jueves, 20 de junio de 2019

Lugares extraños donde encontrar la inspiración para escribir


La semana pasada Jaume Vicent nos contaba en su blog "Cómo escribir un libro cuando no tienes ideas". Yo le dije que las mejores ideas salen de la vida real, por ejemplo: puedes estar navegando por la web, leer un post sobre cómo escribir sin ideas, y que se te ocurra una idea para un post, que es lo que me ha pasado a mí; porque tras leer ese artículo se me dio por preguntarme cuáles son los sitios más extraños en los que me ha asaltado la querida y esquiva musa.


En mi caso, las mejores ideas me vienen a la cabeza cuando me estoy duchando, debe ser porque estoy relajada y la mente puede trabajar con fluidez. De hecho, mi novela "Detrás de la pistola" (que por cierto, ya no está a la venta, pero eso os lo contaré el próximo día) la tracé en la ducha (sí, me cuesta salir de debajo del agua cuando está bien calentita).

Después se me ocurrió que, seguramente, muchos escritores también tendrían ideas en lugares insospechados, así que tuve la osadía de preguntarles y que me contaran su experiencia en este tema. Y como el interné está lleno de gente tan o más loca que yo, ellos se atrevieron a responderme.

A continuación os dejo las respuestas de 37 escritores de todo tipo de géneros y, al final, un gráfico súper cuqui que lo resume todo. Ahí van las respuestas, que aparecen ordenadas alfabéticamente según el nombre del autor, una forma de hacer una lista tan válida como cualquier otra (espero que no os moleste mi personal toque de humor):

1.- Adella Brac - Al compás del tracatrá

Encuentro especialmente inspirador viajar en tren. Ese travelling que me muestra la ventanilla y el sonido de traqueteo hace que mi mente vuele a lugares insospechados.

2.- Alejandro Moreno Sánchez - Insomne confeso

Pues últimamente el sitio en el que más ideas para escribir se me ocurren (cosas nuevas o historias que tenga en proceso) es mientras duermo a mi hija, con ella en brazos y sin posibilidad de apuntar nada. Esos momentos de silencio, aburrimiento y cansancio me están siendo muy productivos. El problema es que muchas veces se me olvida lo que se me había ocurrido. También me suele pasar cuando salgo a correr, casualmente también sin posibilidad de apuntar nada. Imagino que despejar la mente ayuda mucho a crear ideas.

3.- Ana Bolox - ¿Dónde están las llaves, matarilerilerile?

El sitio más raro donde se me ha ocurrido una historia fue en la piscina, mientras nadaba.

4.- Ana Cepeda - Será maravilloso, viajar hasta Mallorca

Mi sitio raro donde me viene la inspiración es, indudablemente, en el coche. Los 40 kms que me hago de camino al trabajo y otros 40 volviendo a través de una ruta serrana donde las puestas de sol, amaneceres, ganado pastando y la cárcel de Soto del Real ayudan bastante a que lleguen las musas. Eso y la música a todo volumen hace que los personajes cobren vida propia...

5.- Ana González Duque - Chunga de manual

Hay dos sitios en los que me suele venir la inspiración: los dos muy jodidos. La cabeza es así de chunga y cuando no puedes escribir es cuando funciona a mil. Uno es conduciendo. Lo he solucionado con la aplicación Dragon de dictado de voz. El problema es que mi «asentaso» canario a veces hace que se confunda y me escribe cosas que no entiendo ni yo. Y la segunda, la ducha. Desgraciadamente, mi marido se negó a dejarme instalar una libretita resistente al agua que vi en Amazon y tengo que repetirme la idea mil veces para no olvidarme mientras me seco.

6.- Ana Medrano - En el lado oscuro

En cuanto mi cabeza entra en contacto con la almohada, la   oscuridad de la noche hace que mi mente se ponga a trabajar; como ya estoy acostumbrada dejo en mi mesilla un cuaderno y un bolígrafo para apuntar las ideas que me van surgiendo. Otro lugar que activa a mis musas es el metro, tanta gente diferente alrededor consigue que mi imaginación se dispare.

