jueves, 24 de octubre de 2019

La inocencia del primer libro

Como publicar una novela

El otro día estaba en Twitter (lo sé, todo lo que empiece así no puede acabar bien, pero allá voy) cuando me habló una persona que hacía tiempo no se pasaba por ahí. Es un escritor que está empezando y hablando de esto y de lo otro, llegó a contarme que acababa de terminar su primera novela. La pregunta que me hizo fue tan franca y aparentemente simple que me dio la risa: me preguntó si yo sabía cómo podía publicar su libro.

Primero abrí mucho los ojos y subí las cejas tanto que parecía un dibujo animado justo antes de caer por un precipicio. Y luego me reí mucho. De hecho, lo que le contesté fue exactamente esto: "Jaja, publicar es de lo más difícil."

Después del ataque de risa inicial me di cuenta de que cuando empiezas, por mucho que el mundo lleve millones de años girando en el mismo sentido, no sabes casi nada. Por eso le di una respuesta obvia, pero necesaria, porque cuando acabas tu manuscrito y lo has corregido, y corregido (y corregido...) lo primero en lo que hay que pensar a continuación es en qué tipo de autor quieres ser en lo que a forma de publicación se refiere. Así que le dije que podía autopublicar en Amazon, hacer una campaña de crowdfunding con alguna editorial o buscar editoriales tradicionales y enviarles su manuscrito.

Y ¿sabes qué me contestó? Lo más puro e inocente que puede contestar alguien que ha terminado su primera novela y está empezando en esto:


Lo del crowfounding no lo veo y con lo de Amazon no me leerá ni Dios. Creo que optaré por lo clásico.

Está extendida la creencia errónea de que por publicar con una editorial tradicional te va a leer más gente. Aquellos que llevan algún tiempo en este mundillo saben que no es así. Lo de verte en las estanterías de El Corte Inglés, hacer una gira para firmar libros y convertirte en un bestseller es algo al alcance de muy pocos. Y a esos autores son a los que va a leer más gente, porque sus libros estarán en todos los escaparates, y lo estarán porque venden mucho. Sé que parece unas pescadilla que se muerde la cola, pero es así.

Imagínate que envías tu manuscrito a una gran editorial, que lo leen y te dicen que, además de maravilloso, es lo que les encaja en su línea editorial. Y te publican. Pero a ti solo te conoce tu madre y cuatro familiares más. ¿De verdad crees que se van a gastar parte del dinero que tienen destinado a publicidad en promocionarte a ti? Sé que si eres menos conocido deberían invertir más en tu publicidad que en la de alguien que ya tiene ventas aseguradas, pero la cosa no va así. Invierten en lo seguro, hasta donde yo sé los fondos para experimentar (si es que los tienen) no son muy abundantes.

De todas formas, puedes olvidarte de esto, porque rara vez contratan a alguien que acaba de crearse una cuenta de Twitter y tiene menos de diez seguidores.

Así que enviarás tu manuscrito a editorial tras editorial y la mayoría ni te contestarán. ¿Qué harás después? Hay quien sigue intentándolo de manera incansable. ¿Pienso que son idiotas? No, en absoluto. Lo que creo es que son consecuentes con lo que quieren. Y si lo que quieren es publicar con una editorial tradicional, eso es lo que tienen que hacer para intentar conseguirlo, supongo.

En mi caso, yo publiqué mi primera novela con una editorial a través del crowdfunding. ¿Cuál era mi objetivo? Vivir todo el proceso de publicar mi novela con todos los profesionales necesarios que, si no tienes mucho dinero para contratarlos por ti mismo (o profesionales del sector que son amigos geniales y te regalan su trabajo porque te quieren y quieren ayudarte), solo una editorial puede brindarte.

Ellos se quedaron con las cien primeras ventas y con una parte de las siguientes. A cambio me apoyaron en el proceso, corrigieron y maquetaron mi novela, la publicaron en formato papel y también la vendieron en formato digital y la subieron a Amazon. Hay cosas que no me convencieron de todo este proceso, pero mi objetivo principal se cumplió.

Ahora que estoy terminando la enésima corrección de mi segunda novela, ¿qué es lo que voy a hacer? Lo tengo clarísimo: voy a publicarla en Amazon aunque pueda morir en el intento de maquetarla, subirla y todo lo demás. ¿Sabes por qué? Porque mi objetivo es que me lean, y nada más. No aspiro a ser un súper ventas ni a nada por el estilo, solo necesito contar esa historia y que llegue a la gente (al menos a alguna).

Ser un escritor autopublicado no quiere decir que no te vaya a leer nadie, para que la gente te lea tiene que conocerte, y para que te conozcan lo que tienes que hacer es un trabajo de marketing. Sí, marketing, ese ser desconocido y de fantasía que por mucho que te empeñes en odiar vas a necesitar siempre.

No puedes esperar que tras escribir tu libro y, a continuación, crearte una cuenta en Twitter, vaya a ser un éxito. La cosa no va a así, la cosa va justo al revés. Primero creas alguna cuenta en redes sociales, quizá también escribas en un blog, y tras un tiempo en el que ya te ha conocido alguna gente, entonces si publicas en ese momento, puede que te lea alguien.

Y si tras todo ese proceso agotador aún sigues teniendo ganas de escribir una segunda historia e intentar que la gente la lea, puede que tu primera novela no acabe siendo la última.


2 comentarios:

  1. Sí, suena todo agotador, pero luego el resultado final hace que todo merezca la pena, ¿no?
    Besotes!!!

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    Respuestas
    1. Eso siempre, Margari. Si fuera fácil creo que no lo intentaríamos. Biquiños!

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