martes, 13 de febrero de 2018

Esta es la verdad


La verdad es que suelo publicar cada lunes, pero hace dos semanas que no lo hago y, además, hoy es martes. Soy constante, pero los últimos acontecimientos me han vencido, todos tenemos un talón de Aquiles y el mío es la gente que quiero.


Cuando decidí escribir mi segunda novela sabía, como siempre, qué era lo que quería mostrar, y eso es tan importante como la historia en sí. La trama siempre debe esconder algo más, al menos eso es lo que yo creo y defiendo. En este caso quiero dar a conocer, de alguna manera, el sufrimiento que pasan muchas familias (no solo el directamente afectado) por culpa de la parálisis renal.

Cuando un órgano como el riñón deja de funcionar el trasplante no siempre es factible, y en ese caso, si quieres vivir, no te queda otra que luchar todos y cada uno de los días del resto de tu vida. Es duro para el enfermo, pero también para quienes lo quieren, para quienes libran esa batalla con él.

Mi segunda novela no es un libro sobre mí, ni sobre mi familia, ni mucho menos sobre mi abuelo, pero sí es un libro que pretende dar a conocer, aunque sea en segundo plano, una enfermedad de la que muchos ni siquiera han oído hablar.

Es mi homenaje, no a mi abuelo, ni a mi familia, porque ellos no salen en la novela, pero sí a esa lucha diaria que todos llevamos a cabo desde hace diecisiete años hasta, por desgracia, el mes pasado. Y, sobre todo, es un homenaje a lo presente que tengo en mi vida a la gente que quiero, aunque algunos ya no estén. Y, precisamente, ahora que él ya no está, me siento en la obligación de terminar esta historia, ahora más que nunca.

Cuando un escritor publica una novela más nos vale que contenga algo más que una historia de las de siempre, porque sino la literatura de verdad se habrá perdido. Todo está contado, yo creo, pero no de todas las maneras posibles. Si no escribimos para dar nuestra particular visión del mundo, entonces ¿para qué lo hacemos? Yo no concibo otra forma de crear historias.

El día que no pueda poner algo de mí en el rincón más profundo de mis novelas, entonces ese día dejaré de escribir, lo prometo.

Y para compensar estas dos semanas de ausencia así, de pronto y a lo loco, voy a poner la sinopsis de esta segunda novela. El título, que dice incluso más que la propia sinopsis, se lo diré a mi lista de correo, ¿te animas a suscribirte? Arriba a la derecha tienes un recuadro para hacerlo.

Ahí va:

"La tranquilidad del pequeño pueblo de Servandero se ve interrumpida por la desaparición de una de sus vecinas. La enfermedad de Eulalia Olmedo, que debe someterse a un tratamiento de diálisis para poder vivir, hará que el tiempo corra en contra de los agentes de la Guardia Civil, y de Nacho Merlo, un periodista en paro que se trasladará allí para conseguir la exclusiva del caso y, con ella, un trabajo fijo en un periódico de la capital.

Solo habrá una forma de encontrar a la anciana con vida: hacerlo pronto. Y para ello será imprescindible la colaboración de un pueblo que no parece dispuesto a ayudar."


¿Qué te ha parecido? ¿Te animas a dejarme un comentario? Hoy te lo agradeceré más que nunca.

12 comentarios:

  1. Ay, guapa, lo siento un montón. Ya me extrañaba a mi que no tenía tu mail de los fines de semana que me acompaña siempre en el desayuno...
    La sinopsis tiene pintaza. Ya nos contarás cuándo sale. Un besote muy grande.

    ResponderEliminar
  2. Me sorprendió gratamente tu primera novela y tengo ganas de leer esta :-) ¡mucho ánimo!

    ResponderEliminar
  3. Ya te echaba yo en falta, pero pense que era por el cambio de trabajo...Jo, Cris, lo siento mucho. Espero que el recuerdo de tu abuelo te de la fuerza necesaria para terminar esa novela que todos esperamos. Animo, riquiña.
    Miles de besos

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  5. Lo siento mucho... Se te echaba ya de menos. Muchos ánimos guapa. Y desde luego esta novela, con esa sinopsis, promete mucho.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  6. Yo también pensaba que era un tema laboral. No conocía la enfermedad, pero sí que tengo muy reciente el dolor del fallecimiento de mi tía; fue algo fulminante, no como lo que relatas, pero supongo que en esto no hay una opción mejor que la otra.
    La sinopsis es interesante y es un gesto muy bonito por tu parte que sea un poco un homenaje a tu abuelo.
    Eres una persona muy fuerte y con las ideas muy claras, así que no dudo que te estás rehaciendo, pero ya sabes dónde estoy.

    ResponderEliminar
  7. Vaya, Cris, lo siento muchísimo. Te mando un beso grande y mucho ánimo, ante cosas así sobran las palabras. Abrazo.

    PD: Oye, pedazo de sinopsis, eh? Claro, que viene por ser un pedazo de historia.

    ResponderEliminar
  8. Vaya, lamento mucho lo de tu abuelo y supongo que escribir sobre ese tema te aliviará profundamente, ya lo verás. Será como una especie de homenaje (a las pruebas me remito).
    Con respecto a tu segunda novela, es curioso porque coincidimos en varias cosas en mi siguiente novela. Izaskun puede dar fe, pero bueno, aunque compartan ciertos temas creo que irán por ramas diferentes (si no ya sería la repanocha).

    Un abrazo y ánimo.

    ResponderEliminar
  9. ¡Ya sabía yo que, a pesar de todo, también traías buenas noticias!
    ¡Un besote, queridiña!

    ResponderEliminar
  10. Un abrazo muy fuerte, Cris. Todo merece la pena, sobre todo nuestra memoria: aquellos que viven en ella no han vivido en vano. Un besote.

    ResponderEliminar
  11. La gente que quieres nunca será tu talón de aquiles sino el viento que sople a tu favor para llegues adónde quieras. ¡Ánimo, Cris!

    ResponderEliminar

Un post sin comentarios es peor que un día sin conguitos. A mí me encantan y me alimentan (los comentarios, quiero decir) así que anímate a dejarme el tuyo, me alegrarás el día.