lunes, 5 de marzo de 2018

¿Sobre mí, o sobre qué?


¿Qué es lo que más me gusta de los posts que leo por la bloggesfera? Que quien los escribe me enseñe una parte de la verdad de su persona. Seguro que conoces a Isaac Belmar (y, si no, deberías) y esa parte desencantada, realista y de tipo duro que hay detrás de cada palabra. Yo sé que hay más, pero esa máscara muestra más de lo que oculta, al menos para mí.

Para que un post me llegue tiene que tener algo de quien lo escribe, y por eso cada post que escribo tiene algo de mí. De verdad, lo tiene. Muchas veces parece que sólo hablo de escritura, que te cuento por qué un libro puede ser mejor o peor, que te explico qué podemos hacer para escribir artículos de calidad. Pero entre todo eso hay algo de mí: algo que me ha ocurrido esa semana, o ese mes, o hace diez años.

Algo que tengo que camuflar y contar de alguna manera porque me importa (o me ha importado) de verdad. Porque si no me importase no lo contaría, te lo digo en serio. Y puede que no llegue a mucha gente porque quizá es más importante dar diez consejos para mejorar la redacción de tu sinopsis, o cinco trucos infalibles para crear personajes inolvidables, o tres claves para llegar a tu público objetivo.

Todos esos consejos están bien, de verdad, de hecho yo leo posts de ese tipo y los disfruto, pero no es lo que yo hago ni lo que quiero hacer. Quizá si lo hiciese tendría más visitas, pero es que yo valoro mucho más a gente como tú, que vuelve para verme y hablar conmigo semana tras semana (aunque muchas veces lo hagas en silencio), que a esa gente que sólo supone un engrose momentáneo en el contador de visitas.

Me gusta la verdad, es lo que busco en lo que leo, y es lo que ofrezco, aunque duela. Pero hay mucho más:

Me gusta encontrar la dulzura que nos muestra Izaskun Albéniz tras cada asesinato. Sólo alguien como ella podría hablarte de la parte más noir de la literatura sacándote una sonrisa.

Me encanta la caña que te da un tipo duro que trabaja aún más duro, que te habla de la realidad más cruda, que reconoce que no siempre vas a conseguir lo que quieres, pero que, aún así, consigue que te pongas a trabajar con más ganas si cabe. Eso sólo puede hacerlo alguien que escriba terror, western, y todo lo que le dé la gana, alguien como Jaume Vicent.

Quiero magia en mi vida, bien sea con una de esas historias que te hacen sentir la ilusión de un niño, como las que escribe Adella Brac; o bien con aquellas que te levantan un pie hacia el cielo y te anclan el otro a la tierra, como el realismo mágico de Esther Magar.

También me gusta encontrar la locura de una diva que te hace preguntarte si todas esas cosas están inspiradas en hechos reales, por eso de que la realidad siempre supera la ficción. Y a veces la ficción inspira la realidad, y si no que se lo digan a David Orell, que ya predijo lo de Conchita Wurst.

Me gustan los paisajes envolventes, sentir el ruido del mar mientras me llega el olor a sal, transportarme a otro lugar, y si no puedo estar en uno de esos, que me queden siempre esos otros lugares que sólo sabe construir Mónica Gutiérrez y que casi puedes tocar con los dedos.

Son geniales las técnicas para viajar a otros planetas, H. Sanda parece que ha ido a muchos. Y si en nuestro vehículo nos ponen la tele para hacer el viaje más ameno, y resulta que nos cuelan anuncios, no os preocupéis, podemos aprender de Plagiando a mi álter ego y sacar algo bueno y gracioso.

Dirán que "una chica tenía que ser" por decir esto, pero lo cierto es que no puedo evitarlo, no quiero que falte el amor. Y si es el de una historia imposible en un ambiente muy noir, mejor que mejor, a veces me gusta vivir en una película. Menos mal que Ana Bólox me lleva al cine entre sus páginas.

Y ahora te pregunto, todo esto ¿va sobre mí o sobre qué? Ante este tipo de preguntas siempre me ha gustado contestar "el qué". Soy una escritora de novela negra y siempre, siempre, venda o no, tenga más visitas o no, tenga más seguidores o no, en serio, siempre, siempre, siempre voy a dejarte pistas sobre mí en mis escritos.

Incluso las fotos que publico con cada post tienen su razón de ser, porque yo siempre he sido un barco de papel que se descompone en el agua sucia y que, aún así, flota.

Como te he dicho, yo siempre busco la verdad en los posts que leo, aunque sea camuflada entre mentiras. ¿Qué buscas tú? Me encantaría que hoy me lo contases en los comentarios.
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P.D.: ¿Quieres más charlas como estas? Pues no sólo los lunes, vente a mi lista de correo que los sábados cuento cosas, te lo prometo.



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12 comentarios:

  1. Oyyyy, que te como la cara!! Pero qué monísima eres... Muchas gracias!!

    Pues yo ni siquiera busco verdad. Yo busco originalidad. No me gusta que se imite a nadie. Claro está que hay gente que puede tener un estilo similar pero hay veces en que se nota que alguien quiere ser como otra persona y eso me desespera. Un besote!!!

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    1. Yo creo que se pueden tener ambas cosas, o al menos eso es lo que quiero. Biquiños!

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  2. La verdad es que yo no soy el público objetivo de tus novelas, pero soy tu público objetivo como persona. Si tú hablas, yo escucho, porque hables de lo que hables, me dices algo, algo de verdad, y eso es lo que busco.

    ¿La frase del barco de papel es tuya? Me ha encantado. La frase y, sobre todo, el artículo.

    Un beso desde Valencia.

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    1. Sí, la frase es mía. Buscando fotos para ilustrar el post vi esa y me inspiró esa frase, y tiene mucha verdad, te lo aseguro.

      Yo tampoco soy tu publico objetivo, pero también me quedo cuando hablas. Por algo será.

      Biquiños!

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. ¡Muchas gracias por mencionarme, Mandarina! Ya que viajo poco o nada en el mundo real, procuro moverme mucho con la imaginación ;)

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  5. ¡Muchas gracias por mencionarme, Mandarina! Ya que viajo poco o nada en el mundo real, procuro moverme mucho con la imaginación ;)

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    1. Mientras podamos viajar con la imaginación no todo estará perdido. Biquiños!

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  6. Pero es difícil saber cuándo alguien escribe la verdad o cuando inventa y, por otro lado, la vida puede superar a la invención.
    Saludos.

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    1. Supongo que ahí está la magia, en tratar de adivinarlo. Gracias por pasarte y comentar. Biquiños!

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  7. Es importante no faltar a la verdad, para emocionar y hacerte levantar de la silla o querer romper a llorar por tener los sentimientos a flor de piel. Cada uno, claro está, tiene su propio punto de vista, distinto, personal y eso es lo que de verdad marca la diferencia.
    Este post es para imprimirlo y colgarlo en la pared de lo bonito que e ha quedado :P

    ¡Mil gracias, queridiña!
    ¡Biquiños!

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    1. Estoy de acuerdo, David, nuestra parte personal es lo que marca la diferencia, sin duda. Biquiños!

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