lunes, 27 de febrero de 2017

El cansinismo en redes que mata la creatividad



Seguro que todos los que estéis leyendo este post habréis visto alguna vez los tan típicos y manidos:

- Compra mi libro.

- Sígueme y te sigo y compra mi libro.

- Un thriller frenético que no te dejará indiferente.

- Te arrepentirás de no haberla leído.

- No podrás parar de leer hasta el final.

- No te pierdas el fenómeno del momento.

- No encontrarás otra novela igual.


Todos esos libros anunciados así son leídos incluso por gente que no es familia del autor. Y a mí me dan una pereza infinita. Si son escritores y, supuestamente, saben llegar al lector a través de las palabras, ¿por qué no se esfuerzan más en las palabras que escogen para la promoción y la sinopsis?

lunes, 6 de febrero de 2017

¿Cuántas palabras son necesarias para escribir una buena historia?



Hoy no pregunto cuál es, por ejemplo, la extensión que debe tener una novela para poder considerarla como tal, ni nada por el estilo. En lo que estoy pensando es en el número de palabras que escogemos para contar una determinada historia. Creo que, dependiendo de lo que quieras contar y, sobre todo, de cómo lo quieras contar, necesitarás una extensión u otra.

A veces vemos novelas de mil páginas que se te hacen cortas y libros de doscientas que estás deseando que acaben casi desde que los has abierto. Pero una historia como tal, con su inicio, nudo y desenlace, que nos haga disparar la imaginación, una de esas grandes historias, pueden tener forma de novela larga, de novela corta, o contarse en 140 caracteres, 5 líneas o en 50 palabras. Y os pongo tres buenos ejemplos: