buenos consejos sobre ello en su blog) que discrepa con ciertas explicaciones sobre el coma y los seguros médicos.

Si algo he aprendido de ambos errores es que para mi segunda novela debo documentarme más de lo que lo he hecho en la primera. Con ello no quiero decir que en la primera me haya esforzado poco; lo que quiero decir es que gracias a estas observaciones he podido aprender e intentaré hacerlo mejor en la próxima. Si os cuento que fallé en esas pequeñas cosas de mi novela, quizá un escritor me lea y se fije más en los detalles de la suya.

De los éxitos podemos aprender mucho, pero de los errores también. ¿Algo que os haya traído de cabeza escribiendo y que os animéis a compartir? Os espero en los comentarios.

11 comentarios:

  1. Llevas razón. Creo que lo he hecho en más de una ocasión, no solo para contármelo a mí misma (que también), sino porque creo que el camino está hecho no solo de aciertos sino también de tropezones. De hecho, sin ellos, no aprenderíamos nada.

    Un beso

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    1. Es cierto Mayte, sin ellos no aprenderíamos nada de nada, estoy convencida. Biquiños!

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  2. Bueno, yo más que de la novela en sí, que salvo el nombre de una calle mal puesto no hay mucho más, sí que podría aconsejar de con quién NO publicar. Fue un verdadero infierno que no se lo recomiendo a nadie, pero supongo que todos tenemos nuestros via crucis, jejeje
    un beso

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    1. Eso también es muy importante Susana, hay quien acaba odiando una novela sólo por el mal trago que le hace pasar la editorial, ya he visto a más de uno, y me da pena que una buena historia se contamine por una situación así. Biquiños!

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  3. Partiendo del mismo mecanismo,la ballesta es más sofisticada. El arco es una parte de ella.
    Como buena escritora, eres puntillosa.
    Besos.

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    1. ¿Ves? Es que siempre hay quién sabe más, supongo que hacer una novela perfecta no es posible. Gracias por tu aportación :) Biquiños!

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  4. No soy escritora, eso ya lo sabes, sin embargo en líneas generales pienso que de los errores se aprende y de los éxitos no, repito: en líneas generales. Y creo que esto sucede porque al hacerlo mal intentamos no repetirlo, sin embargo al estar bien ya no nos preocupamos por mejorarlo.

    Está bien que hayas reconocido esos dos fallos de tu novela, no es fácil reconocer las equivocaciones.

    Enhorabuena y un beso.

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    1. Gracias Estefanía, no es fácil, pero es necesario. Y es cierto, es más fácil centrarnos en arreglar lo que está mal que en mejorar lo bueno. Biquiños!

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  5. De prácticamente cualquier novela se podrían sacar errores así. Lo importante es que te importe y te anime a mejorar. Hay escritores a los que les resbalan las críticas, aunque tengan fundamento, y así es imposible avanzar, creo yo.
    Como has visto hace poco en mi tuit sobre mi primer rechazo editorial, a mí no me importa compartir mis fracasos. Me parece más enriquecedor que compartir los éxitos y recibir palmaditas en la espalda.

    Comparto.

    Un beso.

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    1. Es cierto, aunque he de decirte que lo que tú has compartido no me parece un fracaso. Puede que a esas editoriales no les haya gustado o te hayan dicho algo que, según ellas, tengas que mejorar. Y seguro que puedes mejorar mucho, pero si a un lector la historia le atrapa y le parece lo suficientemente buena como para leer la siguiente, es que tan mal no está, ¿no? Sobretodo si opina así alguien que lee mucho :) Biquiños!

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  6. Hola, Cris.
    Llego un poco tarde al debate pero, aun así, me apunto.
    Para la documentación de la novela que estoy escribiendo he hablado con un policía de la científica, con un abogado criminalista y con dos médicos. Pese a eso, estoy convencida de que meteré la pata y eso no me gusta nada, es más, me provoca mucha ansiedad. Pero intento pasar ya a esa etapa de la vida en que a una le empiece a importar más hacer las cosas que dejarlas un 120 % perfectas.
    No me creo lo que acabo de decir, esa no soy yo. Jajajajaja!!
    Por supuesto, siempre debemos tratar de alcanzar la perfección, pero no lograrlo no debe más que sonrojarnos levemente y servir para ponernos más las pilas en aquello en lo que hayamos fallado.
    Gracias por compartir tus errores, yo lo hago muy a menudo en mi blog. Además, me has hecho darme cuenta de que me vendría bien una segunda opinión sobre los aspectos más técnicos que aparezcan en la novela.
    Un beso
    Carmen

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