martes, 2 de octubre de 2018

Tomármelo con calma es un arte



Una de las cosas que casi, casi me hace volver al blog fue un artículo sobre escribir novela negra en una web bastante conocida (y que no voy a nombrar porque la condené al ostracismo justo después de ese artículo). Una de las cosas que decía es que, si quieres escribir novela negra, hagas el favor de crear una novela de unas doscientas páginas y le ahorres al lector las trescientas siguientes, porque mucha cantidad siempre es una mierda.


Si has leído mi primera novela sabes que no soy mucho de enrollarme, mi estilo es directo y sencillo y si puedo usar una sola palabra tiro a la basura las diez siguientes. Pero una cosa es eso y otra bien distinta es afirmar que si un libro es largo no es bueno porque se enrolla.

Ser parca en palabras, que para mí a veces es una virtud, a veces me juega malas pasadas y se convierte en mi peor demonio, y acabo precipitándome en las historias. Una lectora cero de mi nueva novela me dijo en una parte: "Aquí me falta esto, ¿por qué no lo describes? Pensé que ibas a meterme en ese mundo".

Lo vi desde su perspectiva y me pareció buena idea, así que probé. Y al meterme en el mundo del protagonista, describir ese elemento en concreto sin prisa, pero sin pausa, me sirvió para ver que sólo unas tres páginas cambiaron completamente al protagonista de la historia. Uno de los fallos que tenía era la poca capacidad del lector de empatizar con él, de entenderlo. Pero, para mi sorpresa, tan sólo describiendo esa parte de la historia la imagen que daba de él cambiaba, y por fin puede entenderse por qué hace las cosas.

Sólo tres páginas, sólo una descripción, y de algo que no es un hombre rubio con los ojos como el mar y los dientes como perlas.

Hay formas y formas de hacer las cosas, y una de ellas es tomárselo con calma, algo que, a veces, sólo se aprende con el tiempo. Tomárselo con calma a la hora de escribir siempre es bueno, tanto si van a ser muchas palabras como pocas. De esto uno sólo se da cuenta al pasar por ciertas cosas, a medida que pasan los años y vas acumulando experiencia.

Una novela larga sólo es mala si entre todas sus palabras no dice nada, si hay algo que le sobra. Pero si todo lo que dice cuenta, entonces que se alargue lo que quiera, porque no hay nada que más pena que me dé que terminar una buena historia y tener que abandonar su mundo.


¿Prefieres las novelas largas o las cortas? ¿Cuál ha sido la última a la que crees que le han sobrado o faltado palabras? Me encantaría que me lo dijeras en los comentarios.

6 comentarios:

  1. Interesante post. En principio soy más partidaria de las novelas largas (lo siento pero la novela negra no está entre mis favoritas), porque así la lectura me dura más. Como bien señalas me da mucha pena cuando llego a la última página y esos personajes salen de mi vida.

    Preguntas sobre una novela que nos haya dejado la sensación de que le sobraban páginas. Y la que me viene a la cabeza es: "La música del silencio" de Patick Rothfuss. Me parecieron las 160 páginas más dececpcionantes que he leído jamás. Creo que en ellas el autor no saca suficiente partido a Auri. Y al final te quedas con más preguntas que respuestas sobre el personaje. Una lástima, la verdad.

    Eso sí, estoy impaciente porque llegue a España la tercera entrega de su saga "Crónica del asesino de Reyes". Sé que Kvothe nunca me decepcionará.

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    1. Como tú bien dices, una novela corta se puede hacer eterna. Y no pasa nada porque no te guste la novela negra, será por géneros. Lo importante es leer :) Biquiños!

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  2. Pues no tengo predilección. Mientras sea buena. Que hay incluso novelas cortas a las que le sobran palabras y se hacen eternas y novelas largas que se leen casi en un suspiro.
    Besotes!!!

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    1. Yo también pienso que si la novela es buena, la extensión es lo de menos. Biquiños!

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  3. Yo también soy de las que no les gusta escribir paja, y creo que es una virtud el saber contar las cosas de manera directa y sin demasiadas vueltas. Creo que hacerle perder el tiempo al lector es una soberana tomadura de pelo y al final se acaba pagando.

    Besos!

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    1. La paja es lo peor, cierto es, y sale cara, como bien dices. Biquiños!

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