lunes, 15 de mayo de 2017

Terror en 113 palabras (5/17)

Empezamos esto del terror en 113 palabras por primera vez. Por si no os acordáis, como os comentaba aquí, este reto consiste en construir un texto en el que tenéis que cumplir unos requisitos muy sencillos:

- El texto deberá contener entre 100 y 113 palabras (aunque lo ideal sería 113).

- Debe ser sobre terror.

- Y debe incluir tres palabras sacadas mediante sorteo aleatorio de entre uno de mis posts y de otros dos posts amigos.




Las palabras para este mes son "trama, tiene y bajo", y se han elegido así:






Aquí va mi propuesta:

"Tiene un gusto especial por el oficio, le recuerdo coser una y otra vez una trama de espirales en el bajo de la sábana con la antigua máquina de su madre. Nunca paraba hasta que le salía perfecto. Siempre con el látigo imaginario de jefe abnegado y luchador, obligándonos a hacer horas extra para que no hubiese ningún fallo en los pedidos. Todo debía salir sin errores, lo aprendí de usted. También la educación la aprendí en ese tugurio donde nos explotaba, y es por eso por lo que, con todo respeto hacia usted, le digo que, con un hilo de sangre, coseré cinco palabras en su piel: fecha de la muerte: hoy."


Y aquí vuestras participaciones:

Jaume Vicent, de Excentrya: "Siguió sorbiendo un buen rato, a pesar de que ya no quedaba ni una sola gota. Le habían repetido una y otra vez que dejara de sorber a tiempo; era malo apurar hasta la última gota, pero es que tenía ese sabor tan especial. No lo puede evitar tiene que sorber hasta la última gota. Ese trago final siempre iba acompañado con el picante sabor de algo más, como zumo oscuro y denso.

Apartó la cabeza, con cierto disgusto y observó la delicada trama de finas arrugas, como una pedrada en un cristal, que se extendía por el rostro envejecido. Ocultó el cuerpo ajado bajo las sábanas y salió por la ventana."


Enrique: "Los juguetes tirados por el suelo, amontonados de cualquier manera, daban a la habitación un aspecto desordenado. Le gustaba pasar allí horas y horas jugando con ellos al volver del colegio. Todas las tardes imaginaba una trama distinta en la que vivían mil y una aventuras. El problema era que se estropeaban demasiado pronto. Cuando eso ocurría no le quedaba más remedio que deshacerse con pena del que estaba roto. Por suerte ser profesor tiene sus ventajas, y la ciudad le ofrecía multitud de oportunidades para conseguir un juguete nuevo. Aunque lo más caro eran las dosis de formaldehído que debía inyectar rápidamente bajo la piel recién muerta por su mano para conservarlos".

R.R. López: "Toda trama tiene bajo su superficie raíces podridas como los dedos de un muerto. Los políticos son la punta de un iceberg detrás del cual hay tráfico de drogas, perversiones y todo tipo de asuntos turbios. Algunos afirmaban que detrás de todo ello había círculos de criptojudaísmo con sus libelos de sangre, remedando la pasión de Cristo sobre el cuerpo de una criatura inocente. Otros lo achacaban a cultos satánicos. La única terrible verdad era el dolor que le desgarraba cada vez que el tipo de la capucha le arrancaba un dedo con los alicates. Así nadie volvería a investigar el crimen de las niñas valencianas que les valió para repartirse el país."


David Orell: "No sé qué tiene ahí dentro, pero desde luego yo no bajo nunca a ese sótano. Me da miedo, ¿sabes? Cuando salgo a tender la ropa siempre miro hacia esas pequeñas ventanillas de ahí por si acaso, sobre todo, desde que me pareció ver que había alguien observándome. Otro día vino mi hija asustada, dijo que al pasar por delante notó una voz que le susurraba con una voz metálica, pero que no lograba entender qué decía. Mire, yo no sé qué trama ese señor, en realidad tampoco me interesa, pero sí sé una cosa y es que si se atreve a atacar a mi hija, lo mataré yo misma con mis manos."


Háskoz: "Los huesos, astillándose bajo el serrrucho de Jimmy, eran lo único que perturbaba el silencio. Bueno, eso y la respiración de su hijo, que observaba la escena tras él emitiéndo los mismos sonidos que haría un cerdo. Jimmy no lo culpaba; su hijo había visto cómo arrancaba pulmones e hígado al animal, cómo separaba las diferentes partes del cuerpo y las ordenaba sobre la mesa con absoluta tranquilidad. Juntas parecían un puzle, una trama indescifrable
Es lo que tiene ser trabajador de matadero: te acostumbras a la muerte.
—Y bueno, ¿qué te parece el trabaj…?
Enmudeció en cuanto puso la cabeza del animal sobre la mesa. Era su hijo quien devolvía la mirada."