7.- Arantxa Rufo - Ideas de infarto

La inspiración. Qué difícil. Si me dices que hay un sitio donde aparezca con facilidad me mudo sobre la marcha. Yo tengo dos lugares claves, uno para las ideas "gordas" y otro para las "pequeñas". Las "gordas", o sea, la base de la trama, una escena completa, la descripción de un lugar o un giro importante me vienen a la cabeza en la cama, antes de dormir. Lo cual significa que esa noche no pego ojo intentando que no se me olviden.. Que podría levantarme a apuntarlas, pero a esas horas soy muy vaga. Las ideas "pequeñas", una frase, un diálogo o la solución repentina a esa duda que me llevaba loca desde hacía tres días, me asaltan cuando estoy haciendo deporte. Si salgo a correr o a hacer algún ejercicio intenso, casi siempre tengo que parar para abrir la aplicación de notas del móvil y apuntar lo que se me ha ocurrido. Muy malo para el ritmo cardíaco, pero muy bueno para mi escritura.

8.- Aritz Pérez Berra - Otro zumo de piña

Me encanta escribir en un bar tranquilo, sin mucha gente pero con movimiento (no soporto el silencio total). No necesito más que un buen té, mi libreta de apuntes y el ordenador. Incluso suelo tomar prestados ciertos rasgos de los clientes o de los camareros para mis historias. Cuando me falta inspiración, suelo imaginar de lo que pueden estar hablando, su pasado, su futuro,... No hay mejor fuente de historias que un bar, a poder ser sin mucha luz (del tipo irlandés), donde parece que todo el mundo está dispuesto a confesar su mayores pecados en la tranquilidad de una mesa libre de posibles escuchas.

9.- Blas Ruiz Grau - ¡Chas! Y aparezco a tu lado

A mí me viene la inspiración en la ducha. Muchas veces me veo bloqueado en cuanto a situaciones y de pronto, ¡pum!, duchándome me viene solo. Me ha pasado demasiadas veces ya.

10.- David Gómez Hidalgo - No sin mis prismáticos

Me gusta observar a la gente y en esa misma observación me lleva a pensar en sus vidas y eso puede dar pie a una historia.

11.- David Orell - Viviendo cada momento como si fuera el último

El sitio más “raro” fue en una sala de espera de hospital. Allí nació mi relato Pandemónium.

12.- David Verdejo - Loco del café

A mí me inspira mucho el Starbucks porque me permite incluir la música que ponen en la propia historia. Además, es un sitio estupendo para examinar los comportamientos humanos y siempre hay alguno que incluir también.

13.- Estela Chocarro - Lectora empedernida

El insólito lugar donde muchas veces me viene la inspiración es en los libros de los demás. Cuando leemos, o al menos cuando lo hago yo, entro en un estado de relajación y evasión tal que mi mente está más sensible. No es que lea algo que me incite a copiar, sino que lo que leo,  puede ser el mensaje o la forma de contarlo, me sujete ideas para mi propia novela que durante el resto del día no sería capaz de generar. Una idea brillante para una escena o un crimen me viene en cualquier lugar fuera de casa cuando veo un escenario que me llama la atención. En casa, suele ser mientras leo. El resto del tiempo la vida me lleva tan rápido que me resulta imposible detenerme a mirar en mi interior.

14.- Esther Magar - Youtuber de corazón

¿El sitio más raro donde me he inspirado? Pues en un sitio virtual... Youtube. Hace unos cinco años, me recomendaron ver una canción que estaba muy graciosa, ¡A ca la yaya! Y me horrorizó. Pero entonces llegaron los créditos y sonaba solo la música, tocada por un piano. ¡Ay, cómo me gustan los pianos! Enseguida me vino a la mente la historia de un pueblo gélido.

15.- Eva Tejedor - Al pan, pan, y al vino, vino.

¿Sitios raros? Buff... la trastienda de la panadería donde trabajaba antes. Ahí no solo llegó la inspiración, si no que escribí y corregí tres de ellas allí. El aburrimiento que sufría era buenísimo para la creatividad XD Y no sé... otra vez se me ocurrió un relato en un cumpleaños, lo que significa que soy una invitada horrible por ignorar a todos por estar en mi mundo.

