lunes, 6 de febrero de 2017

¿Cuántas palabras son necesarias para escribir una buena historia?

Hoy no pregunto cuál es, por ejemplo, la extensión que debe tener una novela para poder considerarla como tal, ni nada por el estilo. En lo que estoy pensando es en el número de palabras que escogemos para contar una determinada historia. Creo que, dependiendo de lo que quieras contar y, sobre todo, de cómo lo quieras contar, necesitarás una extensión u otra.

A veces vemos novelas de mil páginas que se te hacen cortas y libros de doscientas que estás deseando que acaben casi desde que los has abierto. Pero una historia como tal, con su inicio, nudo y desenlace, que nos haga disparar la imaginación, una de esas grandes historias, pueden tener forma de novela larga, de novela corta, o contarse en 140 caracteres, 5 líneas o en 50 palabras. Y os pongo tres buenos ejemplos:


1.- Sabéis que en Twitter estamos con el hastag #microcuentosdenoche. Tengo que agradecer a toda la gente que nos sigue y, en especial, a esa que se anima a participar tan a menudo y que hacen verdaderas obras de arte, como Ismael Contreras, que fue ganador de la primera edición con este microcuento:

Mirándola, él le dijo que le apetecía escuchar música. Y ella, amablemente, comenzó a reír.
     (Ismael Contreras)

2.- Otra forma de activar nuestra imaginación y nuestra creatividad nos la ofrece Adella Brac con su Reto 5 líneas, quien con solo tres palabras nos proporciona un gran disparador de ideas todos los meses (sí, Adella, no se me olvida que todavía no he cumplido con febrero, pero lo haré, nunca me perdería esta cita).

Ramón vuelve a casa y deja bruscamente el transportín sobre la mesa de la cocina. No puede creerse que la única herencia de su millonario tío sea un asqueroso gato. Le da la espalda para abrir la nevera y sacar una cerveza. Se gira pensando en cómo hacer que parezca un accidente, pero el animal se ha liberado y de un zarpazo le arranca el botellín de las manos, justo como su tío ha hecho mil veces. Esos ojos… ¡No puede ser verdad!
     (Adella Brac)

3.- Y la última vía de lectura de grandes historias en huecos pequeños es el libro "El mundo en 50 palabras", donde Alejandro Garaizar, junto con otros muchos autores que participan todos los meses en su blog, crean historias maravillosas sin apenas extensión.

Un padre abnegado
     Como todas las jornadas, el sicario llegó a su casa sin demasiadas ganas de conversación. Sus hijos le reprocharon lo exiguo de su salario, motivo de vergüenza para toda la familia. Él les escuchaba en silencio, mientras cavilaba con pesar: quizá la solución sea llevarse algo de trabajo a casa.
     (Jerónimo Hernández de Castro - El mundo en cincuenta palabras)


Cuando me metía en cama y no tenía ganas de esforzarme en leer nada que implicase mucho tiempo, y tampoco tenía nuevos #microcuentosdenoche a los que echarles un ojo, cogía este maravilloso libro y leía una, dos o tres historias de cada vez, sobre las que reflexionaba al día siguiente. Porque puede que no sean muy extensas y que no nos roben mucho tiempo de lectura, pero sí que hay que digerirlas lentamente y reflexionar sobre ellas.


Casi todo perfecto
     La música invitó a los asistentes a levantarse para verla desfilar por el largo pasillo, aplausos y fotos a su paso. Ya en la calle lo buscó entre la multitud y le bastó una mirada fugaz para reconocer su error, mientras se sacudía los granos de arroz del vestido blanco.
     (Asun Paredes - El mundo en cincuenta palabras)

Me gusta que la literatura se reinvente día a día, que no esté todo escrito, que surgan nuevas formas de hacer llegar las historias a la gente. En este mundo en el que parece que ya lo hemos visto todo, me encanta que todavía queden cosas que consigan sorprenderme, sobretodo si de libros se trata.

Vaticinio
     Le predijeron que moriría el día que hallara el amor de su vida. Así que decidió aislarse, jamás se enamoró, dejó pasar sus mejores años en soledad. Su última visión, horas antes de morir, solitario y envejecido en aquella cama de hospital, fue del inolvidable rostro de aquella hermosa enfermera.
  (Daniel Castillo - El mundo en cincuenta palabras)


¿Es más difícil llegar a los lectores con un microcuento que con una novela larga? ¿Cuál creéis que es más complicado de escribir? Yo creo que ambos tienen lo suyo, pero sí es cierto que creo que, en proporción, para sacar un cuento tan corto hay que dedicar más tiempo a su escritura que para terminar una novela larga. ¿Y tú que crees? ¿Conocías los microcuentos? Me encantaría que me contaras tu experiencia con este tipo de historias en los comentarios.

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P.D.1: La entrada de hoy está dedicada a Izaskun Albeniz, del blog Mis filias y fobias: gracias por haberme descubierto y regalado este libro tan maravilloso, lo he disfrutado mucho y he encontrado en él verdaderas joyas.

Si todavía no conocéis a esta chica, pasaros por su blog, sus recomendaciones y sus artículos no tienen desperdicio.

P.D.2: No puedo marcharme sin daros nuevamente las gracias por la ayuda que me habéis prestado en Goodreads, sois geniales :)

P.D.3: La edición digital de este libro (pdf y ebook) puede descargarse de manera gratuita en este enlace.

18 comentarios:

  1. Cada historia tiene su extensión. Yo me siento cómoda en los micros, porque en ellos cada palabra es relevante y ayudan a mejorar el estilo, a jugar con el lenguaje, a sugerir. Como reivindiqué en mi entrada '6 consejos para escribir un buen microrrelato' (https://relatosmagar.com/2016/07/18/6-consejos-para-escribir-un-buen-microrrelato/): «Es un género breve, no corto. Lo corto termina antes de tiempo; algo que queda corto es que realmente no nos ha satisfecho. Sin embargo, lo breve calla justo a tiempo». Me parece tanto o más complicado que una novela, donde siempre hay margen para remontar.

    P.D. Yo también quiero leer 'El mundo en cincuenta palabras'. :D

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    1. Tienes razón, breve y corto no significan lo mismo, no al menos en este contexto.

      Por cierto, si quieres leer el libro, en la página web la versión digital (formato pdf o epub) es de descarga gratuita: http://www.cincuentapalabras.com/p/libro-2.html

      Si lo lees, ya me contarás qué tal. Biquiños!

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  2. Gracias, Cris. Me encantan los microrrelatos, tanto leerlos como escribirlos...

    Ya me he descargado el libro, y ahora que voy al médico, voy a dar cuenta de él (del libro, no del médico) en la sala de espera...

    Besotes!

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    1. Veo que os ha interesado, así que ahora mismo actualizo la entrada para poner el enlace de descarga gratuita, por si alguien más se anima.

      Espero que el libro te haga buena compañía en la espera, y que lo del médico no sea nada.

      Biquiños!

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  3. A mí es que escribir ficción me cuesta muchísimo, así que admiro tanto a los de los microrrelatos como a los de novelas largas. No creo que haga falta una extensión mínima ni máxima para que una historia te deje una huella. Besotes!!!

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    1. Pero en esta vida todo es cuestión de práctica. Además, no me digas que escribir ficción te cuesta, o ¿qué me dices de Forlán? Bueno, espera, que lo suyo es cierto, no se me vaya a enfadar :P Biquiños!

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  4. Qué complicado tiene que ser hacer un micro... Decir tanto con tan pocas palabras. ¡Qué estudiadas tienen que estar! Y qué me gustan. Me leo el libro seguro!
    Besotes!!!

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    1. Sí, es economía del lenguaje pura y dura, difícil pero muy gratificante, y siempre mejora con la práctica, todo un reto vamos. Pues anímate a leerlo, que lo tienes de descarga gratuita en su web. Biquiños!

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  5. Wouuu me han encantado todos los microcuentos que has enseñado en esta entrada!! (el del sicario es mi favorito :D)
    Personalmente soy de las que cree que la brevedad es un arte. Sin duda, escribir ficción es una tarea compleja, da igual la extensión, el estilo, si es un cuento o novela, etc. Pero creo que tiene mucho mérito conseguir transmitir un mensaje de forma tan efectista e instantánea con tan solo unas pocas palabras o unas cuantas líneas, en tan poco espacio y tan poco "tiempo", y aún así dejar al lector sorprendido, como ha sido el caso de muchos de los microrelatos que recoges en la entrada.
    Lo dicho, que me parece todo un arte.
    Besos Cris.

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    1. Y he elegido solo unos pocos, porque si no pongo todo el libro y me acusarían de plagio xd! La verdad es que a veces se puede decir tanto con poco, que es increíble como ciertas microhistorias te llegan en el momento adecuado. Biquiños!

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  6. Adella al habla :) Sé que no faltarás a tu cita de febrero, ¡cómo iba a faltar mi mejor embajadora del reto! :D
    Estoy de acuerdo contigo, en proporción, un micro supone más trabajo que una novela. Pero son una manera estupenda de practicar el oficio. Y tremendamente adictivos :D
    ¡Gran post! Y no lo digo porque aparezca yo :D
    Bicos.

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    1. Sí, muy adictivos, ahora es un no parar :) Biquiños!

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    1. Yo utilizaré solo una palabras: "Biquiños!" :)

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  8. ves.. con dos palabras es suficiente para una buena historia...

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    1. Pues sí, y si viene de ti, esa historia es la mejor :) Biquiños!

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  9. Yo es que prefiero "quitar paja" porque el lector se dispersa. Ahora bien, cuando hay que recrearse una se pone, se pone, se pone...

    :-)

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    1. Jajaja, tú te recreas a base de bien eh? Pero siempre que esté justificado recrearse, no es paja. Biquiños!

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