Artiz Pérez Berra: "Estoy tumbada, inmóvil, atada al frío hormigón mediante grilletes. El sótano no tiene ventanas, solo una pequeña bombilla ilumina la estancia día y noche. No se cuanto tiempo llevo secuestrada. Oigo como mi única compañía y verdugo baja la envejecida escalera, mientras los escalones de madera se resienten con su elevado peso. De pronto, la trama de fibras se rompe, y su voluminoso cuerpo retumba golpe a golpe hasta chocarse contra suelo. La sangre comienza a brotar abundantemente bajo su cabeza. Río de manera grotesca celebrando su muerte, hasta que un relámpago de cordura cruza mi mente. Nadie sabe donde estoy. No puedo moverme. No me queda ninguna esperanza. Comienza mi agonía final."

Izaskun Albéniz: "Tiene miedo. Bajo la cama, el volumen de los latidos de su corazón casi oculta el sonido amenazador de las pisadas pero la puerta se abre y ella repta para huir de aquella respiración entrecortada que le eriza la piel de la nuca.

Cierra los ojos negándose a enfrentar su peor pesadilla. Él está allí. ¿Qué trama? Ha venido a por ella tal y como juró hacerlo. La colcha vibra. Contiene el aliento y percibe un resoplido familiar. Respira aliviada. Es Max, el mastín de su vecino, que ha vuelto a colarse en casa. Desliza su cuerpo bajo la cama pero, justo entonces, restalla el fogonazo de la pistola frente a su cara."

¿Te animas a participar? Recuerda que publicaré cada relato en esta entrada para que podamos leerlos todos. Seguro que te sale algo terroríficamente interesante.


20 comentarios:

  1. Bueno, pues yo te dejo aquí mi aportación:

    Siguió sorbiendo un buen rato, a pesar de que ya no quedaba ni una sola gota. Le habían repetido una y otra vez que dejara de sorber a tiempo; era malo apurar hasta la última gota, pero es que tenía ese sabor tan especial. No lo puede evitar tiene que sorber hasta la última gota. Ese trago final siempre iba acompañado con el picante sabor de algo más, como zumo oscuro y denso.
    Apartó la cabeza, con cierto disgusto y observó la delicada trama de finas arrugas, como una pedrada en un cristal, que se extendía por el rostro envejecido. Ocultó el cuerpo ajado bajo las sábanas y salió por la ventana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me encanta, si ya sabía yo que podían salir grandes mini relatos de aquí. Sólo con imaginarme esas arruguitas... Terror sí, pero también asco, y asco y también mucho terror. En fin, a ver si puedo quitarme esa imagen de la cabeza. Biquiños!

      Eliminar
  2. Buenas tardes Cris, acabo de llegar a tu blog y me encanta tu propuesta. Aunque hacía bastante que no escribía, el terror y sobre todo los microrrelatos impactantes como el tuyo me encantan. Aquí te dejo mi propuesta:

    "Los juguetes tirados por el suelo, amontonados de cualquier manera, daban a la habitación un aspecto desordenado. Le gustaba pasar allí horas y horas jugando con ellos al volver del colegio. Todas las tardes imaginaba una trama distinta en la que vivían mil y una aventuras. El problema era que se estropeaban demasiado pronto. Cuando eso ocurría no le quedaba más remedio que deshacerse con pena del que estaba roto. Por suerte ser profesor tiene sus ventajas, y la ciudad le ofrecía multitud de oportunidades para conseguir un juguete nuevo. Aunque lo más caro eran las dosis de formaldehído que debía inyectar rápidamente bajo la piel recién muerta por su mano para conservarlos".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ufff, los que se suponen que son más bueno, eso sí que infunde terror. Muchísimas gracias por participar Enrique, me ha gustado mucho tu texto. Espero que para el mes vengas a dejar otro :) Biquiños!

      Eliminar
  3. Qué buenos! Tendré que acercarme más por aquí para seguir leyendo vuestros relatos. Aunque lo pase mal...
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pásate en unos días Margari, que esto se va llenando :D Biquiños!

      Eliminar
  4. Buenas, soy R. R. López. Como no tengo open ID comento con mi perfil de google.

    Aquí va mi aportación:


    Toda trama tiene bajo su superficie raíces podridas como los dedos de un muerto. Los políticos son la punta de un iceberg detrás del cual hay tráfico de drogas, perversiones y todo tipo de asuntos turbios. Algunos afirmaban que detrás de todo ello había círculos de criptojudaísmo con sus libelos de sangre, remedando la pasión de Cristo sobre el cuerpo de una criatura inocente. Otros lo achacaban a cultos satánicos. La única terrible verdad era el dolor que le desgarraba cada vez que el tipo de la capucha le arrancaba un dedo con los alicates. Así nadie volvería a investigar el crimen de las niñas valencianas que les valió para repartirse el país.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo peor es que esas cosas pasan, por eso dan más miedo. Me ha encantado. Biquiños!

      Eliminar
  5. Ufff, qué tétrico todo... Jajajaja. Me encanta!! Besotes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pásate otro día, ya verás como habrá más textos para pasar miedito. Biquiños!