16.- Gabriella Campbell - La inspiración... Haberla hayla

La inspiración me llega, sobre todo, escribiendo, pero puede venir de cualquier parte. Mientras paseo, mientras medito, mientras me ducho... ¡Absolutamente cualquier sitio me vale! Así que no recuerdo nada insólito ni extraño: llega cuando llega y más me vale tener un cuaderno a mano.

17.- Inma Bretones - No corre, que vuela

El lugar que más me inspira es la ducha. Justo en ese momento en el que el agua cae desde lo alto y resbala hasta mis pies es el instante en el que aparecen en mi cabeza las mejores ideas para mis historias. Cuando me pasa eso, he de correr para salir de la ducha y apuntarlas en un papel o donde sea, si no... ¡las olvido de forma tan rápida como se me ocurrieron!

18.- Isaac Belmar - En modo incógnito

Te diría cuál es el lugar más extraño donde me ha venido una idea, pero no sé si tu contenido lo quieres hacer apto para menores, porque el lugar y la situación no lo son.

19.- Izaskun Albéniz - Jugando al escondite

Inspiración, musas, tan escurridizas... Aparecen sin que sepas cuando lo van a hacer o cómo. Y cuando las buscas con ahínco es como si saliera el mensaje de voz del móvil. La inspiración se encuentra apagada o fuera de cobertura. En fin, bromas aparte, el único lugar al que le tengo fe y que nunca me falla es la cama. Si, los minutos previos a caer dormida siempre son un caldo de cultivo para ideas e hilos sueltos de relatos, capítulos, etc. ¿La pega? Qué es un instante. Que se te puede olvidar todo. ¿Forma de combatirlo? Si como yo, compartes colchón, lo de encender la luz de la mesilla para apuntar en una libreta queda descartado. Así que cuando llegan las ideas, las repito mentalmente varias veces para asegurarme de que no las olvidaré.

20.- Jaume Vicent - Poniéndose en lo peor

A ver, a mí es que me se ocurren ideas en los peores lugares posibles. Cuando voy conduciendo, sobre todo si son viajes largos. Hace años, que me aficioné a ver Cuarto Milenio siempre tenía una libreta al lado porque era matemático, poner y venirme las ideas. Y bueno, cuando me acuesto a dormir, no falla, puedo estar doce horas en el ordenador trabajando y nada, pero en cuento pongo la oreja en la almohada, ideaca. Aunque creo que las mejores ideas las tuve siempre en la oficina cuando trabajaba de copy en una agencia, era sentarme al ordenador y pensar en todo menos el trabajo.

21.- Javier Miró - Caprichos del destino

Por suerte o por desgracia, no tengo ningún lugar ni momento especial donde me vengan las ideas. Estas pueden aparecer en cualquier momento y situación, no tienen ningún respeto por mi vida privada. Eso sí, están especialmente revueltas cuando escucho música, leo o veo una serie o peli. Pero solo aparecen cuándo y cómo ellas quieren; si les tiendo una trampa, nunca se presentan, las muy ingratas.

22.- Jennifer Moraz - Es un secreto

Que no se enteren mis profesores de la universidad, pero durante las largas clases se me ocurrían muchísimas ideas. A veces mis apuntes consistían en esquemas de algunas historias. Ahora que ya no estoy en la universidad, hay tres momentos donde la inspiración me ataca más a menudo: cuando salgo a correr, en la ducha o jugando a algún videojuego.

23.- Jesús Carnerero - Muy campestre

Para mí no son tan insólitos porque los recorro varias veces a día, pero tengo la suerte de vivir en un pueblo rodeado de caminos y campos, y como convivo con un perro que necesita pasear bastante, son esos paseos los que más me inspiran: sentarme en una roca bajo el sol (antes de que llegue el verano, que esto es Extremadura), mirar al horizonte, jugar con mi perro, etc. Menciono a Lupo, mi perro, por tercera vez para pedirle disculpas, ya que a veces me aíslo tanto en lo que voy pensando (suele pasar cuando estoy concentrado en una historia) que prácticamente me doy cuenta de que hemos paseado cuando volvemos a casa.

