jueves, 17 de noviembre de 2016

¿Libro o película?

Actualmente estamos saturados de novelas adaptadas al cine o a series de televisión, e incluso series y películas que después sacan su propio libro. Veo a menudo gente que habla de que tal o cual serie va a empezar y que van a esperar a verla porque prefieren leerse el libro; o gente que ve una película y, le gusta tanto, que deciden leer también el libro en el que se basó.

Creo que incluso en la literatura comparada se estudia la relación entre ambos tipos de arte que hoy, más que nunca, están íntimamente relacionados. Es por eso por lo que, a menudo, me pregunto si soy un bicho raro por no querer leer el libro después de ver la película o por no ver la película si ya me he leído el libro.


Para mí, una historia entre páginas tiene que tener algo novedoso, que atrape, que no haya visto antes. ¿De qué me sirve ver una película y después leer un libro si me van a contar lo mismo? Es cierto que muchas adaptaciones no son fieles a la obra en la que se basan y que puede haber diferencias, y ese es otro de los motivos por los que me niego a leer después de ver. Veo una historia tal y como la cuentan y reflexiono sobre ella, pero no me parece bien que me la cambien, lo siento como una traición.

Y hablando de traiciones, si hay algo que me molesta es tener que traicionar a mi imaginación. Yo leo un libro y me hago unas ideas sobre los personajes y los lugares, y no quiero que después venga ningún documento gráfico a desbaratármelas. Tanto tiempo entre letras imaginando algo a lo que ya me he hecho a la idea para que me lo tiren por la borda en tan sólo hora y media.



Un día probé e intenté tirar abajo esas barreras dejando que mi amiga Repolo me convenciese para ver el Drácula de Coppola, y eso sólo hizo confirmar lo que ya sospechaba: en el 99% por ciento de los casos mi imaginación será mejor que la realidad. Ahora, con la relectura de mi clásico preferido una vez al año (siempre que me es posible) intento olvidar aquel terrible ser pálido con dos ensaimadas en la cabeza que se parecía más a un pobre viejo loco en un psiquiátrico que al conde apuesto y malvado que me había imaginado tiempo atrás.

Envidio a la gente que es capaz de disfrutar de todos los formatos de la misma cosa, porque disfrutarán el doble de lo que yo lo hago; pero hasta ahora no he encontrado manera de cambiar mi opinión; y eso que volví a intentarlo viendo Capote después de leer A sangre fría, y aunque se acercaba bastante, la voz chirriosa y esperpéntica y los ademanes exagerados del protagonista me apartaron una vez más de mi propósito. Y no digo que la interpretación de Philip Seymour Hoffman no fuese fiel a la realidad ni que fuese mala, sólo digo que su realidad no era mejor que mi imaginación.


¿Vosotros sois más de libro o de película? ¿Podéis disfrutar de ambas cosas? ¿Qué adaptación de libro en película o serie ha sido la que más os ha defraudado y cuál la que os ha gustado más? ¿Sois partidarios de leer libros inventados sólo porque una película ha tenido éxito? Me encantaría conocer vuestra opinión en los comentarios.

12 comentarios:

  1. Hola.
    Estoy contigo. El cine ocupa el espacio de la imaginación en una adaptación literaria y al final es imposible desligar el rostro del actor del personaje. No me imagino a Guillermo de Baskerville con otra cara que la de Sean Conery o a Galadriel con otra que no sea la de Cate Blanchett . También intento separar pero cuando hay una buena adaptación intento verla aunque haya que pagar ese precio.
    Un saludo

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    1. Al final sólo me decido si el libro me ha gustado tanto, tanto, tanto que quiero saber más. Biquiños!

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  2. Yo soy de libro, siempre primero. Por ejemplo, El señor de los anillos, no vi ninguna película hasta haber terminado de leer todos los libros, y me gustaron ambos. Con Harry Potter, fui leyendo y viendo tal y como iban saliendo, pero siempre primero leyendo.
    Recuerdo de muy pequeñita haberme cabreado un montón porque vi con mucha ilusión una peli de Veinte mil leguas de viaje submarino y era un asco comparado con mi Capitán Nemo y mi Nautilus.
    Sin embargo, por aquella época también, me encantaban los dibujos animados de Willy Fog, cuando ya me había leído la novela. Eso sí, las adaptaciones cinematográficas posteriores han seguido cabreándome.
    Como ves, no soy de las que se niegan a ver la película después de leer el libro. Lo de ver la serie o película y después leer el libro creo que sólo lo he hecho con Sherlock Holmes y con Agatha Christie, y me gustan los dos, normalmente.
    Por cierto, aunque sea cambiar de tercio, tampoco me suelen gustar para nada las versiones de canciones, aunque las haga el mismo cantante. Incluso me tomo mal que en un concierto me cambie un poco cierta entonación o ritmo. Quizá sea demasiado cuadriculada en eso.
    Un beso,
    Carmen

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    1. Pues fíjate que a mí me suelen gustar más las versiones de canciones que las originales en sí, creo que siempre hay gente que consigue darle una vuelta de tuerca interesante. Por ejemplo, con "Apologize", de One Republic, me gustan todas, da igual cuantas versiones encuentres de esa canción, me gustarán.

      Ay, lo que me gustaría a mí poder ver siempre libro y peli, disfrutaría el doble. Biquiños!

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  3. Yo soy de las que no ven la peli hasta haber leído el libro (si la historia realmente me interesa, claro, si es sólo para pasar un ratillo pues me veo la peli y tan pancha). De las peores adaptaciones que he visto han sido "La insoportable levedad del ser", más que nada por lo que comentas de tener ya una idea en tu cabeza y que te la desbaraten (qué gracia me ha hecho lo de las ensaimadas, por cierto) y, más recientemente, la trilogía de "El Corredor del Laberinto", de la que no llegué ni a ver la tercera película y dejé la segunda a la mitad de tanto que me estaba cabreando. ¡Las cosas no pasan así! Jajajaja. Se cargaron la historia por completo.

    La mejor, aunque viejita, creo que "El Nombre de la Rosa".

    Besotes!!!!

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    1. No sé cómo sería el libro de "El Corredor del Laberinto", pero es cierto que yo vi las películas y no me gustaron demasiado. Espero que los libros hayan sido mejores. Y "El nombre de la rosa" la he visto, pero porque el libro es infumable, no puedo con tanta descripción, pero la película me gustó mucho. Biquiños!

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  4. Jajaja, lo que me he reído con lo de las ensaimadas! Y mira que la peli me gustó, aunque esa imagen de Drácula no me convenció. Intento siempre leer el libro antes que ver la peli. Si es que tengo intención de leer el libro, claro. Que sólo tenemos una vida y no se puede leer todo. Y en el caso de haber leído el libro, es difícil que la peli cumpla con nuestras expectativas, sea mejor que lo que hemos imaginado.
    Y si tengo que recomendar, te recomiendo también El nombre de la rosa, Las amistades peligrosas y Cyrano de Bergerac. Y si tiro para nuestro país, Los santos inocentes.
    Besotes!!!

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    1. Es que son ensaimadas, tal cual :P Como le decía a Álter, "El nombre de la rosa", la película, me gustó mucho, pero no me leí el libro, era excesivamente descriptivo y nunca conseguí pasar de la descripción del atrio. Biquiños!

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  5. Pues la verdad es que depende de muchas cosas. En líneas generales prefiero los libros, sin embargo hay películas basadas en ellos que me encantan y ambos artes están a la par. Es el caso de La naranja mecánica, Eye Wide Shut (en general todas las de Kubrick), también Trainspotting, Blade Runner... Mi lista es muy amplia.
    Besos.

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    1. La verdad es que hay pelis que superan al libro, eso es cierto, sólo que para mí leer y ver la misma historia es muy difícil, siempre (o casi siempre) tengo que escoger.

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  6. A mi me va el "fifty, fifty" ;). A veces leo el libro y paso de la película (en general esta es mi opción favorita) porque hay cada bodrio que...(véase la adaptación de Ojos de Agua o de La Tabla de Flandes; o mejor no las veas, que te sangran los ojos buf). Aunque en ocasiones (sobre todo con sagas fantásticas y libros con tropecientos personajes tipo Juego de Tronos o El señor de los Anillos) dejo que sea la pantalla en formato grande (peli) o pequeño (serie) quien me conquiste.
    Ya ves, lo dicho, el "fifty fifty" jajaja.
    Besotes de jueves

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    1. A veces yo también hago excepciones, como con la de Capote. Y sí, hay libros que son infumables y es mejor verlos en pantalla, resumiditos; a mí me pasó eso con El nombre de la rosa. Biquiños!

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