      Eliminar
  6. ¡Hola, queridiña!

    No quiero faltar a este proyecto, ya te lo dije. Así que ahí va mi aportación, no es muy terrorífico porque yo no suelo escribir este género. Espero que te guste:

    No sé qué tiene ahí dentro, pero desde luego yo no bajo nunca a ese sótano. Me da miedo, ¿sabes? Cuando salgo a tender la ropa siempre miro hacia esas pequeñas ventanillas de ahí por si acaso, sobre todo, desde que me pareció ver que había alguien observándome. Otro día vino mi hija asustada, dijo que al pasar por delante notó una voz que le susurraba con una voz metálica, pero que no lograba entender qué decía. Mire, yo no sé qué trama ese señor, en realidad tampoco me interesa, pero sí sé una cosa y es que si se atreve a atacar a mi hija, lo mataré yo misma con mis manos.

    ¡Biquiños!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy buen comienzo, David. Y con lo trabajador que tú eres, estoy segura de que cada día te saldrá mejor y le acabarás cogiendo el gustillo. Gracias por el apoyo :) Biquiños!

      Eliminar
    2. Ahora veo una repetición, pero bueno... ¡Errores tontos perdonables! XD
      Biquiños

      Eliminar
    3. Eso nos pasa a todos, pero recuerda: acabado mejor que perfecto. Biquiños!

      Eliminar
  7. ¡Muy buenas!

    Soy Háskoz, de Pluma de Fénix. Casi llego tarde a mi cita con el reto, pero ya tengo el relato con las 113 palabras justas. ¡Menudo nivel en los que he leído! Dejo aquí mi aportación y también la subo a mi blog ;)

    Los huesos, astillándose bajo el serrrucho de Jimmy, eran lo único que perturbaba el silencio. Bueno, eso y la respiración de su hijo, que observaba la escena tras él emitiéndo los mismos sonidos que haría un cerdo. Jimmy no lo culpaba; su hijo había visto cómo arrancaba pulmones e hígado al animal, cómo separaba las diferentes partes del cuerpo y las ordenaba sobre la mesa con absoluta tranquilidad. Juntas parecían un puzle, una trama indescifrable
    Es lo que tiene ser trabajador de matadero: te acostumbras a la muerte.
    —Y bueno, ¿qué te parece el trabaj…?
    Enmudeció en cuanto puso la cabeza del animal sobre la mesa. Era su hijo quien devolvía la mirada.

    ¡Nos leemos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues el tuyo no tiene nada que envidiar a los otros, muy muy bueno, sí señor. Espero verte aquí el mes que viene. Biquiños!

      Eliminar
  8. Buenas Cris, tarde pero aquí estoy con mi pequeña aportación. Enhorabuena por la iniciativa y por la gran colección de relatos:

    Estoy tumbada, inmóvil, atada al frío hormigón mediante grilletes. El sótano no tiene ventanas, solo una pequeña bombilla ilumina la estancia día y noche. No se cuanto tiempo llevo secuestrada. Oigo como mi única compañía y verdugo baja la envejecida escalera, mientras los escalones de madera se resienten con su elevado peso. De pronto, la trama de fibras se rompe, y su voluminoso cuerpo retumba golpe a golpe hasta chocarse contra suelo. La sangre comienza a brotar abundantemente bajo su cabeza. Río de manera grotesca celebrando su muerte, hasta que un relámpago de cordura cruza mi mente. Nadie sabe donde estoy. No puedo moverme. No me queda ninguna esperanza. Comienza mi agonía final.

    A.P.Berra

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A veces lo que queremos no es lo que más nos conviene, sin duda. Me ha entrado angustia y todo. Muchas gracias por pasarte. Biquiños!

      Eliminar
  9. Aquí voy, reguapa:
    Espero que te guste.

    Tiene miedo. Bajo la cama, el volumen de los latidos de su corazón casi oculta el sonido amenazador de las pisadas pero la puerta se abre y ella repta para huir de aquella respiración entrecortada que le eriza la piel de la nuca.

    Cierra los ojos negándose a enfrentar su peor pesadilla. Él está allí. ¿Qué trama? Ha venido a por ella tal y como juró hacerlo. La colcha vibra. Contiene el aliento y percibe un resoplido familiar. Respira aliviada. Es Max, el mastín de su vecino, que ha vuelto a colarse en casa. Desliza su cuerpo bajo la cama pero, justo entonces, restalla el fogonazo de la pistola frente a su cara.

    Por cierto, ¡chicas, animaos, que soy la única por el momentoooo!
    Un besote.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me ha gustado mucho, justo cuando parece que no va a haber terror, ¡zas! Y sí, a ver si se anima alguna chica más, que para esto no hay plazo. Biquiños!

      Eliminar

Un post sin comentarios es peor que un día sin conguitos. A mí me encantan y me alimentan (los comentarios, quiero decir) así que anímate a dejarme el tuyo, me alegrarás el día.