24.- Laila R. Monge - Juego de niños

Como escritora de novela realista, cualquier cosa que pase a mi alrededor puede servirme de inspiración. Aún así, me fijo mucho en mi propia experiencia y las mujeres musulmanas en general: creo que se puede hacer mucha crítica social al respecto con la intención de desmontar mitos y clichés. A la hora de escribir, me gustaría decir que lo hago en plena concentración, sin ruido y con un té o café que me acompañe. Pero, como madre de varios pequeños, reconozco que suelo escribir con los dibujos de fondo, con peleas entre hermanos, o en momentos de calma con el bebé dormido al pecho en posiciones poco ergonómicas. El caso es avanzar en la escritura y aprovechar cualquier momento, ¿no? Lo de las condiciones óptimas, es secundario.

25.- Marcos Martínez - Lo que mató al gato

Es curioso. La inspiración suele aparecer cuando no la estoy buscando o incluso cuando puede llegar a molestar. En mitad de una conversación interesante, en el intercambio entre dos estaciones de metro, a punto de dormir, etc. Trato de desarrollarlas luego delante del ordenador, único lugar donde me concentro, aislado y con las persianas bajadas casi a ras para evitar distracciones. Pero cuando sorprenden en mitad de la calle (o peor, conduciendo) te obligan a detenerte unos segundos y plasmar las ideas en un cuaderno. No tengo un lugar predilecto que me inspire, pero sí tengo claro que las notas rápidas no siempre tienen fácil traducción una vez han pasado unas horas y me pongo a ampliarlas en el ordenador.

26.- María José Moreno - Is de fainal cauntdaun ninonino

Pues a mi me viene la inspiración cuando conduzco camino del trabajo, normalmente, escuchando música.

27.- Mayte Esteban - Aire puro

Suelen ocurrírseme muchas cosas mientras paseo a Ulises, mi perro, por el pinar al amanecer. A veces saco el móvil y escribo notas para no olvidarme. He llegado a sentarme en algún árbol caído para escribir alguna escena.

28.- Miriam Beizana Vigo - Por poder, se puede

Podría citar los lugares más típicos dónde siempre me vienen ideas para escribir: ir a la playa, ir a caminar por el bosque que tengo cerca de mi casa o escuchar música. Pero tengo que ser honesta: donde nacen mis mayores inspiraciones para escribir es en los momentos más dolorosos que atesoro en mi día a día.

29.- MJ - No te metas conmigo, que te escribo

La inspiración casi siempre me llega mediante sueños. Es raro, pero me ha pasado desde pequeña. Escribo por venganza. En esos sueños digo y hago lo que me es imposible en la vida real.

30.- Mónica Gutiérrez - Como Gulliver

Sobre todo me inspira viajar, pero no me imaginéis dando la vuelta al mundo en ochenta días. A veces, viajar es tan sencillo como conducir por la autopista desde Barcelona a Mataró, escuchando a Imagine Dragons, camino de mi Garden Center preferido. La música, el paisaje marítimo, la intimidad de mi coche y pasear, finalmente, entre árboles frutales y plantas, me relaja, me pone de buen humor y despierta mi creatividad más feelgood.

31.- Nieves Abarca - Muy gore

Para escribir “Voraces” fui al Cementerio de la Sacramental de San Justo en Madrid. Estaba bloqueada con la novela y allí reposan los restos de Espronceda, el protagonista de la novela. Estuve toda la mañana delante de su tumba romántica pidiéndole inspiración. Fue curioso porque a partir de ese día todo empezó a cuadrar. Fue llegar a Coruña y aparecer la musa. Luego fui al Museo del Prado y me pasé varias horas sentada delante del Fusilamiento de Torrijos, otro de los personajes principales. Mi visita a Madrid me ayudó mucho...

