jueves, 24 de enero de 2019

La pasión son trece gramos


No puedo adelantarte mucho acerca de un nuevo proyecto muy jugoso, pero una persona nos ha reunido a unos pocos para hacer un libro de pequeños relatos. Cuando me pidió si quería colaborar me dio unas pautas para hacerlo. Tenía tres historias que podían encajar en lo que me pedía, así que decidí enviárselas para me ayudara a decidirme, y su respuesta me sorprendió.


Del primer relato me contó muchas cosas: todo lo que significaba para ella y para nuestra amistad. Me habló del momento en que fue escrito y de las diversas razones por las que esa historia era realmente especial.

Del segundo me dijo que le gustaba porque tenía que ver con escribir, y ella era escritora. Nada más.

Y del tercer relato me dijo que tenía un mensaje muy bonito. Sé que no me va a matar por transcribir este trozo de la conversación, porque le he pedido permiso, así que te diré que hubo algo que me dijo que me sorprendió mucho:

"Si me obligas a escoger, no escogería... Si me obligas a escoger creo que escogería el tercero por el mensaje, quizás, sí, y porque pienso que puede ser más del gusto de la mayoría".

Ese final de frase me mató, de verdad. ¿Del gusto de la mayoría? ¿Desde cuándo escribimos para la mayoría? ¡Si la mayoría no lee! Cierto es que todos los años hay libros superventas que lee muchísima gente, pero seamos sinceros, leer no es un deporte que mueva masas de manera general.

En cualquier caso yo no quiero escribir para la mayoría, porque nunca me he entendido con esa mayoría. Siempre discrepo, me cuestiono las cosas y analizo todo hasta el más mínimo detalle. Soy de darle vueltas a cada hecho, cada suceso.

La mayor parte de la gente va de casa al trabajo, del trabajo a casa, y fuera de ese tiempo hace todo lo que se supone que tiene que hacer, sin cuestionarse nada en profundidad. Cuando ven a alguien que se sale un poco de la pauta se cortocircuitan. Esas son las personas que alguna vez me han dicho, en relación con escribir: "¿Pero no podías tener aficiones normales?"

Definitivamente yo no escribo para ellos, ni quiero hacerlo. Con que mis historias les lleguen de verdad a unos cuantos me quedo más que satisfecha.

La pasión es escribir sacando todo de dentro, ese segundo en el que una frase que acabas de leer verdaderamente te llega y los trece gramos que pesa un Ferrero Rocher. Y lo demás es pura fantasía.

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P.D No sé si sabes, pero he vuelto a la lista de correo. En mi último envío hablaba de un crimen actual y por qué la gente no estaba empatizando con la víctima. Creo que debería tratar más temas como esos también en el blog. Si estás de acuerdo, apúntate a la lista y cuéntamelo, o déjame un comentario por aquí.

3 comentarios:

  1. Yo cuando escribo solo pienso en lo que quiero contar, es a posteriori cuando veo en qué género encaja y a qué público puede gustar.
    Pero sé que hay escritores que piensan en temas de moda o enfoques más o menos políticamente correctos buscando el gusto mayoritario y me parece lícito, que conste :)
    Un placer leerte ;)
    ¡Abrazo grande!

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  2. Supongo que es algo personal. Lo importante es estar contento con lo que uno hace. Me quedo con una duda... ¿Con cuál relato te hubieras quedado?
    Besote!!!

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  3. Supongo que se refería a la mayoría de los que sí leen (o sea, los que son mayoría dentro de la minoría). De todas formas, yo he sido siempre de huir de los best-sellers y, si alguno me llama la atención, intento dejar pasar el tiempo hasta que se pasa la fiebre; así me siento un poco menos como una cabeza de ganado. Jajajaja. Besotes!!!

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