32.- Pilar G. Cortés - El patio de mi casa es particular

Escribo desde que era bien pequeña, por eso te podría decir mil sitios donde he escrito: desde apoyada en el mueble de la máquina de coser de mi madre, hasta en el campo, sentada en una piedra, con el ruido del riachuelo de fondo. También en una terraza en Venecia. Era tan bohemio que no pude evitarlo (y me hice una foto para el recuerdo). Pero quizá el lugar más raro en el que he escrito ha sido en la cocina de mi casa. Teniendo un lugar habilitado en mi casa, rodeada de mis libros, con un sillón comprado con el único propósito que el de sentarme a escribir, me da por ir a la cocina, que es minúscula, y desde la que se escucha a los vecinos cotorreando. Así me puedo documentar a la par que escribo, jaja.

33.- Pilar Martín Arias - ¿Qué le dice una sábana a otra?

El cuarto de baño es un imán para las ideas. La última ha sido lavándome los dientes. Apunta también el tendedero, mientras recogía la ropa.

34.- R.R.López - Multitarea

Yo suelo escribir mucho cuando acompaño a mi mujer a las rebajas o de compras, le voy sujetando las bolsas mientras escribo en un procesador de texto del móvil mientras miro de reojillo de vez en cuando para no chocarme con la gente.

35.- Roberto Martínez Guzmán - Con la camisa de fuerza

Lo más raro que hago es que, después de escribir en el ordenador, imprimo el texto en papel y lo corrijo sentado en la terraza de una cafetería, en medio del bullicio, tomando un café y rodeado de gente en las mesas de al lado que me miran casi como si fuera un loco.

36.- Sergio Araújo Cruz - Siempre con nuevas tecnologías

La inspiración me suele venir siempre en el peor momento y lugar, por la noche antes de dormir, o, por ejemplo, una vez en la sala de espera de urgencias rodeado de gente y niños llorando. Las salas de espera de las consultas del médico son lugares donde la inspiración brota a borbotones. En esos casos apunto las ideas en el móvil.

37.- Valentina Truneanu - Corre que te pillo

El gimnasio es uno de los mejores sitios para inspirarme y obtener ideas de escritura. En general, el ejercicio me ayuda a liberar la mente. Yoga y pilates me permiten enfrentar el día con menos estrés y darme la paz para organizar planes y argumentos. Aprovecho la bicicleta estática para adelantar lecturas. No hay nada mejor que una clase de aeróbicos o una rutina de pesas para observar a otras personas y luego elaborar descripciones y perfiles realistas. Un cuaderno y un portaminas forman parte de los objetos indispensables en mi bolso para el gimnasio. Así puedo capturar las ideas cuanto antes.


El resumen de todas estas idas de olla que me ha encantado leer y que me han hecho sentirme un poquito menos sola en el mundo se resume en el gráfico que os dejo a continuación:



Como ves, el coche y la cama ganan por goleada, seguidos muy cerca por la ducha y los libros (pelis, música y videojuegos). Por lo que puedo concluir que hay que conducir más, dormir más, ducharse mucho y ver mucho la tele (bueno, no sé yo si esta será la mejor conclusión posible...).

Muchas gracias a todos por participar, he disfrutado mucho haciendo este artículo porque he aprendido y me he sorprendido a partes iguales.

¿Alguien nuevo por aquí que tenga ideas en sitios raros? Me encantará leerlo en los comentarios.

6 comentarios:

  1. Pues estamos de suerte:llega el verano. Con el calor nos daremos más duchas. Y saldremos de viaje, en coche o en tren... Habrá que aprovechar 😁

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, en el fondo vivir la vida es lo que nos inspira, y ser limpios, claro xd! Biquiños!

      Eliminar
  2. Borracho, tirado en un tugurio a las cuatro de la madrugada, creo. Escribí la idea en una cajetilla de cigarros abierta... No se de dónde saqué el boli, seguro que algún barman ha aprendido la lección.

    ResponderEliminar
  3. Qué post tan chulo e interesante te ha quedado :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Ana. Y gracias por animarte a participar. Biquiños!

      Eliminar

Un post sin comentarios es peor que un día sin conguitos. A mí me encantan y me alimentan (los comentarios, quiero decir) así que anímate a dejarme el tuyo, me alegrarás el día.